¡Ya estamos hasta la MADRE de tanta CENSURA...  Di No a la Censura...

viernes, 1 de abril de 2011

Miss Obama, Lewinsky Clinton y Marisela ¿Morales?...



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MARISELA MORALES
TERROR EN LA PGR

La culona de la Obama
junto a la Lewinsky Clinton
ya votaron en sucinto
por Marisela, la dama,
que en Michoacán hizo trama
de nombre “michoacanazo”
y ha mereció el rechazo
por titipuchal de vales.
No tiene moral Morales
es de corruptos su brazo.
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Preguntas inapropiadas -Manrique

La Negrota culona de la miss Obama y la Lewinsky de la Clintón ya votaron por 'La Michocanazo' Marisela Morales ...


Wikileaks en La Jornada
Tiene excelentes relaciones con sus contrapartes de EU, revela cable confidencial
Falta el aval del Senado, pero ya votó Washington por Marisela Morales

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Viernes 1º de abril de 2011, p. 4
Aunque todavía necesita pasar por la aprobación de la Cámara de Senadores, la abogada Marisela Morales Ibáñez ya tiene un voto: el de sus contrapartes en Estados Unidos. A finales de agosto de 2009, Morales fue incluida en la lista corta de posibles remplazantes de Eduardo Medina Mora, su nombre seguido de un solo comentario: Tiene excelentes relaciones con sus interlocutores del gobierno de Estados Unidos.
Propuesta por el presidente Felipe Calderón para ocupar el lugar que deja Arturo Chávez Chávez (el soldado de a pie) en la Procuraduría General de la República (PGR), Marisela Morales aparece mencionada así en el cable 09MEXICO2556, enviado por la embajada estadunidense al Departamento de Estado, con la clasificación de confidencial.
Además de analizar escuetamente sus cualidades (en realidad una: susexcelentes relaciones con los estadunidenses), Morales aparece en el cable como una funcionaria que entrega a sus contrapartes información de primera mano.
El cable, fechado el 28 de agosto de 2009, contiene un análisis de la inminente renuncia del procurador Eduardo Medina Mora. Al menos dos de sus cercanos colaboradores confirman a la embajada estadunidense la renuncia. Una de ellas es Marisela Morales Ibáñez, cabeza de la Subprocuraduría Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO).
Morales, señala el cable, dijo a una delegación del Departamento de Justicia, la ATF (Agencia de Tabaco y Armas) y el ICE (Servicio de Inmigración y Aduanas) que el gobierno de México dará a conocer el cambio la semana del 31 de agosto(la renuncia ocurre poco después, el 7 de septiembre).
Óscar Rocha, asesor de Medina Mora e interlocutor recurrente de la embajada, confirma a los funcionarios que despachan a un costado del Ángel de la Independencia: Esta vez los rumores son ciertos.
En el cable de marras, firmado por el ministro consejero de la embajada, John Feeley, se afirma que el presidente Felipe Calderón puede estar buscando un procurador más vinculado al PAN y más leal a su persona, en virtud de que Medina Mora nunca fue considerado un panista duro. Una característica que podría buscar Calderón para el remplazo de Medina Mora es enunciada así: Otros han dicho que el Presidente está buscando un líder con mejores relaciones con los estados.
El cable de la embajada dedica unas cuantas líneas a la posibilidad de que Marisela Morales Ibáñez, ahora propuesta para remplazar a Arturo Chávez Chávez, releve a Medina Mora: Figura en la lista corta y tiene excelentes relaciones con sus interlocutores del gobierno de Estados Unidos.
De su trayectoria, sólo menciona que trabajó en el gobierno de la ciudad de México, que fue fiscal federal y cabeza de la unidad de investigación contra el narcotráfico.
De pasada, cita que Óscar Rocha y un diario capitalino mencionan comopotencial candidato al ahora renunciante Chávez Chávez.
El humilde y el incondicional
Los redactores del cable dedican más líneas a quienes consideran punteros en la carrera para remplazar a Medina Mora. Primero, al guanajuatense Juan Miguel Alcántara, de quien destaca que no habla inglés, que se proyecta como una persona que tiene la apariencia de humilde y sin pulir, además de que carece de la seriedad de Medina Mora, en cuya casa vive.
El segundo candidato más probable es José Francisco Blake Mora,incondicional del PAN y considerado cercano a Calderón.
Del actual secretario de Gobernación, el cable señala: “El consulado de Tijuana dice que muchos observadores lo consideran el ‘gobernador real’ (de Baja California, donde se desempeñaba como secretario de Gobierno”), pues controla los nombramientos en el aparato estatal y toma las decisiones clave”.
El despacho también afirma que Blake es una figura polémica que alejará a facciones de su propio partido para avanzar en sus posiciones políticas personales, además de que su estilo político temerario ha creado divisiones en el PAN local de su estado. El cable también recoge la versión publicada en “el respetado periódico local Zeta”, de que Blake Mora ha utilizado fondos públicospara sus vacaciones personales de fin de semana. A dicha versión, Blake nunca ha respondido.
Jefa temporal de la SIEDO
Un año antes, el nombre de Marisela Morales aparece en otro cable de la embajada (08MEXICO2371). El despacho está dedicado a dar cuenta de las primeras cabezas que caían en la Operación Limpieza.
En su parte medular, el despacho, fechado el 1º de agosto de 2008, informa: “…la evidencia de una fuente de seguridad pública de EU descubrió corrupción de alto nivel dentro de la Procuraduría General de la República (PGR) –sugiriendo que varios funcionarios tenían nexos con el cártel de Sinaloa–. La evidencia, compartida con el procurador general, Eduardo Medina Mora, llevó a la renuncia solicitada de los cinco subprocuradores y la detención de varios investigadores de la SIEDO por los militares. La investigación de la PGR en este asunto está en curso y han solicitado que la información no se difunda”.
Un párrafo abajo se da cuenta de la renuncia, la única confirmada públicamente entonces, de Noé Ramírez Mandujano, titular de la SIEDO. En su declaración oficial, la PGR dijo que la renuncia fue parte de un reajuste en los esfuerzos anticrimen, solicitado por el presidente Calderón, y de incumplimiento de Ramírez.
Y aquí es donde el despacho menciona a la sustituta de Ramírez: La nueva, pero sólo temporal, jefe de la SIEDO, es Marisela Morales Ibáñez, que anteriormente dirigió la unidad de tráfico de personas de la PGR.
La reunión con el asesor de Obama para terrorismo
En diciembre de 2009, Morales es una de las funcionarias mexicanas que reciben a John Brennan, asesor de Barack Obama para Seguridad Interna y Lucha contra el Terrorismo.
En uno de los apartados del cable 09MEXICO3634, firmado por el embajador Carlos Pascual, con fecha 28 de diciembre de 2009, se informa que Brennan encabeza la discusión con los mexicanos sobre el pilar dos de la estrategia compartida contra el crimen organizado. El tema es la institucionalización del imperio de la ley y el asesor de Obama dice que el enfoque de Estados Unidos se centra en construir instituciones sólidas de seguridad pública, capaces no sólo de investigar y detener a las figuras delictivas, sino también de que sean efectivamente procesadas.
Brennan estima que la cooperación debe transitar desde el nivel federal al nivel estatal y local a lo largo del tiempo, e insiste en que el respeto a los derechos humanos debe tener un papel central en las actividades de seguridad pública.
Aquí Carlos Pascual anota el comentario de Marisela Morales, titular de la SIEDO y ahora aspirante a abogada de la Nación: Morales comentó que México tiene mucho que aprender de los EU y pidió ayuda para una mejor protección a los testigos clave.
Enlaces:

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http://www.jornada.unam.mx/2011/04/01/index.php?section=politica&article=004n1pol
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El río de hierro y de sangre... México alcerado.


El río de hierro
Luis Javier Garrido

El proyecto de llevar a México a una subordinación absoluta a Estados Unidos, que ha sido objetivo fundamental de las políticas del gobierno de Felipe Calderón, sigue avanzando al continuarse incorporando a múltiples regiones a una situación de violencia extrema.

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1. Los documentos del Departamento de Estado relativos al tráfico de armas de Estados Unidos a México en los últimos años, filtrados por Wikileaks y publicados por La Jornada los días 28 y 29 de marzo, confirman el hecho de que más allá de las declaraciones de los funcionarios de ambos gobiernos sobre sus aparentes intenciones y de las mutuas recriminaciones de los últimos días, existen una serie de complicidades al más alto nivel para llevar a nuestro país a un escenario de violencia cada vez mayor a fin de justificar la injerencia creciente de Washington en el manejo directo de los asuntos políticos y económicos mexicanos.
2. El envío de armas de alto poder a otro país para agudizar un conflicto y acelerar su descomposición forma parte del viejo arsenal de estrategias perversas del Departamento de Estado, como se está viendo en el caso de Libia, donde el gobierno estadunidense –para garantizar el éxito de su invasión– decidió entregar masivamente armamento a los rebeldes a pesar de la tibia oposición de varios de los gobiernos europeos que lo secundan con la tesis pronto abandonada de quevenimos a traer la paz y no la destrucción masiva. El seudo argumento de que invadieron Libia para defender los derechos humanos y no en pos del petróleo queda así reducido a nada.
3. La entrada masiva a México de armamento de alto poder por la frontera norte (el río de hierro) que, desde el escándalo suscitado por el operativo Rápido y furioso, nadie duda que es promovida y organizada por agencias estadunidenses, ha sido sin embargo en las reuniones bilaterales –según los cables– un mecanismo permanente de presión de Estados Unidos hacia nuestro país para alcanzar una mayor injerencia en el manejo de las fuerzas armadas nacionales, como se ve en el cable 08MEXICO2160. El armamento ha proliferado –según se argumenta desde Estados Unidos– por la incompetencia de las autoridades mexicanas en el registro de armas y la imposibilidad de Washington para acceder plenamente a esa información, por la corrupción en las aduanas (que –se recuerda– aún no son manejadas por Estados Unidos) y por el desorden existente al respecto en la Defensa Nacional, todo lo cual requeriría, se sobrentiende, de un más directo control de agentes estadunidenses.
4. Los reproches a Washington por el contrabando de armas, que le hacen tibiamente en público y en privado funcionarios mexicanos, se dice además en estos cables, carece de fundamento porque para Estados Unidos la mayor parte del envío de armas a México, y en particular de las más letales, procede de América Central (Cable 09MEXICO880), y es posible, se dice, por el nulo resguardo de la frontera sur y de las costas, lo que pone en peligro a Estados Unidos, como sostienen en su capital, al menos en tres conferencias bilaterales sobre el tráfico llevadas a cabo entre 2009 y 2010 en Cuernavaca (Morelos), Phoenix (Arizona) y Tapachula (Chiapas).
5. La “guerra contra el narco”, se dice en otro cable de Wikileaks, transcrito en sus reportajes por Blanche Petrich, se ha caracterizado porque al intensificarse losoperativos estatales los cárteles son forzados a adquirir armamento cada vez más pesado (Cable 09MEXICO880), que va de armas antitanques a rifles de calibres no convencionales, lo que evidencia la estrategia de Obama avalada dócilmente por Calderón, pero que según Washington proviene también de los ejércitos centroamericanos.
6. El desorden y la corrupción existentes en el Ejército Mexicano, se dice en varios de los cables enviados desde la embajada hacia el Departamento de Estado, en la que es sin duda la imputación más grave, ha propiciado que armamento pesado entregado por Washington al gobierno mexicano termine en manos de loscárteles o sea utilizado para cometer múltiples crímenes, gravísimo señalamiento que abre al análisis una cuestión crítica: ¿dónde está el límite entre las fuerzas del Estado y las fuerzas de los cárteles? O, en otras palabras, ¿dónde está elnarcopoder: en los campesinos pobres que hacen los cultivos –y a quienes se persigue–, en los cárteles o en las instancias financieras, burocráticas y militares del Estado?
7. La mayor parte de los cables de la embajada estadunidense al Departamento de Estado tiene una constante: subrayar la incompetencia de las dependencias mexicanas en “la lucha contra el narco”, las que se hallan además en conflicto permanente entre ellas (la PGR, la Secretaría de Seguridad Pública, la Sedena y la Marina), según los cables 07MÉXICO1854 y 09MEXICO3092. Una autoridad legal que no funciona (la PGR), se desprende de estas recriminaciones, ha cedido sus atribuciones en los hechos a una autoridad que no tiene un sustento constitucional (la Policía Federal).
8. Washington está logrando por eso nombrar a una funcionaria de sus confianzas, la abogada Marisela Morales Ibáñez, como nueva procuradora general, en sustitución del fracasado Arturo Chávez, nombramiento largamente anunciado pues el 8 de marzo fue palomeada en la Casa Blanca por Hillary Clinton con el pretexto del Día Internacional de la Mujer. Una mujer cuyos más destacados logros han sido el dar carpetazo al caso del homicidio del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo e integrar en 2005 el expediente para el desafuero de Andrés Manuel López Obrador y que se hizo célebre en 2009 por desacatar un mandato judicial sobre los testigos protegidos. Muy interesante habrá de ser por todo ello constatar qué senadores se oponen a ratificar la que es no una propuesta de Calderón sino de Obama.
9. El objetivo de Estados Unidos de mostrar a los narcos mexicanos como fuerzas armadas trasnacionales que amenazan su seguridad interna –lo quejustificaría su más abierta intervención armada al sur de la frontera– ha seguido en tanto implacable, según nota reciente de David Brooks. El almirante James Winnefeld (jefe del Comando Norte) declaró el miércoles 30 ante el Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes que los cárteles mexicanos sonuna de las 10 fuerzas armadas más grandes del mundo, al estimar que 40 mil millones de dólares fluyen de Estados Unidos a México en su beneficio, y ese mismo día Robert Mueller (director de la FBI) sostuvo ante el Comité Judicial del Senado que la violencia extrema de México sigue amenazando a su país.
10. El río de hierro está evidenciando cada vez más que el problema de México no lo constituye Estados Unidos, que con gobiernos republicanos o demócratas está siendo cada vez más intervencionista y tiene un proyecto para subordinar por completo a nuestro país. El problema fundamental de México lo constituye el tener un gobierno entreguista, como el de Felipe Calderón, que a fin de legitimarse y consolidarse en el poder nos llevó a este río de sangre que sigue cobrando la vida de muchos inocentes.
Enlaces:
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http://www.jornada.unam.mx/2011/04/01/index.php?section=opinion&article=028a2pol
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Si la Envidia fuera tiña... Obama sería Kadafi.

¿Envidiarán Obama, Sarkozy, etcétera, al rico Kadafi?

José Cueli

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Hoy que la violencia desatada en los países árabes es un balcón abierto al salto al vacío, en medio de bombardeos en Libia (las semanas siguientes, ¿a dónde?), las potencias se dejan ir sobre ese país, como antes lo hicieron con Irak, en busca del petróleo.

Los dictadorcillos apoltronados en su sanguinario poder petrolero, se vuelven miel sobre hojuelas y pretexto perfecto para que las potencias caigan sobre ellos, antes Hussein y a punto de caer Kadafi.

Por eso no en balde Einstein pregunto a Freud, el porqué de la guerra, y el sicoanalista contestó y ¿por qué no a la guerra? En carta ampliamente difundida y comentada. No tanto la correspondencia previa entre los sabios, desde dos años antes en que Freud hablaba de su envidia como uno de los componentes del instinto de muerte. Ambos se conocieron en la casa de uno de los hijos de Freud, el año nuevo de 1927.

En la carta a Sandor Ferenczi, Freud se expresó del físico: es alegre, seguro de sí mismo y amable. Entiende tanto de psicología como yo de física, así que tuvimos una charla muy agradable.

En 1929, el 13 de marzo, Freud escribió a Einstein: Por una coincidencia, me es posible felicitarlo por su quincuagésimo cumpleaños desde cerca. Desearle buena suerte sería superfluo. Antes bien, prefiero celebrar, junto con tantos otros, la buena fortuna que usted ha tenido y sigue teniendo.

Einstein le respondió el 22 de ese mismo mes y año: “Estimado maestro: Mi más cordial agradecimiento por haberse acordado de mí. ¿Por qué el énfasis en mi buena suerte? Aunque usted se haya metido bajo la piel de tantas personas e incluso la humanidad misma.

¡No ha tenido oportunidad de meterse bajo la mía! Con el mayor respeto y mis mayores deseos.

Freud le contesta en una larga carta –casi un artículo– tres días después, de la que extraigo lo esencial: Tiene razón. Puesto que sé tan poco sobre usted que no tengo derecho a considerarlo afortunado, aunque deseo que lo sea. Pero no debe creer que deseo arrastrarlo a una correspondencia, si ahora cedo a la tensión de explicarle mi transgresión. Por lo contrario, le pido que no me conteste. Desearle a alguien buena suerte, me resulta verdaderamente repugnante, me parece tan vulgar y primitivamente animista, como si uno siguiera creyendo en la omnipotencia del pensamiento. Sin embargo, lo que le escribí tenía sentido para mí. Era la expresión de mi envidia que no tengo temor en reconocer. La envidia no es necesariamente algo maligno. La envidia puede incluir admiración y coexistir con los sentimientos más amistosos hacía la persona envidiada. Más si existe una envidia maligna, máscara del instinto de muerte.

“Con todo, a la hora de decidir por qué habría de envidiarlo, mi ignorancia no ha presentado un obstáculo. La principal consideración fue que es mucho más afortunado quien completa un camino que quien lo inaugura. Sin preparación especializada, nadie puede emitir un juicio en astronomía, física o química. Eso no se aplica a la psicología.

“Todo hombre sabe tanto o más, sin haberse tomado molestia alguna y puesto que haya llegado a conclusiones con tan pequeño desembolso, no puede creer que alguien ha tenido que hacer una inclusión tan grande.

Solía pensar que tenía otros motivos para envidiar al físico: la bella claridad, la precisión y la certeza de los conceptos fundamentales de su creencia; como fuerza, masa y aceleración. Aprendí que se trataba de una apariencia. Si alguien nos reprocha la incertidumbre y vaguedad de nuestras energías, instintos, catexias y líbido, tengo la costumbre de apelar al ejemplo de la física y afirmar que, si bien se le puede exigir a las humanidades conceptos claros, eso no ocurre con una ciencia natural. A final de cuentas no quise dar la impresión de que había evitado felicitarlo por haber alcanzado el medio siglo de vida, recurriendo a una fórmula vacía. Si he logrado sólo eso, preferiría que destruyera esta carta, más bien un monólogo destinado sólo a usted.

Albert Einstein respetó el deseo de Freud, no le contestó, pero no la destruyó. A ello se debe la supervivencia de está carta descubierta recientemente. ¿Quién envidia a quién?
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http://www.jornada.unam.mx/2011/04/01/index.php?section=opinion&article=a07a1cul
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Carta del Dr Freud al profesor Einstein sobre la violencia y la guerra 


Dr. Sigmund Freud. Viena, septiembre de 1932


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Viena, setiembre de 1932


Estimado profesor Einstein:

Cuando me enteré de que usted se proponía invitarme a un intercambio de ideas sobre un tema que le interesaba y que le parecía digno del interés de los demás, lo acepté de buen grado. Esperaba que escogería un problema situado en la frontera de lo cognoscible hoy, y hacia el cual cada uno de nosotros, el físico y el psicólogo, pudieran abrirse una particular vía de acceso, de suerte que se encontraran en el mismo suelo viniendo de distintos lados. 

Luego me sorprendió usted con el problema planteado: qué puede hacerse para defender a los hombres de los estragos de la guerra. Primero me aterré bajo la impresión de mí -a punto estuve de decir «nuestra»- incompetencia, pues me pareció una tarea práctica que es resorte de los estadistas. 

Pero después comprendí que usted no me planteaba ese problema como investigador de la naturaleza y físico, sino como un filántropo que respondía a las sugerencias de la Liga de las Naciones en una acción semejante a la de Fridtjof Nansen, el explorador del Polo, cuando asumió la tarea de prestar auxilio a los hambrientos y a las víctimas sin techo de la Guerra Mundial. 

Recapacité entonces, advirtiendo que no se me invitaba a ofrecer propuestas prácticas, sino sólo a indicar el aspecto que cobra el problema de la prevención de las guerras para un abordaje psicológico.

Pero también sobre esto lo ha dicho usted casi todo en su carta. Me ha ganado el rumbo de barlovento, por así decir, pero de buena gana navegaré siguiendo su estela y me limitaré a corroborar todo cuanto usted expresa, procurando exponerlo más ampliamente según mi mejor saber -o conjeturar-.

Comienza usted con el nexo entre derecho y poder. Es ciertamente el punto de partida correcto para nuestra indagación. ¿Estoy autorizado a sustituir la palabra «poder» por «violencia» {«Gewalt»}, más dura y estridente? Derecho y violencia son hoy opuestos para nosotros. 

Es fácil mostrar que uno se desarrolló desde la otra, y si nos remontamos a los orígenes y pesquisamos cómo ocurrió eso la primera vez, la solución nos cae sin trabajo en las manos. Pero discúlpeme sí en lo que sigue cuento, como si fueran algo nuevo, cosas que todos saben y admiten; es la trabazón argumental la que me fuerza a ello.

Pues bien; los conflictos de intereses entre los hombres se zanjan en principio mediante la violencia. Así es en todo el reino animal, del que el hombre no debiera excluirse; en su caso se suman todavía conflictos de opiniones, que alcanzan hasta el máximo grado de la abstracción y parecen requerir de otra técnica para resolverse. Pero esa es una complicación tardía. 

Al comienzo, en una pequeña horda de seres humanos, era la fuerza muscular la que decidía a quién pertenecía algo o de quién debía hacerse la voluntad. La fuerza muscular se vio pronto aumentada y sustituida por el uso de instrumentos: vence quien tiene las mejores armas o las emplea con más destreza. 

Al introducirse las armas, ya la superioridad mental empieza a ocupar el lugar de la fuerza muscular bruta; el propósito último de la lucha sigue siendo el mismo: una de las partes, por el daño que reciba o por la paralización de sus fuerzas, será constreñida a deponer su reclamo o su antagonismo. Ello se conseguirá de la manera más radical cuando la violencia elimine duraderamente al contrincante, o sea, cuando lo mate. Esto tiene la doble ventaja de impedir que reinicie otra vez su oposición y de que su destino hará que otros se arredren de seguir su ejemplo. Además, la muerte del enemigo satisface una inclinación pulsional que habremos de mencionar más adelante. 

Es posible que este propósito de matar se vea contrariado por la consideración de que puede utilizarse al enemigo en servicios provechosos si, amedrentado, se lo deja con vida. Entonces la violencia se contentará con someterlo en vez de matarlo. Es el comienzo del respeto por la vida del enemigo, pero el triunfador tiene que contar en lo sucesivo con el acechante afán de venganza del vencido y así resignar una parte de su propia seguridad.

He ahí, pues, el estado originario, el imperio del poder más grande, de la violencia bruta o apoyada en el intelecto. Sabemos que este régimen se modificó en el curso del desarrollo, cierto camino llevó de la violencia al derecho. ¿Pero cuál camino? Uno solo, yo creo. Pasó a través del hecho de que la mayor fortaleza de uno podía ser compensada por la unión de varios débiles. «L'union fait la force». 

La violencia es quebrantada por la unión, y ahora el poder de estos unidos constituye el derecho en oposición a la violencia del único. Vemos que el derecho es el poder de una comunidad. Sigue siendo una violencia pronta a dirigirse contra cualquier individuo que le haga frente; trabaja con los mismos medios, persigue los mismos fines; la diferencia sólo reside, real y efectivamente, en que ya no es la violencia de un individuo la que se impone, sino la de la comunidad. 

Ahora bien, para que se consume ese paso de la violencia al nuevo derecho es preciso que se cumpla una condición psicológica. La unión de los muchos tiene que ser permanente, duradera. Nada se habría conseguido si se formara sólo a fin de combatir a un hiperpoderoso y se dispersara tras su doblegamiento. El próximo que se creyera más potente aspiraría de nuevo a un imperio violento y el juego se repetiría sin término. 

La comunidad debe ser conservada de manera permanente, debe organizarse, promulgar ordenanzas, prevenir las sublevaciones temidas, estatuir órganos que velen por la observancia de aquellas -de las leyes- y tengan a su cargo la ejecución de los actos de violencia acordes al derecho.

En la admisión de tal comunidad de intereses se establecen entre los miembros de un grupo de hombres unidos ciertas ligazones de sentimiento, ciertos sentimientos comunitarios en que estriba su genuina fortaleza.

Opino que con ello ya está dado todo lo esencial: el doblegamiento de la violencia mediante el recurso de trasferir el poder a una unidad mayor que se mantiene cohesionada por ligazones de sentimiento entre sus miembros. Todo lo demás son aplicaciones de detalle y repeticiones. 

Las circunstancias son simples mientras la comunidad se compone sólo de un número de individuos de igual potencia. Las leyes de esa asociación determinan entonces la medida en que el individuo debe renunciar a la libertad personal de aplicar su fuerza como violencia, a fin de que sea posible una convivencia segura. 

Pero semejante estado de reposo {Ruhezustand} es concebible sólo en la teoría; en la realidad, la situación se complica por el hecho de que la comunidad incluye desde el comienzo elementos de poder desigual, varones y mujeres, padres e hijos, y pronto, a consecuencia de la guerra y el sometimiento, vencedores y vencidos, que se trasforman en amos y esclavos. Entonces el derecho de la comunidad se convierte en la expresión de las desiguales relaciones de poder que imperan en su seno; las leyes son hechas por los dominadores y para ellos, y son escasos los derechos concedidos a los sometidos. A partir de allí hay en la comunidad dos fuentes de movimiento en el derecho {Rechtsunruhe}, pero también de su desarrollo. 

En primer lugar, los intentos de ciertos individuos entre los dominadores para elevarse por encima de todas las limitaciones vigentes, vale decir, para retrogradar del imperio del derecho al de la violencia; y en segundo lugar, los continuos empeños de los oprimidos para procurarse más poder y ver reconocidos esos cambios en la ley, vale decir, para avanzar, al contrario, de un derecho desparejo a la igualdad de derecho. 

Esta última corriente se vuelve particularmente sustantiva cuando en el interior de la comunidad sobrevienen en efecto desplazamientos en las relaciones de poder, como puede suceder a consecuencia de variados factores históricos. El derecho puede entonces adecuarse poco a poco a las nuevas relaciones de poder, o, lo que es más frecuente, si la clase dominante no está dispuesta a dar razón de ese cambio, se llega a la sublevación, la guerra civil, esto es, a una cancelación temporaria del derecho y a nuevas confrontaciones de violencia tras cuyo desenlace se instituye un nuevo orden de derecho. 

Además, hay otra fuente de cambio del derecho, que sólo se exterioriza de manera pacífica: es la modificación cultural de los miembros de la comunidad; pero pertenece a un contexto que sólo más tarde podrá tomarse en cuenta.

Vemos, pues, que aun dentro de una unidad de derecho no fue posible evitar la tramitación violenta de los conflictos de intereses. Pero las relaciones de dependencia necesaria y de recíproca comunidad que derivan de la convivencia en un mismo territorio propician una terminación rápida de tales luchas, y bajo esas condiciones aumenta de continuo la probabilidad de soluciones pacíficas. 

Sin embargo, un vistazo a la historia humana nos muestra una serie incesante de conflictos entre un grupo social y otro o varios, entre unidades mayores y menores, municipios, comarcas, linajes, pueblos, reinos, que casi siempre se deciden mediante la confrontación de fuerzas en la guerra. 

Tales guerras desembocan en el pillaje o en el sometimiento total, la conquista de una de las partes. No es posible formular un juicio unitario sobre esas guerras de conquista. Muchas, como las de los mongoles y turcos, no aportaron sino infortunio; otras, por el contrarío, contribuyeron a la trasmudación de violencia en derecho, pues produjeron unidades mayores dentro de las cuales cesaba la posibilidad de emplear la violencia y un nuevo orden de derecho zanjaba los conflictos. 

Así, las conquistas romanas trajeron la preciosa pax romana para los pueblos del Mediterráneo. El gusto de los reyes franceses por el engrandecimiento creó una Francia floreciente, pacíficamente unida. Por paradójico que suene, habría que confesar que la guerra no sería un medio inapropiado para establecer la anhelada paz «eterna», ya que es capaz de crear aquellas unidades mayores dentro de las cuales una poderosa violencia central vuelve imposible ulteriores guerras. 

Empero, no es idónea para ello, pues los resultados de la conquista no suelen ser duraderos; las unidades recién creadas vuelven a disolverse las más de las veces debido a la deficiente cohesión de la parte unida mediante la violencia. Además, la conquista sólo ha podido crear hasta hoy uniones parciales, si bien de mayor extensión, cuyos conflictos suscitaron más que nunca la resolución violenta. Así, la consecuencia de todos esos empeños guerreros sólo ha sido que la humanidad permutara numerosas guerras pequeñas e incesantes por grandes guerras, infrecuentes, pero tanto más devastadoras.

Aplicado esto a nuestro presente, se llega al mismo resultado que usted obtuvo por un camino más corto. Una prevención segura de las guerras sólo es posible si los hombres acuerdan la institución de una violencia central encargada de entender en todos los conflictos de intereses.

Evidentemente, se reúnen aquí dos exigencias: que se cree una instancia superior de esa índole y que se le otorgue el poder requerido. De nada valdría una cosa sin la otra. Ahora bien, la Liga de las Naciones se concibe como esa instancia, mas la otra condición no ha sido cumplida; ella no tiene un poder propio y sólo puede recibirlo sí los miembros de la nueva unión, los diferentes Estados, se lo traspasan. 

Por el momento parece haber pocas perspectivas de que ello ocurra. Pero se miraría incomprensivamente la institución de la Liga de las Naciones si no se supiera que estamos ante un ensayo pocas veces aventurado en la historia de la humanidad -o nunca hecho antes en esa escala-. Es el intento de conquistar la autoridad -es decir, el influjo obligatorio-, que de ordinario descansa en la posesión del poder, mediante la invocación de determinadas actitudes ideales. 

Hemos averiguado que son dos cosas las que mantienen cohesionada a una comunidad: la compulsión de la violencia y las ligazones de sentimiento -técnicamente se las llama identificaciones- entre sus miembros. Ausente uno de esos factores, es posible que el otro mantenga en pie a la comunidad. Desde luego, aquellas ideas sólo alcanzan predicamento cuando expresan importantes relaciones de comunidad entre los miembros. 

Cabe preguntar entonces por su fuerza. La historia enseña que de hecho han ejercido su efecto. Por ejemplo, la idea panhelénica, la conciencia de ser mejores que los bárbaros vecinos, que halló expresión tan vigorosa en las anfictionías, los oráculos y las olimpíadas, tuvo fuerza bastante para morigerar las costumbres guerreras entre los griegos, pero evidentemente no fue capaz de prevenir disputas bélicas entre las partículas del pueblo griego y ni siquiera para impedir que una ciudad o una liga de ciudades se aliara con el enemigo persa en detrimento de otra ciudad rival. 

Tampoco el sentimiento de comunidad en el cristianismo, a pesar de que era bastante poderoso, logró evitar que pequeñas y grandes ciudades cristianas del Renacimiento se procuraran la ayuda del Sultán en sus guerras recíprocas. Y por lo demás, en nuestra época no existe una idea a la que pudiera conferirse semejante autoridad unificadora. Es harto evidente que los ideales nacionales que hoy imperan en los pueblos los esfuerzan a una acción contraria. 

Ciertas personas predicen que sólo el triunfo universal de la mentalidad bolchevique podrá poner fin a las guerras, pero en todo caso estamos hoy muy lejos de esa meta y quizá se lo conseguiría sólo tras unas espantosas guerras civiles. Parece, pues, que el intento de sustituir un poder objetivo por el poder de las ideas está hoy condenado al fracaso. Se yerra en la cuenta si no se considera que el derecho fue en su origen violencia bruta y todavía no puede prescindir de apoyarse en la violencia.

Ahora puedo pasar a comentar otra de sus tesis. Usted se asombra de que resulte tan fácil entusiasmar a los hombres con la guerra y, conjetura, algo debe de moverlos, una pulsión a odiar y aniquilar, que transija con ese azuzamiento. También en esto debo manifestarle mi total acuerdo. 

Creemos en la existencia de una pulsión de esa índole y justamente en los últimos años nos hemos empeñado en estudiar sus exteriorizaciones. ¿Me autoriza a exponerle, con este motivo, una parte de la doctrina de las pulsiones a que hemos arribado en el psicoanálisis tras muchos tanteos y vacilaciones?

Suponemos que las pulsiones del ser humano son sólo de dos clases: aquellas que quieren conservar y reunir -las llamamos eróticas, exactamente en el sentido de Eros en El banquete de Platón, o sexuales, con una conciente ampliación del concepto popular de sexualidad-, y otras que quieren destruir y matar; a estas últimas las reunimos bajo el título de pulsión de agresión o de destrucción. 

Como usted ve, no es sino la trasfiguración teórica de la universalmente conocida oposición entre amor y odio; esta quizá mantenga un nexo primordial con la polaridad entre atracción y repulsión, que desempeña un papel en la disciplina de usted. 

Ahora permítame que no introduzca demasiado rápido las valoraciones del bien y el mal. Cada una de estas pulsiones es tan indispensable como la otra; de las acciones conjugadas y contrarias de ambas surgen los fenómenos de la vida. Parece que nunca una pulsión perteneciente a una de esas clases puede actuar aislada; siempre está conectada -decimos: aleada- con cierto monto de la otra parte, que modifica su meta o en ciertas circunstancias es condición indispensable para alcanzarla. 

Así, la pulsión de autoconservación es sin duda de naturaleza erótica, pero justamente ella necesita disponer de la agresión si es que ha de conseguir su propósito. De igual modo, la pulsión de amor dirigida a objetos requiere un complemento de pulsión de apoderamiento si es que ha de tomar su objeto. La dificultad de aislar ambas variedades de pulsión en sus exteriorizaciones es lo que por tanto tiempo nos estorbó el discernirlas.

Si usted quiere dar conmigo otro paso le diré que las acciones humanas permiten entrever aún una complicación de otra índole. Rarísima vez la acción es obra de una única moción pulsional, que ya en sí y por sí debe estar compuesta de Eros y destrucción. En general confluyen para posibilitar la acción varios motivos edificados de esa misma manera. 

Ya lo sabía uno de sus colegas, un profesor Lichtenberg, quien en tiempos de nuestros clásicos enseñaba física en Gotinga; pero acaso fue más importante como psicólogo que como físico. Inventó la Rosa de los Motivos al decir: «Los móviles {Bewegungsgründe} por los que uno hace algo podrían ordenarse, pues, como los 32 rumbos de la Rosa de los Vientos, y sus nombres, formarse de modo semejante; por ejemplo, "pan-panfama" o "fama-famapan"». 

Entonces, cuando los hombres son exhortados a la guerra, puede que en ellos responda afirmativamente a ese llamado toda una serie ¿le motivos, nobles y vulgares, unos de los que se habla en voz alta y otros que se callan. No tenemos ocasión de desnudarlos todos. Por cierto que entre ellos se cuenta el placer de agredir y destruir; innumerables crueldades de la historia y de la vida cotidiana confirman su existencia y su intensidad. 

El entrelazamiento de esas aspiraciones destructivas con otras, eróticas e ideales, facilita desde luego su satisfacción. Muchas veces, cuando nos enteramos de los hechos crueles de la historia, tenemos la impresión de que los motivos ideales sólo sirvieron de pretexto a las apetencias destructivas; y otras veces, por ejemplo ante las crueldades de la Santa Inquisición, nos parece como si los motivos ideales se hubieran esforzado hacía adelante, hasta la conciencia, aportándoles los destructivos un refuerzo inconciente. Ambas cosas son posibles.

Tengo reparos en abusar de su interés, que se dirige a la prevención de las guerras, no a nuestras teorías. Pero querría demorarme todavía un instante en nuestra pulsión de destrucción, en modo alguno apreciada en toda su significatividad. Pues bien; con algún gasto de especulación hemos arribado a la concepción de que ella trabaja dentro de todo ser vivo y se afana en producir su descomposición, en reconducir la vida al estado de la materia inanimada. 

Merecería con toda seriedad el nombre de una pulsión de muerte, mientras que las pulsiones eróticas representan {repräsentieren} los afanes de la vida. La pulsión de muerte deviene pulsión de destrucción cuando es dirigida hacia afuera, hacia los objetos, con ayuda de órganos particulares. 

El ser vivo preserva su propia vida destruyendo la ajena, por así decir. Empero, una porción de la pulsión de muerte permanece activa en el interior del ser vivo, y hemos intentado deducir toda una serie de fenómenos normales y patológicos de esta interiorización de la pulsión destructiva. Y hasta hemos cometido la herejía de explicar la génesis de nuestra conciencia moral por esa vuelta de la agresión hacia adentro. 

Como usted habrá de advertir, en modo alguno será inocuo que ese proceso se consume en escala demasiado grande; ello es directamente nocivo, en tanto que la vuelta de esas fuerzas pulsionales hacia la destrucción en el mundo exterior aligera al ser vivo y no puede menos que ejercer un efecto benéfico sobre él. Sirva esto como disculpa biológica de todas las aspiraciones odiosas y peligrosas contra las que combatimos. 

Es preciso admitir que están más próximas a la naturaleza que nuestra resistencia a ellas, para la cual debemos hallar todavía una explicación. Acaso tenga usted la impresión de que nuestras teorías constituyen una suerte de mitología, y en tal caso ni siquiera una mitología alegre. Pero, ¿no desemboca toda ciencia natural en una mitología de esta índole? ¿Les va a ustedes de otro modo en la física hoy?

De lo anterior extraemos esta conclusión para nuestros fines inmediatos: no ofrece perspectiva ninguna pretender el desarraigo de las inclinaciones agresivas de los hombres. Dicen que en comarcas dichosas de la Tierra, donde la naturaleza brinda con prodigalidad al hombre todo cuanto le hace falta, existen estirpes cuya vida trascurre en la mansedumbre y desconocen la compulsión y la agresión. 

Difícil me resulta creerlo, me gustaría averiguar más acerca de esos dichosos. También los bolcheviques esperan hacer desaparecer la agresión entre los hombres asegurándoles la satisfacción de sus necesidades materiales y, en lo demás, estableciendo la igualdad entre los participantes de la comunidad. Yo lo considero una ilusión, Por ahora ponen el máximo cuidado en su armamento, y el odio a los extraños no es el menos intenso de los motivos con que promueven la cohesión de sus seguidores. 

Es claro que, como usted mismo puntualiza, no se trata de eliminar por completo la inclinación de los hombres a agredir; puede intentarse desviarla lo bastante para que no deba encontrar su expresión en la guerra.

Desde nuestra doctrina mitológica de las pulsiones hallamos fácilmente una fórmula sobre las vías indirectas para combatir la guerra. Si la aquiescencia a la guerra es un desborde de la pulsíón de destrucción, lo natural será apelar a su contraría, el Eros. Todo cuanto establezca ligazones de sentimiento entre los hombres no podrá menos que ejercer un efecto contrario a la guerra. 

Tales ligazones pueden ser de dos clases. En primer lugar, vínculos como los que se tienen con un objeto de amor, aunque sin metas sexuales. El psicoanálisis no tiene motivo para avergonzarse por hablar aquí de amor, pues la religión dice lo propio: «Ama a tu prójimo como a ti mismo». 

Ahora bien, es fácil demandarlo, pero difícil cumplirlo (ver nota). La otra clase de ligazón de sentimiento es la que se produce por identificación. Todo lo que establezca sustantivas relaciones de comunidad entre los hombres provocará esos sentimientos comunes, esas identificaciones. Sobre ellas descansa en buena parte el edificio de la sociedad humana.

Una queja de usted sobre el abuso de la autoridad me indica un segundo rumbo para la lucha indirecta contra la inclinación bélica. Es parte de la desigualdad innata y no eliminable entre los seres humanos que se separen en conductores y súbditos. Estos últimos constituyen la inmensa mayoría, necesitan de una autoridad que tome por ellos unas decisiones que las más de las veces acatarán incondicionalmente. En este punto habría que intervenir; debería ponerse mayor cuidado que hasta ahora en la educación de un estamento superior de hombres de pensamiento autónomo, que no puedan ser amedrentados y luchen por la verdad, sobre quienes recaería la conducción de las masas heterónomas. 

No hace falta demostrar que los abusos de los poderes del Estado {Staatsgewalt} y la prohibición de pensar decretada por la Iglesia no favorecen una generación así. Lo ideal sería, desde luego, una comunidad de hombres que hubieran sometido su vida pulsional a la dictadura de la razón. Ninguna otra cosa sería capaz de producir una unión más perfecta y resistente entre los hombres, aun renunciando a las ligazones de sentimiento entre ellos (ver nota). Pero con muchísima probabilidad es una esperanza utópica. 

Las otras vías de estorbo indirecto de la guerra son por cierto más transitables, pero no prometen un éxito rápido. No se piensa de buena gana en molinos de tan lenta molienda que uno podría morirse de hambre antes de recibir la harina.

Como usted ve, no se obtiene gran cosa pidiendo consejo sobre tareas prácticas urgentes al teórico alejado de la vida social. Lo mejor es empeñarse en cada caso por enfrentar el peligro con los medios que se tienen a mano. Sin embargo, me gustaría tratar todavía un problema que usted no planteó en su carta y que me interesa particularmente: ¿Por qué nos sublevamos tanto contra la guerra, usted y yo y tantos otros? ¿Por qué no la admitimos como una de las tantas penosas calamidades de la vida? Es que ella parece acorde a la naturaleza, bien fundada biológicamente y apenas evitable en la práctica. 

Que no le indigne a usted mi planteo. A los fines de una indagación como esta, acaso sea lícito ponerse la máscara de una superioridad que uno no posee realmente. La respuesta sería: porque todo hombre tiene derecho a su propia vida, porque la guerra aniquila promisorias vidas humanas, pone al individuo en situaciones indignas, lo compele a matar a otros, cosa que él no quiere, destruye preciosos valores materiales, productos del trabajo humano, y tantas cosas más. También, que la guerra en su forma actual ya no da oportunidad ninguna para cumplir el viejo ideal heroico, y que debido al perfeccionamiento de los medios de destrucción una guerra futura significaría el exterminio de uno de los contendientes o de ambos. Todo eso es cierto y parece tan indiscutible que sólo cabe asombrarse de que las guerras no se hayan desestimado ya por un convenio universal entre los hombres. 

Sin embargo, se puede poner en entredicho algunos de estos puntos. Es discutible que la comunidad no deba tener también un derecho sobre la vida del individuo; no es posible condenar todas las clases de guerra por igual; mientras existan reinos y naciones dispuestos a la aniquilación despiadada de otros, estos tienen que estar armados para la guerra. Pero pasemos con rapidez sobre todo eso, no es la discusión a que usted me ha invitado. 

Apunto a algo diferente; creo que la principal razón por la cual nos sublevamos contra la guerra es que no podemos hacer otra cosa. Somos pacifistas porque nos vemos precisados a serlo por razones orgánicas. Después nos resultará fácil justificar nuestra actitud mediante argumentos.

Esto no se comprende, claro está, sin explicación. Opino lo siguiente: Desde épocas inmemoriales se desenvuelve en la humanidad el proceso del desarrollo de la cultura. (Sé que otros prefieren llamarla «civilización».) 

A este proceso debemos lo mejor que hemos llegado a ser y una buena parte de aquello a raíz de lo cual penamos. Sus ocasiones y comienzos son oscuros, su desenlace incierto, algunos de sus caracteres muy visibles. 

Acaso lleve a la extinción de la especie humana, pues perjudica la función sexual en más de una manera, y ya hoy las razas incultas y los estratos rezagados de la población se multiplican con mayor intensidad que los de elevada cultura. 

Quizás este proceso sea comparable con la domesticación de ciertas especies animales; es indudable que conlleva alteraciones corporales; pero el desarrollo de la cultura como un proceso orgánico de esa índole no ha pasado a ser todavía una representación familiar (ver nota). 

Las alteraciones psíquicas sobrevenidas con el proceso cultural son llamativas e indubitables. Consisten en un progresivo desplazamiento de las metas pulsionales y en una limitación de las mociones pulsionales. Sensaciones placenteras para nuestros ancestros se han vuelto para nosotros indiferentes o aun insoportables; el cambio de nuestros reclamos ideales éticos y estéticos reconoce fundamentos orgánicos. 

Entre los caracteres psicológicos de la cultura, dos parecen los más importantes: el fortalecimiento del intelecto, que empieza a gobernar a la vida pulsional, y la interiorización de la inclinación a agredir, con todas sus consecuencias ventajosas y peligrosas. Ahora bien, la guerra contradice de la manera más flagrante las actitudes psíquicas que nos impone el proceso cultural, y por eso nos vemos precisados a sublevarnos contra ella, lisa y llanamente no la soportamos más. 

La nuestra no es una mera repulsa intelectual y afectiva: es en nosotros, los pacifistas, una intolerancia constitucional, una idiosincrasia extrema, por así decir. Y hasta parece que los desmedros estéticos de la guerra no cuentan mucho menos para nuestra repulsa que sus crueldades.

¿Cuánto tiempo tendremos que esperar hasta que los otros también se vuelvan pacifistas? No es posible decirlo, pero acaso no sea una esperanza utópica que el influjo de esos dos factores, el de la actitud cultural y el de la justificada angustia ante los efectos de una guerra futura, haya de poner fin a las guerras en una época no lejana. Por qué caminos o rodeos, eso no podemos colegirlo. 

Entretanto tenemos derecho a decirnos: todo lo que promueva el desarrollo de la cultura trabaja también contra la guerra (ver nota).

Saludo a usted cordialmente, y le pido me disculpe si mi exposición lo ha desilusionado.

Sigmund Freud 

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http://mobbingopinion.bpweb.net/artman/publish/article_512.shtml
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Los Condones de Patricia Espinosa... ¡Ah! perdón, son "Los Drones"...


Los drones de Patricia Espinosa
Jorge Camil

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Admiro a funcionarios como Patricia Espinosa. Miren que por amor a la camiseta, por ignorancia, o por temor al jefe, se plantan con desparpajo frente al Senado de la República a sostener lo que sea en televisión nacional. Dijo que los sobrevuelos del Pentágono son controlados por el gobierno mexicano. ¿Y cómo, señora secretaria, ejercemos ese inverosímil control? ¿Ellos, los gringos, vienen acá, o nosotros vamos al Pentágono? Y una vez allí, en el sancta sanctorum de la tecnología militar, ¿nos despachamos con la cuchara grande?

¿Intervenimos sus computadoras o nos sentamos calladitos al lado del gringo que las controla? Y al despegar el drone (abejorro), con el zumbido característico de estos misteriosos aparatos no tripulados, ¿nos limitamos a admirar lo que aparece en pantalla, o hacemos comentarios respetuosos mientras van apareciendo pedazos del territorio nacional? “Mira, John –interrumpimos quizá al operador–, desde aquí puedo ver mi casa”.

En opinión de la señora Espinosa, que sin ser ninguna constitucionalista habla como si lo fuera, mientras los sobrevuelos sean delineados y controlados por el gobierno mexicano no hay violación a la soberanía. ¿Debemos entender entonces que el trazo de los vuelos y los objetivos son fijados por un mexicano sentado junto al operador gringo? Esto pasa con las acciones encubiertas: crecen como bola de nieve que siempre va de mal en peor (Watergate, Irangate, Rápido y furioso). Si ahora nos prestan los drones para hacer piruetas cualquier día aterrizamos uno en el Zócalo.

Después de su desafortunada experiencia en el Senado, la canciller envió a Joel Hernández, consultor jurídico con rango de embajador, al Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados, a sustentar los sobrevuelos (algo equivalente a defender la existencia de círculos cuadrados). Hernández, sin citar artículos específicos ni dar mayor detalle (www.dossierpolitico.com), habló frente a los diputados de un triple marco jurídico: internacional, constitucional y legal (¿hay marcos jurídicos ilegales?), que le otorga al gobierno la facultad de autorizar el sobrevuelo de aviones extranjeros para fines comerciales y para otros fines. ¡Ah!, de pronto entendí. Para otros fines fue el clavo ardiendo al que se aferró la cancillería para justificar los vuelos militares del Pentágono.

El consultor citó la Convención de Chicago, que contempla el sobrevuelo de naves de Estado, que no es el caso, porque los drones son naves militares. Y en su esfuerzo por convencer, Hernández se puso poético. Transportó a los diputados al paraíso de islas, cayos, arrecifes y mares que menciona el artículo 48 constitucional (estoy seguro de que más de un diputado se imaginó echado frente a las aguas del Caribe). En esa disposición legal, de claro espíritu náutico, y casi al final, a manera de por nada y se me escapa, el legislador constitucional metió con calzador el espacio aéreo, e inspirado en el Catecismo del padre Ripalda concluyó que todo cuanto ha sido creado depende directamente del gobierno federal. Si esa disposición le permite a Felipe Calderón autorizar el sobrevuelo de aviones militares despídase de la soberanía.

Olvida la cancillería que quienes hablaron con The New York Times (15/03/11) revelaron que el tema de los vuelos no tripulados se ha mantenido en secreto por las restricciones legales de México y las acaloradas discusiones que surgirían en torno a las sensibilidades políticas sobre soberanía. ¡Albricias!, ya estamos ahí. ¿Qué sigue…?

Alejandro Poiré puso también su grano de arena para aclarar el tema de los sobrevuelos. Según él, ocurren en particular en la zona fronteriza (Milenio, 17/03/11). Pero como no precisó, discurrí que se refería a la frontera con Guatemala, porque los funcionarios estadunidenses entrevistados por el Times aseguraron que los aviones vuelan definitivamente sobre territorio mexicano y se asoman muy a fondo, para recoger con detalle comunicaciones y movimientos.

Hacer el ridículo frente a organismos importantes no es privilegio exclusivo de la diplomacia mexicana. Ahí está Colin Powell, distinguido militar, colega de la señora Espinosa, que armado con carritos de juguete intentó demostrar en el Consejo de Seguridad que Saddam Hussein escondía sus armas de destrucción masiva en camiones de doble remolque que estaban en constante movimiento para evadir a los inspectores. Intentó justificar la invasión de Irak con el mismo argumento de Patricia Espinosa: la trillada seguridad nacional. Un tema elástico que cubre más territorio que los mismos drones del Pentágono. Powell, al menos, avergonzado por el ridículo en Naciones Unidas, que dio la vuelta al mundo, renunció. ¿Hará lo mismo la señora Espinosa?

El problema tal vez no sea Patricia Espinosa sino Calderón, que para el académico Andrew Selee es intensamente nacionalista, pero también muy pragmático (Times). No es fan de Estados Unidos pero los necesita. Por eso está dispuesto a estirar los linderos políticos. Selee debió incluir al mismo tiempo los linderos jurídicos y la soberanía.

http://jorgecamil.com - http://twitter.com/jorgecamil
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http://www.jornada.unam.mx/2011/04/01/index.php?section=opinion&article=025a2pol
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No alcanzan las limosnas: La directora de un colegio de monjas era narcotraficante

La directora de un colegio de monjas era narcotraficante

Las hermanas del centro no podían dar crédito a que su líder pudiera ser una de las 24 detenidas con una red de prostitución


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CIUDAD DE MÉXICO, 1 de abril.- La directora del Centro de Educación Infantil Virgen Milagrosa de Formentera, conocida como la Escuela de las Monjas, fue detenida por la Guardia Civil española por su implicación en una red de prostitutas narcotraficantes desarticulada en la Isla.

Las hermanas de este centro concertado no podían dar crédito a que Paqui G.D., natural de Mallorca, pudiera ser una de las 24 detenidas de la denominada 'Operación Bolonia'. "Nos ha dicho que hoy no había podido venir a trabajar por motivos personales", ha señalado desde este centro concertado antes de conocer la noticia.

El centro de la operación se desarrolló en el Club de alterne Kennedy, de la localidad de Es Pujols, un bar de copas y tres domicilios. Fuentes de la Guardia Civil han confirmado que la directora del centro era una de las responsables de la red de distribución.

Aunque no ha trascendido la cantidad de droga intervenida fuentes de la Guardia Civil también han confirmado que las prostitutas del club, la mayoría de nacionalidad rumanas, serían las encargadas de suministrar regularmente pequeñas cantidades de droga a los clientes del local.

La mayor parte de los sospechosos, de nacionalidad rumana y vinculados al mundo de la prostitución, comenzaron a pasar hoy a disposición del Juzgado de Instrucción número 4 de Ibiza, que tutela la investigación.

Antes de conocer lo ocurrido, las religiosas habían sido informadas por familiares de la detenida de que no podría venir a trabajar "por motivos personales".

Fuentes de la Guardia Civil han confirmado que la directora del centro era, presuntamente, una de las responsables de esta red de distribución a pequeña escala, y que su red de clientes habría sido captada por los cabecillas de la organización.

La Guardia Civil también han confirmado que nueve de las prostitutas del club, la mayoría de nacionalidad rumanas, serían las encargadas de suministrar regularmente las dosis a sus clientes del local.

El presidente del Consell Insular de Formentera, Jaume Ferrer, se mostró ayer muy afectado por lo ocurrido, ya que el centro funciona con fondos de la administración.

"Tomaremos las medidas pertinentes porque desde la administración no podemos tolerar este tipo de actitud, sobre todo con un tema de drogas, que es una lacra para la sociedad contra la que debemos de luchar", señaló el presidente insular.

La Guardia Civil cree que los nuevos detenidos en esta operación estarían tratando de ocupar el mercado de la venta de droga a pequeña escala que dejaron libre las 25 personas que el EDOA arrestó en noviembre, y que supuso la mayor operación contra el tráfico de cocaína realizada en Formentera.

pdg

2011-04-01 05:00:00
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http://www.excelsior.com.mx/index.php?m=nota&id_nota=726396
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Modelo de la fuerza de gravedad de la Tierra

¿Esfera o papa? La Tierra con 10 mil veces de aumento

El satélite Goce midió el campo gravitatorio de la Tierra con una precisión nunca antes alcanzada informó ayer la Agencia Espacial Europea




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MÚNICH, 1 de abril.— El satélite Goce midió el campo gravitatorio de la Tierra con una precisión nunca antes alcanzada, informó ayer la Agencia Espacial Europea (ESA) y los científicos involucrados en el estudio en la ciudad alemana de Múnich.

A partir de esta medición se determinó que la Tierra sólo se asemeja a una esfera. En realidad, vista con 10 mil veces de aumento, parece una papa.

Un mapa preciso del campo gravitatorio es importante para una medición precisa de la Tierra con sus océanos. Los resultados documentarán, entre otros, el aumento del nivel del mar y los cambios en las corrientes marinas como consecuencia del cambio climático.

En los polos, la Tierra está levemente achatada por efecto de la rotación. Sin embargo, los macizos montañosos como el Himalaya, así como masas diversas en el interior de la Tierra tienen un efecto sobre el campo gravitatorio de la Tierra y los océanos.

La altura del nivel del mar varía en todo el mundo hasta en 100 metros, según las mediciones de Goce.

Los resultados de la misión satelital son importantes para diferentes ámbitos científicos, dijo Volker Liebig de la ESA. “Goce nos suministró lo que esperábamos”.

Los datos deben contribuir a determinar de manera unificada en todo el mundo una altura cero, con una superficie normal calculada ideal de los mares.

Asimismo, los datos deberán ser incorporados a los futuros sistemas de navegación satelital y contribuir a una mejor comprensión de los acontecimientos en caso de terremoto. Es que los cambios en el campo gravitatorio condicionan procesos dinámicos en el interior de la Tierra.

Goce, cuya misión comenzó el 17 de marzo de 2009 y en principio será prolongada hasta fines de 2012, transmitió en un plazo de un año 70 millones de datos de medición.

Buscan rescatar a Spirit

La NASA anunció que realizará un último intento de comunicación con el robot de la sonda marciana Spirit, tras perder hace un año todo contacto con la nave.

Así lo informó John Callas, director del programa, anticipando que de no establecer contacto en un mes, la Agencia Espacial estadunidense reducirá sus esfuerzos con Spirit y los volcará en la sonda melliza Oportunity.

“Es impulsada por energía solar, y esta pérdida de contacto indica que ocurrió algo más grave que sólo una cuestión de energía luego de quedar atrapada en 2009 en un banco de arena. No pudo orientarse hacia el Sol”, aseguró.

Visita el Especial: Un Mundo Raro

2011-04-01 05:00:00
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http://www.excelsior.com.mx/index.php?m=nota&id_nota=726516
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Callejón sin salida-Rocha