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Espacio de reflexión CENSURADO...CENSURADO... CENSURADO...CENSURADO.... CENSURADO

Tenían deudas por 3.1 mdd a principios de los 90
Bancomext negó créditos al Grupo Fox al encontrar anomalías en avalúo de propiedades, señala informe
TEXTO JORGE RAMOS
El Universal
Sábado 22 de septiembre de 2007
jorge.ramos@eluniversal.com.mx
Desde principio de la década de los 90, las empresas de la familia Fox Quesada tenían deudas de al menos 3.12 millones de dólares, de acuerdo con informes del Banco de Comercio Exterior (Bancomext).
Esta institución, de acuerdo con sus propios informes, se rehusó a otorgar créditos al encontrar irregularidades en el avalúo de propiedades, y al no poder sustentar su solicitud para liquidar en forma anual los préstamos.
Además, información de la Unión de Crédito de Exportadores y Empresarios del Centro, SA de CV, que desapareció el 17 de noviembre de 2000, el Grupo Fox no pudo recibir préstamos durante 1997 porque le fue rechazada su propuesta de otorgar un terreno en Acapulco, Guerrero “porque se consideró que presentaría muchos problemas para su comercialización”.
No obstante, un reporte consolidado de los adeudos en dólares de las empresas del Grupo Fox con Bancomext al 18 de agosto de 1999, reportaba un millón 389 mil 256.51 pesos, incluidos intereses moratorios, por Congelados Don José; 875 mil 89.50 por El Cerrito, y 857 mil 219.92 por Botas Fox.
“En virtud de la deteriorada situación de estas empresas, el Grupo Fox ha venido realizando negociaciones con sus acreedores, sobre la base de las garantías que mantiene con cada uno”, detalla el informe del Bancomext, que será difundido mañana en el programa de televisión Código 2007 en Proyecto 40.
Renegociaciones
Además, informaba que “en abril de 1999 Grupo Fox realizó la propuesta de pago con la oferta de liquidar a Bancomext 175 mil dólares contra el finiquito de los adeudos de las tres empresas del grupo, misma que fue presentada y rechazada por el Comité Interno de Crédito en su sesión del 13 de mayo. Como se mencionó, esta propuesta fue realizada sobre la base de la situación de garantías que Bancomext mantiene”.
El informe de este banco añade que el Grupo Fox ya había llegado a acuerdos de pago finiquito con Bancomer y Serfin, mientras que para ese momento negociaba con Banorte, Santander y Banamex.
La relatoría que se hace en el documento del Bancomext sobre la situación financiera del Grupo Fox menciona alternativas de préstamos, por ejemplo, para Congelados Don José, de 504 mil dólares a 10 años con dos de gracia, pago de capital e intereses trimestrales a una tasa de 10%.
En el caso de los adeudos de El Cerrito y Botas Fox también se otorgarían una serie de créditos a cinco años incluyendo uno de gracia, para lo cual “se toma garantía del 100% de El Cerrito”.
Ayer, EL UNIVERSAL mostró cómo el auge del imperio Fox es inocultable en San Cristóbal, Guanajuato, al describir la ultramoderna procesadora de alimentos Xtra Congelados, una de las exportadoras de brócoli más exitosas de México, propiedad de Vicente Fox.
Además, mostró las instalaciones renovadas de la congeladora San José, que quebró junto con El Cerrito y una fábrica de botas.
CRECIÓ PATRIMONIO DE SAHAGÚN DURANTE EL SEXENIO DEL CAMBIO
En 2005 tenía un local y 2 predios; en 2006 surgieron otros 2 inmuebles
Creció patrimonio de Sahagún durante el sexenio del cambioCreció patrimonio de Sahagún durante el sexenio del cambio
TEXTO ALBERTO AGUIRRE , ENVIADO FOTOS RAÚL ESTRELLA
El Universal
Sábado 22 de septiembre de 2007
politica@eluniversal.com.mx
CELAYA, Gto.— La hacienda de Marta Sahagún también mejoró, tras de su paso por Los Pinos.
En el sexenio del cambio, la ex primera dama acrecentó su patrimonio.
De acuerdo con la última declaración de su esposo, Vicente Fox Quesada, a la Secretaría de la Función Pública, se deshizo de sus antiguos inmuebles en este municipio y adquirió una residencia en uno de los fraccionamientos más exclusivos de León.
Además, en el último año del sexenio, reportó tener joyas valuadas en 827 mil pesos y ser titular de cuentas bancarias por 2.8 millones de pesos.
Aunque reside en el rancho San Cristóbal, en las propiedades del ex presidente en San Francisco del Rincón, Sahagún mantiene una presencia notable en este municipio.
La presidenta de Vamos México fue propietaria de una casa en la colonia Arboledas, un sitio de clase media-alta, a menos de cinco minutos del primer cuadro del municipio.
Diseñada por Javier Ramírez Suárez, la vivienda está en la cuchilla de Azcarateo y Chamizal; su fachada tiene 40 metros de largo, es de dos pisos y tiene un portón de aluminio.
Desde el exterior se observan los árboles y las palmeras del jardín interior, pero nadie responde a la puerta, cuando se toca el timbre.
En la manifestación entregada por Fox Quesada el 13 de mayo del 2003 quedó asentado que Sahagún Jiménez vendió esa propiedad, por la que obtuvo un millón 600 mil pesos.
Aquí recuerdan que en octubre de 2006, una nave de la Fuerza Aérea Mexicana aterrizó en el aeropuerto local y llevó 57 muebles a Azcarateo.
Los vecinos reportan que la casa no está habitada y recuerdan que hace 20 años, aquí convivieron Manuel Bribiesca y Marta Sahagún.
En las testimoniales está el registro de un local en el centro comercial Providencia, adquirido el 22 de agosto de 1992, pero que nadie conocía.
A menos de medio kilómetro de la hacienda Los Laureles, se construyó la plaza Providencia en 20 mil metros cuadrados, aunque ahora la nave central está cerrada y sólo un par de locales, con la fachada en Camino a San José 205, están en funcionamiento.
Hasta 2005, la esposa del entonces Presidente de la República reportó tener dos terrenos, uno en el kilómetro 291 de la carretera Panamericana, suyo hace 34 años, y el otro en “domicilio conocido”, en la carretera Celaya-Salvatierra, que compró en 1987.
Al primero, los vecinos lo conocen como “La Fortaleza” y está en Cortázar, antes de llegar a Salamanca.
Allí una nave industrial comparte oficinas. Es la sede de Comercializadora Gab, la concentradora de las agroempresas del ex secretario de Agricultura durante el sexenio foxista, Javier Usabiaga Arroyo.
En la última declaración patrimonial de Fox Quesada, presentada cinco meses antes de que dejara su cargo, además de los terrenos y el local comercial, aparecieron dos inmuebles más de Marta Sahagún en Guanajuato: una huerta, supuestamente adquirida el 17 de marzo de 1993, pero que no había sido reportada, y una casa, suya desde el 18 de febrero de 2005.
Fox: ”Marta y yo jamás tomamos un centavo ajeno”
http://www.jornada.unam.mx/2007/09/22/index.php?section=politica&article=008n1pol
“Es más, no conocemos a nadie llamado ajeno”
La verdadera historia del domingo sangriento en Bagdad
Kim Sengupta (The Independent)
El domingo 16 de septiembre al menos 28 civiles murieron en un tiroteo que involucró a la compañía de seguridad estadunidense Blackwater. Pero ¿qué sucedió realmente?
La erupción del fuego de artillería fue repentina y feroz, ráfaga tras ráfaga derribó a hombres, mujeres y niños, e impactó en automóviles que chocaron y se volcaron cuando sus conductores intentaron, desesperadamente, escapar. Algunos vehículos se incendiaron al explotar sus tanques de gasolina. Una madre y su pequeño murieron en uno de ellos, atrapados por las llamas.
El tiroteo del domingo, a manos de guardias de la compañía de seguridad privada estadunidense Blackwater, ha desencadenado una de las disputas más amargas y públicas entre el gobierno iraquí y sus patrones estadunidenses, y pone de manifiesto la conducta, con frecuencia violenta, que ejercen los ejércitos privados occidentales que operan en Irak desde la invasión de 2003, los cuales permanecen inmunes a todo juicio y condena.
Los hombres de seguridad de Blackwater son acusados de perpetrar una matanza indiscriminada. Hassan Jabar Salman, un abogado, recibió cuatro disparos en la espalda; en su auto se hallaron otros ocho impactos de bala.
Sentado y cubierto de vendajes en el hospital Al Yarmukh, recordó las escenas de horror: “Vi a una mujer y a unos niños saltar de un auto y arrastrarse por el camino esquivando los disparos. Pero el fuego no cesaba y muchos de ellos murieron.
“Miré a un niño de unos 10 años saltar de un minibús y recibir un tiro en la cabeza. Su madre salió llorando del vehículo para estar con él y también murió. La gente estaba aterrada.”
Al final de la prolongada lluvia de balas, en la plaza Nisoor quedó evidenciada la carnicería, con cuerpos regados entre restos ardientes. Las ambulancias trataban de recoger a los heridos, pero eran obstaculizadas por la multitud que huía.
Según las autoridades iraquíes, el saldo del incidente era de 28 muertos hasta este jueves, pero podía aumentar, de acuerdo con los médicos, pues era improbable que sobrevivieran muchos de los que fueron heridos por disparos a corta distancia.
Dado que la furia iraquí no da señas de aplacarse, la administración estadunidense ha suspendido todo movimiento por tierra de sus funcionarios afuera de la fortificada Zona Verde.
El gobierno iraquí ha revocado la licencia de operaciones de Blackwater, pero permanece empleada por el gobierno estadunidense. La secretaria de Estado, Condoleezza Rice, ha prometido una investigación “transparente”.
Blackwater y el Departamento de Estado estadunidense insisten en que los guardias abrieron fuego en legítima defensa, en respuesta a la explosión de un artefacto y a que fueron objeto de disparos de francotiradores.
Entre la retahíla de acusaciones y recriminaciones The Independent ha tratado de reconstruir los hechos de ese día.
Los reportes que obtuvimos de miembros del público, del personal de seguridad y de funcionarios iraquíes, así como nuestra propia investigación, nos llevan a un escenario notoriamente distinto a la versión estadunidense.
Sí se oyó un estallido de bomba, pero fue demasiado lejos como para ser una amenaza para los guardias de Blackwater y los funcionarios del Departamento de Estado a los que custodiaban. No encontramos a ningún testigo iraquí que hablara de disparos de francotiradores.
Testigos señalan que las primeras víctimas del tiroteo fueron una pareja y su hijo. La madre y el pequeño tuvieron muertes horribles y sus cuerpos se fusionaron cuando su auto se incendió.
Según los testimonios, los contratistas también dispararon contra soldados y policías iraquíes, y posteriormente pidieron como refuerzo un helicóptero de su fuerza aérea privada que causó más muertes.
Blackwater desmintió la mayor parte de esto. En una declaración, la compañía afirmó que quienes fallecieron eran “insurgentes armados y nuestro personal actuó de manera legal y apropiada en una zona de guerra, protegiendo vidas de estadunidenses”.
El día después de los asesinatos, Mirenbe Natongo, vocera de la embajada estadunidense, dijo que el equipo de Blackwater había “reaccionado a un coche bomba”. El encargado de información de la legación, Johann Shmonsees, enfatizó: “El auto estaba en las cercanías del lugar donde personal del Departamento de Estado sostendría una reunión, y ese fue el motivo de la respuesta de Blackwater”.
Salman, por su parte, afirmó que acababa de dar la vuelta en la plaza Nisoor, detrás del convoy de Blackwater, cuando comenzó el tiroteo. Recordó: “Había ocho extranjeros a bordo de cuatro vehículos utilitarios. Escuché una explosión en la distancia y después de eso los extranjeros empezaron a gritar y a hacernos señas para que retrocediéramos. Di la vuelta en mi auto para regresar, y cuando había recorrido unos 30 metros comenzaron los disparos. Mi auto fue impactado por 12 balas y se volcó. Cuatro me dieron en la espalda y otra en el brazo. ¿Por qué dispararon? No lo sé. Nadie, repito, nadie les disparó. Los extranjeros nos dijeron que retrocediéramos y eso hice. No había razón para disparar”.
Muhammed Hussein, cuyo hermano pereció en el tiroteo, dijo: “Él iba conduciendo y vimos el convoy negro delante de nosotros. De pronto mi hermano se derrumbó sobre el volante. Lo saqué arrastrando del auto y me di cuenta de que había recibido un balazo en el pecho. Traté de esconderlo junto a mí de los disparos, pero ya estaba muerto”.
No hubo tiros
Jawad Karim Ali iba camino al hospital Al Yarmukh para recoger a su tía cuando comenzó la balacera. El parabrisas de su auto le saltó en la cara a pedazos y le cortó el rostro.
“Luego recibí dos disparos en el hombro izquierdo, sentí cómo otra bala me rozó la cara. Ahora mi tía está fuera del hospital y yo estoy aquí. Se oyó una explosión a lo lejos, pero no hubo tiros antes de que dispararan los agentes de seguridad, y simplemente lo siguieron haciendo”.
El domingo sangriento en Bagdad se ha convertido en una prueba de soberanía entre los poderes del gobierno iraquí y Estados Unidos. El primer ministro, Nuri Maliki, declaró: “No vamos a tolerar que se asesine a nuestros ciudadanos a sangre fría”. Agregó que el tiroteo fue el séptimo en su tipo en que Blackwater está involucrado.
Blackwater, cuya sede está en Carolina del Norte, es una de las más grandes beneficiarias de los lucrativos dividendos de la ocupación, al hacerse del contrato para proveer seguridad de alto nivel a funcionarios estadunidenses.
Historial controvertido
Su reputación en Irak es especialmente controversial. Está el linchamiento de cuatro empleados de la compañía en 2004, que llevó a una sangrienta confrontación en Fallujah.
Los cuerpos de los hombres fueron quemados, arrastrados por las calles y colgados de un puente.
El personal de Blackwater es reconocible por su “uniforme”, que consiste en anteojos oscuros de aviador y un chaleco antibalas usado encima de sudaderas oscuras, y todos llevan cascos. Los empleados ganan unos 600 dólares al día.
El tiroteo del domingo ocurrió en el distrito de Mansour, que alguna vez fue una de las zonas de moda en Bagdad, con calles llenas de tiendas que vendían mercancía costosa, restaurantes y galerías de arte. En el momento álgido de las sangrientas disputas entre chiítas y sunitas a principios de este año era común que en esas mismas calles aparecieran cadáveres regularmente.
Una muy relativa seguridad ha retornado a Mansour a raíz del incremento de tropas estadunidenses y la zona ha sido puesta de ejemplo de cómo esta estrategia ha reducido la violencia.
Estábamos en Mansour el domingo cuando escuchamos el estruendo ensordecedor de una explosión pasado el mediodía. Nubarrones de humo negro salían de un cuartel semidestruido de la Guardia Nacional, cerca de una mezquita. Cinco o seis minutos más tarde se escuchó el ruido prolongado de disparos que provenía del sur.
El capitán de la policía, Ali Ibrahim, quien estaba de servicio cerca de la plaza Nisoor, declaró: “Escuchamos el estallido de una bomba, pero no fue en la plaza. De hecho, la policía estaba tratando de desalojar las vías para que pasara el convoy de los contratistas, pero éstos se alteraron y abrieron fuego. Nadie les había disparado”.
Al preguntársele sobre lo que han declarado testigos, el vocero del gobierno iraquí, Ali Dabbagh, confirmó: “Los policías de tránsito estaban intentando abrirles el camino. La plaza estaba muy concurrida y un automóvil pequeño no se detuvo, se movía muy lentamente. Empezaron a disparar a ciegas. En el auto había una pareja con niños y los balearon”.
© The Independent
Traducción: Gabriela Fonseca
- ¡Ay! Martiria si volviera a nacer, haría lo mismo. Nomás fíjate que suerte tengo: una mansión de sueño con todo y lago y animalitos silvestres, un sueldazo, unos soldaditos del estado mayor cuidándome y un velador que ni mandado hacer. Míralo ahí esta paradito y ni chista.
- Y yo, Toloachente, la zuerte me favorezió con muchaz joyaz, unoz hijitoz bien abuzaditoz con laz carteraz llenaz. Y poder, mucho poder, tanto que el velador que conseguiste, ze pone a miz ordenez toda vez que le ordeno algo. ¡Ahhhhhh! La pura vida...
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La “santa muerte” estará feliz de tener unos socios muy industriosos. ¿A como cobrarán cada muertito estos gringos asesinos? Nuestro México, no podía escapar de esta industria de la muerte. Fecal y los matarifes del ejercito se frotan las manos, porque siempre andan langucenado el “ten percent”. ¡Chinguen a su madre!
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Los nuevos mercenarios
La Jornada
miércoles 19 de septiembre de 2007
José María Pérez Gay/ I
En las últimas décadas, las compañías militares privadas están presentes en todos los escenarios bélicos del mundo y, sin duda, se han convertido en una suerte de minas de oro internacionales. No sólo han adquirido enormes sumas de dinero, sino también han cambiado, al parecer, el rumbo de la política internacional. El instituto de investigaciones British American Security Information Council (BASIC) publicó, en septiembre de 2005, un amplio informe en el que revela que sólo en Irak se encuentran 68 compañías militares privadas oficiales con diferentes contratos y mandatos secretos específicos –la cifra no oficial asciende a más de 105 compañías militares privadas.
Las compañías militares privadas cuentan con 25 mil efectivos en Irak, constituyen la segunda fuerza de ocupación, después de Estados Unidos y superior al Ejército británico. Un recuento hasta 2005 arroja el suguiente resultado: 928 mercenarios muertos y unos 4 mil heridos. Según un informe de la Oficina de la Contraloría de Estados Unidos (Government Accountability Office) desde 2003 se han otorgado contratos por un valor de más de 766 millones de dólares a las compañías privadas de seguridad.
El informe de BASIC resume las actividades de las compañías militares privadas en Irak: la compañía Airscan vigila por la noche con cámaras especiales los oleoductos y los pozos petroleros; la Blackwater vigiló y protegió, entre muchos otros políticos, a Paul Bremer, director de Reconstrucción y Asistencia Humanitaria en Irak –de abril a mayo de 2004– y puso a su disposición “grupos móviles de seguridad”. La ISI Group tiene a su cargo la protección de personas y edificios dentro de la llamada zona verde, donde están los edificios del gobierno de Irak. La Cochise y la OS&S han custodiado a personalidades importantes (VIP), y la Centurion Risk entrena a personas de organizaciones internacionales y humanitarias, así como también a varios corresponsales de la prensa extranjera y medios televisivos, para enfrentarse a situaciones de extremo riesgo y peligro.
Triple Canopy obtuvo el resguardo armado de convoyes y transportes militares irakíes. Las firmas Titán y WWLR han enviado equipos de traductores, han efectuado tareas de traducción durante los interrogatorios a prisioneros de guerra y han enseñado a las tropas no sólo los principios elementales del árabe, sino de otros dialectos; la CACI International y la MZM enviaron también especialistas en lengua árabe a Bagdad, fueron asistentes en interrogatorios y “operaciones sicológicas”; la Vinell debía reconstruir y entrenar al nuevo ejército irakí; la Dyn Corp reorganizar a la policía de Bagdad y sus escuelas de aprendizaje; la Ronco desarmar, desmovilizar y reintegrar al antiguo ejército iraquí. De acuerdo con el contrato de Group 4 Securiror (G4S), su tarea la desempeñan hombres armados y vigilan personas, objetos, edificios y custodian pilotos aviadores de combate. Combat Support brinda apoyo al ejército estadunidense en acciones de combate, sobre todo a las unidades de asalto. Mantech mantiene 44 especialistas en radiotransmisiones en un centro de telecomunicación cerca de Bagdad. Kellog, Brown &Root es responsable de la logística en territorio de Irak, cuenta con algo más de 50 mil personas, desde albañiles hasta mecánicos de automóviles, ingenieros electricistas y cocineros. “En su mayoría son individuos reclutados en los países del tercer mundo –sostiene el informe de BASIC–, sobre todo filipinos.”
Las compañías militares privadas no sólo se han establecido en Irak, sino en casi toda la península árabe. Un ejemplo contundente: en Arabia Saudita han cubierto casi todos los frentes y han desplazado al ejército o la policía nacionales. La lucha contra el terrorismo, la planeación estratégica y táctica militares, las recomendaciones de seguridad y las informaciones secretas, la red de espionaje contra los grupos islámicos integristas, la guerra sicológica, todas estas actividades están en las manos de corporaciones militares privadas. La Vinnell tiene a su cargo el entrenamiento de la guardia nacional y brinda protección a las zonas de máxima seguridad; la Bozz Allen dirige y controla la Academia Militar Saudita; la O’Gara custodia y protege a la familia real y se dedica a formar fuerzas de seguridad locales; la Cable and Wireless se encarga del entrenamiento de las fuerzas de seguridad en el combate contra el terrorismo y adiestra comandos en la guerra urbana.
Tim Spicer, ex oficial británico, es el creador de las “compañías militares privadas contemporáneas”, y además uno de sus más grandes empresarios. En su autobiografía: An unortodox Soldier. Peace and war and the Sandline Affair (Un soldado poco ortodoxo. Paz y guerra y la aventura de Sandline) describió sus experiencias como soldado raso en las filas de los Scott Guards, la guardia escocesa, los cursos en la reconocida academia militar Sandhurst, las misiones suicidas como miembro de los comandos especiales británicos; además combatió en la guerra civil en Irlanda del Norte, en Chipre, en las islas Malvinas y, al paso el tiempo, luchó también en Bosnia, en la guerra de los Balcanes y participó en la destrucción de Yugoslavia.
Spicer ha sido distinguido con altas condecoraciones, abandonó el Ejército de su majestad a los 43 años y se convirtió en director para Medio Oriente de la compañía de inversiones británica Foreign and Colonial. Durante 10 meses visitó todos los países árabes, estableció multiples relaciones políticas y militares y fundó su propia compañía militar privada: Sandline International.
A finales de 1975, el Estado de Papúa-Nueva Guínea, al norte de Australia, declaró su independencia; sin embargo, en marzo de 1989 dio comienzo una sangrienta guerra civil en el Estado independiente, sobre todo en una de sus provincias lejanas, la isla de Bougainville, donde se encuentran grandes minas de cobre en manos de ingleses y australianos, verdadera causa de la disputa. Durante nueve años (1989-1997), la guerra civil en Papúa-Nueva Guínea cobró la vida de miles de personas; el movimiento independentista Bra se fortaleció, ocupó varias ciudades y sus guerrilleros avanzaron sobre Kieta. En 1997 Julius Chan, jefe de gobierno de Papúa-Nueva Guínea, llamó en su ayuda a Sandline International, firmó con esta compañía militar privada un contrato de tres meses por 45 millones de dólares. Así nació la historia contemporánea de las compañías militares privadas.
José María Pérez Gay/ II
Los nuevos mercenarios
En febrero de 1997, Julius Chan, jefe de Gobierno del Estado Independiente de Papúa-Nueva Guinea, admitió que no tenía otra alternativa que contratar a Sandline International para someter a las fuerzas insurgentes. La compañía militar privada debía prestar los siguientes servicios: poner a su disposición unidades de mercenarios con vasta experiencia, capacidad de fuego de largo alcance y grupos selectos de combate que instruyeran a las tropas papúas en tácticas militares y operaciones de inteligencia y espionaje. Sin embargo, una desafortunada indiscreción en el gabinete de Julius Chan dio a conocer el contrato a los medios de comunicación. De modo que Australia se interpuso para defender sus importantes inversiones financieras en Papúa-Nueva Guínea, y el ejército nacional papuense se opuso con toda energía al compromiso con Sandline International. El golpe de Estado de los militares papuenses terminó con el contrato; 48 mercenarios fueron detenidos –ingleses, sudafricanos, italianos, franceses, etíopes, noruegos y filipinos–, sus armas, entre ellas cuatro helicópteros de origen bielorruso, fueron decomisadas; pero cuatro semanas después, por presiones políticas inexplicables, los 48 mercenarios fueron puestos en libertad y expulsados de la isla.
Tim Spicer, dueño de Sandline International, presentó ante los tribunales internacionales una demanda por incumplimiento de contrato y, para sorpresa de muchos jueces, se le dio la razón y ganó el litigio: el nuevo gobierno de Papúa debió pagar los 18 millones de dólares restantes. El escándalo levantó un torbellino en la prensa británica; se hablaba de los nuevos mercenarios patrocinados por gobiernos y consorcios financieros. En su autobiografía, Spicer afirmó que el gobierno británico estaba informado con todo detalle de la Operación Bougainville, la intervención mercenaria en Papúa-Nueva Guínea. A principios de 1998, un nuevo escándalo político sacudió a Inglaterra y casi llevó a Robin Cook, ministro de Relaciones Exteriores del Reino Unido, a presentar su renuncia irrevocable. A pesar del embargo de armas impuesto por la ONU a Sierra Leona, Tim Spicer y la Sandline transportaron en un Boing 727 de carga 30 toneladas de armas de fuego –de fabricación búlgara– con destino a Freetown, capital de Sierra Leona, país donde la guerra civil se desplegaba con toda furia, un genocidio perpetrado por los señores de la guerra. Spicer había firmado un contrato millonario con el depuesto presidente Ahmad Tejan Kabbah, exilado en Inglaterra para restituir su gobierno.
Tim Spicer fue acusado y se declaró inocente. Por esos días argumentó que no sólo había informado a su gobierno, sino que la política británica era clara y distinta: restablecer el gobierno del presidente Kabbah. Los escándalos no arruinaron los negocios de Spicer, sino, por el contrario, lo acreditaron como “un empresario de una seriedad incuestionable”.
En mayo de 2001 fundó otra compañía militar privada, Trident Maritime, dedicada a la protección de las compañías aseguradoras de navieras; el caso más sonado y espectacular fue su intervención en Sri Lanka. Lloyds of London, la conocida marca de seguros, rehusaba firmar la prima para proteger a la flota mercante de Sri Lanka, porque la guerrilla tamil multiplicaba las condiciones de inseguridad, y la piratería de los Tigers of Tamil Eleam en el océano Índico se había vuelto un verdadero peligro. Los piratas acechaban a las flotas de Sri Lanka, en cualquier momento sucedían los ataques; por ejemplo, en agosto de 1997, el asalto al contenedor Nedlloyd Sao Paolo frente al puerto de Colombo puso en alerta a la compañía de seguros. Seis lanchas se lanzaron al abordaje cuando las alarmas sonaron, los piratas habían saqueado el inmenso contenedor y habían dejado marineros asesinados y heridos.
La compañía Lloyds exigió una sola condición para firmar el contrato: Trident Maritime se haría cargo de la custodia de las flotas mercantes. El gobierno de Sri Lanka debatió durante tres días y al final aceptó las condiciones de Lloyds ante el temor de un colapso inminente del abastecimiento nacional. A partir de ese día, los buques blindados de Trident Maritime escoltaron a las flotas mercantes de Sri Lanka y controlaron la corriente de mercancías por el golfo de Mannar. Al principiar la guerra de Irak, Tim Spicer estrenó y se puso al frente de una nueva compañía militar privada, Aegis Defence Services, quizá la más célebre de sus empresas. Durante la guerra de Irak, las compensaciones netas de Aegis Defence Services sumaron 293 millones de dólares, uno de los contratos más lucrativos de una compañía militar privada.
En Guerreros corporativos: el ascenso de la industria militar privada, Peter W. Singer señala que uno de los rasgos distintivos de los estados democráticos reside en el control de la violencia militar dentro de un marco establecido, y la restricción de su influencia en el mundo de la política y de la sociedad civil. La privatización de la violencia ha llevado, sin embargo, al dominio de las compañías militares privadas, a su reglamentación de modo directo o indirecto de los conflictos bélicos internacionales, imponiendo sus estrategias y tácticas militares. Por lo común estas compañías tienen sus cuarteles generales en los países ricos e industriales de Occidente; pero sus campos de acción y dominio se encuentran en las naciones pobres y hambrientas, que antes se llamaban “tercer mundo”, entidades caóticas e ingobernables que necesitan sólo de un pantano de miseria, corrupción, trafico de influencias, fraudes fiscales y señores de la guerra energúmenos, como en el caso de Sierra Leona, para disponer el arribo de los comandos militares privados al servicio de intereses particulares o estatales. El monopolio de la violencia legítima, como Max Weber definía al Estado, parece haber desaparecido.
José María Pérez Gay/ III y última
Los nuevos mercenarios
El 27 de abril de 1961, la república de Sierra Leona declaró su independencia. Un pequeño país africano frente al Atlántico –71 mil kilómetros cuadrados y 5 millones de habitantes–, las fronteras con Liberia y Guinea son casi inexistentes, los refugiados se cuentan por cientos de miles. Gobiernos miserables y déspotas iluminados han asolado su historia, golpes de Estado y una guerra civil permanente consumaron el saqueo del país. La maldición nacional: Sierra Leona es uno de los primeros productores de diamantes del mundo, piedra imán de toda la codicia internacional.
En marzo de 1995, el presidente Valentin Strasser contrató los servicios de la compañía militar privada Executive Outcomes (EO), para contener la oleada de violencia del Revolutionary United Front (Frente Unido Revolucionario), bajo el mando de Foday Sankoh (RUF), un verdadero sicópata fundador de los ejércitos de niños. Durante los años de la guerra civil, 4 mil niños desaparecieron sólo en la ciudad de Freetown, capital de Sierra Leona. Unos meses después reaparecieron combatiendo en los Small Boys Units (Unidades Militares de Niños Pequeños), niños entre los 7 y los 12 años armados con metralletas AK 47. “Tienen que aprender pronto”, decía Foday Sankoh, “la guerra no respeta edades.” A principios de 1998, el ejército nigeriano entregó a la UNICEF 79 soldados niños –de 7 a 14 años de edad–, raptados por la guerrilla de Sankoh.
Los mercenarios del EO desplazaron a los guerrilleros del RUF, después de feroces combates liberaron la zona de los diamantes, destruyeron sus campamentos y eliminaron un buen número de carros blindados. Un trabajo de eficacia ejemplar. Al poco tiempo, uno más de los muchos golpes militares derrocó al presidente Strasser, luego el caos de la violencia desintegró al país: el exterminio sistemático de etnias diferentes. Cuando los EO abandonaron Sierra Leona, la mayoría de los jóvenes y los soldados pasaron a formar parte del Frente Unido Revolucionario Reformado. Los rebeldes acosaron al ejército nacional, que no tenía salidas de emergencia, y sólo con la ayuda de la ECOMOG –la Coalición Militar de África Occidental– pudo mantener Freetown, la capital, y meses más tarde la misma Coalición (invadió) ocupó todo el país. En los años siguientes y por mandato de la ONU, los ejércitos de la Organización para la Unidad de África (OUA) conquistaron Sierra Leona. Los sucesivos gobiernos llamaron de nuevo a las compañías militares privadas, primero a la EO y, al poco tiempo, se presentó Tim Spicer y su Sandline International. En Sierra Leona nada había cambiado: los masivos asesinatos fratricidas, la devastadora epidemia de sida y la gigantesca miseria.
A principios del año 2000, Foday Sankoh había secuestrado por unas semanas a 500 cascos azules de la ONU y, según documentos encontrados después de su muerte, había robado más de 2 mil diamantes y buscaba desesperado un comprador en Amberes, centro internacional del comercio de piedras preciosas. Sankoh trabajó durante algún tiempo como el jefe de la Comisión de Recursos Mineros. Según cálculos de la ONU, 85 por ciento de la producción de diamantes en Sierra Leona pasa de contrabando por la frontera de Liberia. En abril de 1969, la producción oficial de diamantes de Sierra Leona llegó a ser de 2 millones de quilates. A partir de mayo de 1999, la producción alcanzaba sólo 700 mil. Desde junio de 2003, un frágil armisticio mantiene a las corporaciones militares privadas como garantes de la paz; pero los rebeldes del RUF siguen ocupando la mitad de los campos de diamantes.
Sierra Leona no es una excepción. Peter W. Singer afirma que Ruanda, Liberia y Angola se encuentran en situación semejante. Las compañías militares privadas decidieron siempre en el último momento los conflictos armados a favor de un partido o de un grupo de consorcios internacionales. Algunos países como la República Democrática del Congo, Filipinas, Chechenia o Angola ofrecen la atmósfera propicia a las intervenciones de las compañías militares privadas, que conducen a una escalada del conflicto y se transforman en graves crisis políticas. Las poblaciones han vivido siempre a las orillas de un volcán, la amenaza de exterminio es su pan cotidiano.
En marzo de 2004, un grupo de ex empleados de la compañía militar privada EO intentó dar un golpe de Estado en Guinea Ecuatorial y fracasó de modo espectacular. Se trataba de expatriar al dictador Obiang Nguema –que contaba con el apoyo de Estados Unidos y de la compañía militar privada MPRI– y llevar a la presidencia al político de oposición Severo Moto, exilado en España. El verdadero motivo del conflicto eran, en realidad, los intereses petroleros de los grandes consorcios, y de los gobiernos que favorecían al grupo de ex empleados de EO, porque la antigua colonia española de Guinea Ecuatorial se había convertido desde hace algún tiempo en “El Dorado” de la economía petrolera. Los financieros de todo el mundo se dan cita en la ciudad de Malabo, capital de Guinea, a la espera de grandes negocios y ganancias astronómicas en la explotación del petróleo. Todos los conjurados del fallido golpe se encuentran en prisión –cumplen largas condenas–, salvo Mark Thatcher, uno de lo autores financieros de la conspiración, quien se encuentra en libertad gracias a la oportuna intervención de su madre: Margaret Thatcher.
Las compañías militares privadas se han puesto por encima de los tratados de la Convención de Ginebra y han crecido a la sombra de Estados en guerra o poderes que hoy llamamos “fácticos”. Su estrategia indirecta es tan antigua como la de los condotieros, capitanes de las tropas mercenarias en el siglo XV, cuyo origen es la condotta, el contrato entre el capitán de los mercenarios y el gobierno de las ciudades-Estado italianas que los alquilaba. El principal mandamiento de los condotieros: todo arte militar se basa en el engaño. Por esa razón, cuando estamos en condiciones de atacar debemos simular que no lo estamos; cuando nos movilicemos con las tropas, debemos parecer inactivos; cuando nos aproximemos, el enemigo debe pensar que nos encontramos lejos; cuando estemos lejos, debe pensar que nos hallamos muy cerca, ofrecer señuelos para atraer al enemigo, simular desorden para aniquilarlo.
La imagen que conocemos de Hidalgo es apócrifa, según Humberto Moreira
http://www.jornada.unam.mx/2007/09/18/index.php?section=politica&article=016n1pol
La Jornada
martes 18 de septiembre de 2007
El rostro corresponde en realidad a un religioso belga traído por Maximiliano, asegura
La imagen que conocemos de Hidalgo es apócrifa, según Humberto Moreira
Lo que digo está pesado pero lo puedo demostrar, dice el gobernador en un programa de radio
Leopoldo Ramos (Corresponsal)
Saltillo, Coah., 17 de septiembre. La imagen histórica del sacerdote Miguel Hidalgo y Costilla, quien encabezó la guerra de Independencia en México, no corresponde “a la del verdadero Padre de la Patria”, aseguró el gobernador de Coahuila, Humberto Moreira Valdés, quien anunció una cruzada nacional para lograr que la Secretaría de Educación Pública enmiende el error e inclusive plasme la imagen “real” en los libros de texto.
Dijo que la imagen que conocemos por medio de estampillas, murales y libros de texto fue pintada por orden del emperador Maximiliano de Habsburgo y se basó en el rostro y la complexión de un sacerdote de origen belga.
“Lo que conocemos de la imagen del señor calvito con cabellos blancos, con su cabello largo (en la parte posterior), con cara de bonachón, con rostro alargado, delgado y con algo de papada no corresponde al verdadero Hidalgo. Resulta que Maximiliano de Habsburgo trajo un sacerdote de Bélgica y dijo: ‘haber, vamos a recordar y a reconocer al cura Hidalgo, al Padre de la Patria’ y entonces pintaron a este sacerdote que no era Miguel Hidalgo y nos quedamos con esa imagen del cura”, anotó durante un programa cultural en la estación de radio del gobierno estatal.
“Lo que estoy diciendo es muy delicado y lo puedo demostrar”, aseguró. “Hay un mexicano que en este país tiene la verdadera imagen del cura Hidalgo. Su complexión era distinta, era más bajo, no tenía la cara alargada, era una posición más mestiza, era más cuadradito”, anotó.
Moreira, quien es profesor de carrera y maestro en historia y en ciencias sociales, anunció que emprenderá “un gran movimiento para que en el país nos digan realmente cuál era la imagen de Miguel Hidalgo y entonces todas las papelerías tendrán que hacer otras estampitas, habrá que cambiar todos los libros, esto está pesado, lo que estoy diciendo, pero lo puedo demostrar”.
Aclaró que de acuerdo con su investigación y la de algunos historiadores, “sí existió Miguel Hidalgo, sí perdió la vida por darnos independencia, fue un hombre ejemplar, Miguel Hidalgo y Costilla, así se llamaba el Padre de la Patria; la única diferencia es que el que conocemos en pinturas no corresponde al verdadero Hidalgo, este lo pintó Maximiliano, a un sacerdote que provenía de Bélgica y se le hizo que podía dar más o menos lo que podría ser el Padre de la Patria”.
Con este motivo, el Congreso del estado se prepara para sumarse a la campaña que el gobernador realizará para que las autoridades federales reconozcan “la verdadera imagen del cura Hidalgo”, aseguró el diputado local del Partido Revolucionario Institucional (PRI) Sergio Reséndiz Bone, coordinador de la Comisión de Cultura y Actividades Cívicas.
“La dificultad que tenemos con los insurgentes, con la Independencia, es que no había fotografía. Lo que tenemos referencia son algunas pinturas hechas en su tiempo y sobre todo después y con base en esas pinturas se ven las imágenes. En el caso del cura Hidalgo, sus biógrafos y algunos pintores nos reflejan varias imágenes, pero siempre es conveniente saber, en una mayor aproximación, cómo fueron los héroes de la Independencia nacional y en cuanto a lo que propone el gobernador, de iniciar un movimiento nacional en ese sentido, nosotros nos estamos preparando para sumarnos a esa campaña, particularmente al saber que en la Independencia de México, Coahuila tuvo una participación trascendental”, anotó.

Carlos Fernández-Vega
cfvmx@yahoo.com.mx • cfv@prodigy.net.mx
Sienten que cancelar contratos de publicidad es sinónimo de expropiación
Presidencia de la CIRT emparentada con Televisa
Si algún iluso creyera en lo dicho por los barones de los medios electrónicos y sus jilgueros de angora, durante su más reciente embate en contra del Congreso, el quid de su rechazo a la reforma electoral debe encontrarse en “la defensa de la libertad de expresión”, el “derecho a la información” y el rechazo a la “censura”.
Pero como muy pocos les creen, entonces hay que buscar la verdadera causa de tan energúmena reacción en sus respectivos informes financieros, en los que el tema de las campañas políticas y los abundantes recursos que de ellas obtienen aparece continuamente. Para ellos, pues, la cancelación de la libre contratación de publicidad es sinónimo de “expropiación”.
De una y otra forma, los barones enarbolan lo primero y niegan lo segundo, pero tal vez el caso más concreto ha sido el del consorcio de Ricardo Salinas Pliego: “hemos emitido un comunicado para dejar clara la posición de Tv Azteca; hasta entonces no se resuelva esta iniciativa no vamos a aceptar un solo peso de los partidos políticos. No se trata de dinero; para Tv Azteca es cuestión de valores, del derecho a la información y sobre todo de la rendición de cuentas. No queremos que el dinero sea la razón para discutir esto, por eso Tv Azteca renuncia al dinero”, según detalle público presentado por un par de sus empleados.
Pues bien, en el informe financiero anual de Tv Azteca, correspondiente a 2006, se lee lo siguiente: las ventas netas aumentaron 699 millones de pesos con respecto al cierre de 2005 (…), y dicho aumento “se debió principalmente por el incremento en los ingresos netos del mundial de futbol y las elecciones, compensado con la disminución de ventas en la demás programación… En el pasado, Tv Azteca ha generado ingresos de publicidad importantes por la transmisión de eventos relevantes, poco frecuentes, de naturaleza recurrente. La transmisión por Tv Azteca de los Juegos Olímpicos, el Campeonato Mundial de Futbol, la UEFA Champions League, los partidos de la selección mexicana de futbol, Campeonatos de la Serie Cart, así como la campaña y elecciones políticas y La Academia (…), aumentaron de manera importante los ingresos netos durante los periodos en los que fueron exhibidos. La ausencia o cancelación de eventos de transmisión importantes en algunos años pueden afectar negativamente la situación financiera y los resultados de operación de Tv Azteca… Si Tv Azteca pierde uno o más de sus anunciantes clave, puede perder una cantidad importante de ingresos”.
Y redondea: entre sus principales anunciantes se encuentran las trasnacionales más importantes que operan en el país, las grandes empresas nacionales y los partidos políticos, de tal suerte que “la terminación de la relación de Tv Azteca con cualquiera de sus anunciantes principales podría afectar sus resultados de operación”.
En el caso de Televisa, la situación no es muy distinta. En el primer semestre de 2007, sus utilidades netas cayeron alrededor de mil millones de pesos en comparación con las obtenidas en igual periodo del año anterior, y concretamente en el segundo trimestre sus ventas en televisión abierta cayeron 15.5 por ciento (en ese lapso, pero de 2006, se registró la mayor facturación del periodo de campañas electorales, propaganda negra incluida).
En su reporte financiero (segundo trimestre 2007), la fábrica de sueños detalla que dicha caída “refleja la comparación desfavorable debido a las ventas de publicidad no recurrentes generadas el año anterior por las campañas políticas y por el Mundial de Futbol, y una desaceleración inesperada en el consumo en México, la cual provocó un decremento en los ingresos de publicidad durante el trimestre.
En su informe 2006 reconoce que el incremento en las ventas netas de televisión abierta (cerca de mil 700 millones de pesos) fue consecuencia de “la transmisión de la Copa Mundial de Futbol FIFA 2006, las campañas políticas relacionadas con las elecciones presidenciales en México y mayores ratings en telenovelas”.
Para Televisa Radio el panorama es exactamente igual: en su informe 2006, celebra que las ventas netas aumentaran 23.9 por ciento ese año, producto, fundamentalmente, de “un incremento en tiempo de publicidad vendida, que principalmente se debe a la transmisión de la Copa Mundial FIFA 2006 y publicidad política relacionada con las elecciones presidenciales en México. Este aumento fue parcialmente compensado por las bajas ventas generadas por el contrato de afiliación con Radiorama” (el hijo de uno de los dueños se llama Enrique Pereda Gómez, que ahora despacha como presidente de la CIRT).
Y si de este segmento se trata, allí está el informe 2006 del Grupo Radio Centro (Carlos Aguirre, hijo del dueño, ha sido uno de los más “combativos” en contra de la reforma electoral), que a la letra señala (se respeta sintaxis): “una disminución en los gastos publicitarios provenientes de campañas políticas podría reducir sustancialmente nuestros ingresos. Nuestro negocio es afectado significativamente por los gastos publicitarios de partidos políticos durante campañas electorales en México. Mientras que nuestros ingresos han aumentado significativamente durante elecciones del Congreso de la Unión (…), nuestros ingresos han aumentado aún más significativamente durante elecciones presidenciales, que ocurren cada seis años coincidiendo con elecciones del Congreso de la Unión), incluyendo el año 2000 y 2006. En 2004, 2005 y 2006, la publicidad por parte de partidos políticos representó 0.06, 2.3 y 19 por ciento del total de ingresos por transmisión respectivamente. Una disminución en los gastos publicitarios proveniente de las campañas políticas durante un año electoral podría tener un impacto material adverso sobre nuestros resultados de operaciones. Además de los clientes corporativos de la compañía, los tres partidos políticos más grandes de México, PRD, PRI y PAN, en conjunto representaron el 8.18 por ciento del total de ingresos por transmisión de la compañía en el 2006, comparado con el 2.5 por ciento en el 2005…”.
Las rebanadas del pastel
Entonces, ¿derecho a qué y libertad de qué?
El Código de Justicia Militar en su título undécimo, capítulo VII, Contra el honor militar, artículo 404, señala:
“Al que lleve públicamente uniforme, insignias, distintivos o condecoraciones militares, que no esté legítimamente autorizado para usar, o se atribuya grados o empleos del Ejército o de la Armada que no le correspondan, se le castigará con la pena de cuatro meses de prisión”.

Los pequeños portaron uniformes, gorras e inclusive insignias
Reaparecen aeronaves y se presentan las Fuerzas de Apoyo Federal
Jesús Aranda y Claudia Herrera
La reaparición de las aeronaves militares en el cielo del valle de México, la demostración de fuerza en el plancha del Zócalo capitalino, con el despliegue de paracaidistas de elite; la presentación oficial de las Fuerzas de Apoyo Federal, creadas en la presente administración para combatir al crimen organizado, y la “desaparición” de los “contingentes históricos”, caracterizaron ayer el desfile conmemorativo del inicio de la guerra de Independencia.
El presidente Felipe Calderón también imprimió un toque personal al acto, al presentar a sus pequeños hijos, Juan Pablo y Luis Felipe, vestidos con uniforme militar, con todo e insignias que asemejaban los grados de mayor y teniente coronel, respectivamente.
Ataviados con gorra castrense (el mayor con dos estrellas y el menor con una), los pequeños imitaban a su padre cuando éste levantaba la mano a la altura de la cabeza para saludar desde el balcón central de Palacio Nacional a los contingentes de soldados y marinos. El titular del Ejecutivo federal estuvo acompañado por su esposa, Margarita Zavala; por el general secretario de la Defensa Nacional, Guillermo Galván Galván; por Mariano Francisco Saynez Mendoza, almirante secretario de Marina; el presidente de la Suprema Corte de Justicia, Guillermo Ortiz Mayagoitia, y el presidente del Senado, Santiago Creel.
A los niños Calderón les quedaba bien el traje; se lo hicieron a la medida en la Secretaría de la Defensa Nacional, comentó un militar, quien sin embargo reconoció que había sido un “exceso” que los pequeños portaran insignias. Aunque “sabemos –justificó– que el Presidente lo hizo por la alta estima que le tiene a las fuerzas armadas”.
Además de los miembros del gabinete presidencial, diplomáticos e invitados especiales, estuvieron los hermanos de la esposa del Presidente, entre ellos Juan Ignacio e Hildebrando Zavala, este último acusado por Andrés Manuel López Obrador de haberse enriquecido con contratos gubernamentales cuando Calderón era secretario de Energía.
Cuando arribó Felipe Calderón al Zócalo, miles de militares ya ocupaban la parte central de la plaza; acto seguido, subió a un vehículo Hummer y, acompañado por los titulares de Defensa y de Marina, pasó revista a soldados y marinos presentes.
Tan pronto ocupó su lugar el Ejecutivo federal en el balcón central, hizo su aparición una escuadra de aviones supersónicos F/5, los cuales, al igual que el resto de las 68 aeronaves y helicópteros de la Fuerza Aérea y 12 más de la Armada de México, pasaron en formación hasta en tres ocasiones sobre el centro de la ciudad de México. Después del accidente aéreo de 1995, cuando cuatro aviones militares chocaron en el aire y se desplomaron por el rumbo de Cuajimalpa, con un saldo de seis muertos, las aeronaves sólo habían desfilado en 2001, el primer año del sexenio de Vicente Fox.
En esta ocasión, por primera vez, las tropas especiales del Ejército hicieron una demostración en el corazón del país. De entrada, aparecieron 12 paracaidistas que saltaron desde un helicóptero a la plancha de la Plaza de la Constitución. Después, dos helicópteros Blackhawk Sikorsky artillados sobrevolaron a unos metros de altura y bajaron militares camuflados para llevar a cabo un simulacro de “infiltración de soga rápida”.
Ambas maniobras fueron recibidas con aplausos por las personas que ocupaban las gradas o que permanecían de pie en espera de poder acercarse a la plancha, una vez que fueran retiradas las vallas de seguridad.
El comandante de la columna del desfile, general de división Tomás Angeles Dauahare, estuvo acompañado por un vicealmirante de la Armada y un general de ala de la Fuerza Aérea, como muestra de la nueva relación de cooperación que hay entre las fuerzas armadas.
Sin embargo, trascendió que en la demostración de las fuerzas especiales participaron únicamente elementos del Ejército y la Fuerza Aérea.
El desfile formal se inició por tierra, mientras por aire pasaban continuamente aviones y helicópteros. Así, hicieron su presentación oficial los integrantes de las Fuerzas de Apoyo Federal, vestidos con un uniforme café y con sus vehículos pintados de igual color.
Este agrupamiento fue creado oficialmente el 10 de mayo pasado y tiene como misión principal coadyuvar en el combate a la delincuencia organizada en “aquellos actos que atenten contra la seguridad nacional, y en la restauración del orden”. El grupo depende de la Sedena, pero actúa bajo las órdenes del Presidente y “a solicitud expresa, fundada y motivada de las autoridades civiles a quienes preste apoyo”.
Siguieron las fuerzas especiales, las cuales, de acuerdo con el guión de la transmisión televisiva, han participado “de manera destacadísima y con una eficacia sorprendente” en las 21 operaciones que ha llevado el Ejército en contra de la delincuencia organizada en lo que va de este gobierno.
Después de que pasaron los agrupamientos motorizados tocó el turno a los planteles de las escuelas militares y navales; también desfilaron vehículos Ural y fuerzas de la Armada de México.
El desfile empezó poco después de las 10 de la mañana y terminó una hora 39 minutos después con el paso de 120 charros y sus cabalgaduras. Quedaron fuera los llamados “destacamentos históricos”, como los zacapoaxtlas y cuerudos de Michoacán. Participaron 18 mil 147 elementos en total, más 98 piezas de artillería, 557 vehículos, 55 caballos y 12 canes.
Notimex
El Universal
Bogotá, Colombia
Domingo 16 de septiembre de 2007
14:34 El cantante mexicano Juan Gabriel amenizó una fiesta de los jefes del cartel de Cali, reveló el hijo del narcotraficante colombiano Gilberto Rodríguez Orejuela en un libro que saldrá a la venta en 10 días, informó hoy el diario El Tiempo.
El sitio digital del periódico colombiano apuntó que Fernando Rodríguez escribió el libro "El hijo del ajedrecista" , en el que cuenta detalles de las fiestas que organizaba su padre y a las cuales asistieron "desde `El Chavo del 8' (Roberto Gómez Bolaños), hasta Juan Gabriel" .
El Tiempo, que citó algunos párrafos de la obra, detalló que en una de las reuniones Juan Gabriel le hizo una broma a su padre por insinuación de otro jefe del cartel de Cali, José Santacruz.
"Juan Gabriel, al finalizar la canción, se acercó a donde estaba mi padre, quien lo observaba atentamente" , indicó el hijo del líder narcotraficante en su libro.
Añadió que "Juan Gabriel quedó junto a mi padre, le colocó una mano en el hombro, tomó aire y remató con todos sus pulmones la emotiva canción, y cuando la sala se cubría de sonoros aplausos, incluidos los de mi padre, Juan Gabriel se agachó y le dio un sentido beso" .
Según el relato de Fernando Rodríguez, el cantante mexicano tuvo que ser sacado en forma directa al aeropuerto porque su padre "lo quería matar" por la broma que le había hecho por insinuación de Santacruz.
El libro también describe el nivel de control que llegaron a tener en Cali, la tercera ciudad de Colombia, los hermanos Rodríguez Orejuela, quienes hoy están detenidos en Estados Unidos.
Según el hijo del ex jefe del cartel de Cali, en la época de la guerra entre las mafias colombianas, su padre llegó a controlar hasta la empresa de teléfonos y el transporte de taxis en esa ciudad.
Rodríguez, quien también está en la cárcel, mencionó además, el poder que ejercía su padre y su tío Miguel en el futbol colombiano, donde, según narra, tenían derecho a sugerir jugadores y técnicos para su club, el América.
cvtp
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Pedro Miguel
navegaciones@yahoo.com • http://navegaciones.blogspot.com
Recordación de Hidalgo
Condenar la violencia, ¿pero cuál?
Escribía Emilio Rabasa en La evolución histórica de México que “la raza blanca entró en el país de las de color de bronce, las sujetó a su dominio, mató sus energías, las subordinó a su interés y las consideró y mantuvo en condición inferior, como instrumentos de trabajo, algunas veces inferiores a las bestias, en otras iguales, en todas dándoles por benevolencia lo que no tenían derecho de esperar por justicia”. “Esta realidad social, característica del siglo XVI, no había variado sustancialmente en el XIX”, apuntó décadas más tarde Ernesto Lemoine en un ensayo sobre las postrimerías del régimen colonial. Pongamos clases donde Rabasa decía razas y es posible que en el despunte del XXI estemos regresando a ese estado de cosas, piensa este navegante mientras observa a la señora de la miniván que redondea con benevolencia unos centavos destinados, se supone, a dar un kilo de ayuda que los jodidos de este país “no tienen derecho de esperar por justicia”.
Fue contra ese desorden de cosas que se sublevó Miguel Hidalgo y Costilla en la madrugada del 16 de septiembre de 1810. Tal vez en esos momentos angustiosos estaba más bien preocupado por consumar una huida hacia adelante –el gobierno acababa de descubrir la conspiración de Querétaro– y de seguro no imaginó que iba a ser llamado Padre de la Patria ni que, años más tarde, su extraña cabeza, a la vez calva y melenuda, adornaría lo más cimero y lo más extendido de los monumentos nacionales. Desde luego, ni siquiera en el breve interregno de las Cortes de Cádiz el régimen virreinal habría dejado otro camino para la independencia que la subversión violenta de lo establecido.
Lemoine: “Mientras desde la capital las principales corporaciones realistas (Universidad, Consulado, Arzobispado, Santo Oficio) lanzaban un diluvio de impresos para desacreditar y aplastar, en el terreno moral, religioso y político, a la revolución y a su primer caudillo, el movimiento se propagaba por casi todas las provincias del virreinato. El ambiente se saturó de olor a pólvora, de sangre, de violencia y destrucción, pero también de entusiasmo y esperanza”. Vista con ojos del siglo XXI, y aun del XIX, fue particularmente atroz la masacre de gachupines que perpetraron las tropas insurgentes en Guanajuato, tras la caída de la Alhóndiga, y que fue tolerada, si no es que propiciada, por el mismo Hidalgo. Los defensores derrotados “abrazábanse unos a otros, puestos de rodillas, implorando inútilmente la clemencia de los vencedores; pero éstos, muy lejos de apiadarse, comenzaron a matar a cuantos encontraban”, escribió dos décadas después Carlos María de Bustamante.
Manuel Abad y Queipo, religioso peninsular de tendencia liberal y promotor de la independencia de México, no perdonó estas acciones a su amigo Hidalgo y a la vuelta de los meses acabó por redactar el tristemente célebre decreto de excomunión que maldecía las uñas, el pelo, los ojos, los huesos y no sé cuántas partes anatómicas más del Padre de la Patria. Pero éste no fue excomulgado por hereje sino por levantisco –aunque en ese tiempo se le llamara herejía a la rebelión– y por haber puesto en un severo predicamento al orden establecido. Para la oligarquía virreinal debió ser particularmente detestable la vena plebeya del cura subversivo, quien adoptó medidas inmediatas de bienestar popular durante su breve gesta: abolió la esclavitud y el pago de tributos, propuso el establecimiento de un Congreso Nacional, esbozó el reparto de tierras y prefiguró las garantías individuales al decretar la igualdad social y la libertad de trabajo y de comercio. Esa misma vena, retomada después por Morelos y por Guerrero, da un sello característico a la Independencia de México y la distingue de la estadunidense, lograda en beneficio de los hacendados blancos, y de la centroamericana, decretada por una junta de notables, y en cuya acta se asienta, sin ningún pudor, la urgencia de declarar la independencia “para prevenir las consecuencias temibles en el caso de que la proclamase de hecho el mismo pueblo.”
Hidalgo era mal visto por algunos partidarios del orden virreinal desde mucho antes de la Conspiración de Querétaro. Justamente en tiempos de la Revolución Francesa, a su casa del curato de San Felipe se le conocía como “la pequeña Francia”, por la libertad de discusión y el trato igualitario a quienes acudían a ella, y en 1800 un fraile Casasús informó a sus superiores: “Tengo muy mal concepto del cura de San Felipe por lo que públicamente se dice de su vida escandalosa y de la comitiva de gente villana que come, bebe, baila y putea perpetuamente en esa casa…” Putear, quién sabe, pero ciertamente el sacerdote rebelde convivió abiertamente con por lo menos dos mujeres: Manuela Ramos Pichardo, con la que procreó a Agustina y Mariano, y posteriormente con Josefa Quintana, con quien tuvo a Micaela y a María. Es posible que haya sido un buen padre.
Dice el aforismo que la hipocresía es el tributo que el vicio rinde a la virtud, y en esta fecha el poder establecido homenajea a la subversión. Pero hace apenas unas horas Felipe Calderón exigió a todo el país que condene “de manera clara e inequívoca [...] a los enemigos que buscan dañar con actos criminales” el patrimonio nacional, en referencia a los sabotajes del EPR contra ductos de Pemex. (A casi nadie se le ocurriría comparar a los eperristas con Hidalgo, pero la oligarquía de la que Calderón es representante temporal –y prescindible, como él mismo debe estarse dando cuenta– sí que empieza a parecerse a la corte virreinal.) Luego, el panista dividió el país en dos: “Quienes apoyamos la democracia y quienes la cancelan por la vía de la violencia”. Curiosos, esos demócratas enardecidos que se niegan a contar los votos uno por uno cuando se presenta el 0.56 por ciento de una duda. En más de un sentido, son ellos los responsables de los barruntos de violencia, y no hablo sólo de la represiva, que empieza a asomar los colmillos –o díganme en nombre de qué se expropia, con la fuerza pública, un tercio del Zócalo para llevar a cabo allí una celebración de acarreados y cerrada al pueblo–, sino del hambre, de la insalubridad, de la falta de acceso a la justicia y de la obscena desigualdad a las que este gobierno y sus antecesores han condenado a una buena parte de la población nacional, y que son, también formas de violencia. Calderón no será tan falto de luces como para desconocer que ningún llamado a la lucha armada tiene posibilidades de éxito si no se alimenta de un descontento generalizado y profundo que haga sentir a muchos que ya no tienen nada que perder.
Estamos a tres años de celebrar (o quién sabe) el fin del Porfiriato. Lo deseable es evitar que se repita el ciclo centenario de confrontaciones e impedir que en los alrededores de 2010 tenga lugar un estallido social como los ocurridos en 1810 y 1910. Me temo que para lograrlo no bastará con perseguir a los eperristas, y ni siquiera reditar las guerras sucias de los años setenta del siglo pasado. Se requiere desmontar el orden oligárquico, excluyente, cada vez más autoritario y desde hace mucho corruptísimo, implantado desde el poder por los neoliberales mexicanos. Eso se puede y se debe hacer en paz y democracia, siempre y cuando el grupo gobernante se abstenga de hacer trampa y de quebrantar las reglas de la democracia y de la paz cada vez que le conviene.
Hoy, para el poder, Hidalgo es más incómodo que nunca.