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domingo, 21 de diciembre de 2008

Millonésimo Seempeda y la impunidad...

Onésimo Cepeda, tras la divina impunidad

RODRIGO VERA

El obispo Onésimo Cepeda nos tiene acostumbrados a los escándalos. Pero el más reciente episodio de este tipo -su intento por cobrar un "préstamo" por 130 millones de dólares que, supuestamente, le hizo a una integrante, ya fallecida, de la familia Azcárraga- lo tiene a la puerta de un tribunal. A menos que, según los abogados que denunciaron al frívolo obispo de Ecatepec por presunto fraude procesal, disponga de influencia divina, que la Iglesia lo proteja o que él mismo utilice sus influencias políticas y empresariales para quedar impune...

A principios de octubre, el obispo de Ecatepec, Onésimo Cepeda, recibió en sus oficinas de la Catedral Metropolitana a los abogados Xavier Olea Peláez y Arsenio Farell Campa, quienes le preguntaron de dónde había sacado los 130 millones de dólares que, según el obispo, le prestó a la señora Olga Azcárraga Madero.
"Ese dinero salió de los padres pobres de Ecatepec", les contestó el prelado, desdeñoso.
Los abogados no le creyeron. Más aún, le advirtieron al obispo que podrían iniciar un juicio en su contra porque suponían que ese préstamo multimillonario jamás se dio.
"Pues inicien el juicio. ¡Inícienlo!", desafió Onésimo.
Olea y Farell salieron de la reunión sin haber conseguido ningún acuerdo, como pretendían. Y, en efecto, el 15 de octubre denunciaron al prelado ante la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) por presunto "fraude procesal", pues, afirman, simuló el cuantioso préstamo con la intención de apoderarse de la valiosa colección pictórica que dejó la ya fallecida señora Azcárraga.
Días después, Olea y Farell intentaron que el Vaticano mediara para atemperar el pleito, por lo que le pidieron una cita al nuncio apostólico en México, Christopher Pierre. Sin embargo, el representante del Papa se negó a recibirlos.

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