miércoles 31 de agosto de 2011
Habla sobre su expulsión del partido, la relación entre Felipe Calderón y Vicente Fox, los casos de corrupción dentro del partido y las declaraciones de Fox sobre Peña Nieto.
Noticias MVS
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Espacio de reflexión CENSURADO...CENSURADO... CENSURADO...CENSURADO.... CENSURADO
…………. Los mexicanos se adentran, por simple imperativo temporal, en una recta que de-sembocará, en 2012 de tacaños vaticinios, en clara encrucijada. Las opciones para los votantes han sido marcadas por actores e, inevitablemente, tendrán que contrastarse en las urnas federales venideras. El destino de la nación se verá severamente afectado por el encontronazo que ya se resiente hasta la médula por efecto de presiones que tiran hacia puntos excluyentes. Por un lado estará la pretendida continuidad, forzada desde arriba, del modelo imperante. Por el otro se levanta la opción, empujada desde abajo, por un cambio de ruta real que sea de fondo y abarcante. Ambas ofertas están sostenidas en sendas agrupaciones políticas que persiguen, una, prolongarse en el mando decisorio y, la otra, agrupada en su polo divergente y que pretende llevar a cabo reformas que sustituyan, casi de raíz, el orden establecido. En el flanco de la derecha sólo hay imperceptibles diferencias de matiz. Sus propuestas recaen, a pesar de sus envoltorios difusivos, en más de lo mismo: completar las reformas estructurales que aseguren el retiro del Estado de la economía, la educación y de la seguridad social; continuar el combate al crimen organizado, acentuando algunos puntos débiles de la estrategia seguida; reducir el desequilibrio presupuestal al mínimo y anclar la inflación; profundizar la inserción (subordinada) en la globalidad financiera; reforzar lazos con los socios del norte con especial énfasis en volver a abrir las válvulas migratorias; proseguir la apertura de las empresas públicas de energía; y mitigar el desempleo y los filos más rasposos de la pobreza. Las formas con que envolverán a sus actores estelares pasarán por filtros y ayudas similares. Los abanderados para conquistar la Presidencia de la República, tanto del PAN como del PRI –formaciones de la derecha nacional–, serán indistinguibles. A lo mejor Acción Nacional irá con una acicalada mujer que chapotea en estado de gracia, y el tricolor con un rostro de atractiva y retocada juventud. Las ofertas conceptuales no podrán diferir, pues una lluvia de propaganda espotizada caerá sin misericordia sobre el auditorio cautivo del duopolio televisivo. Las élites de la derecha, cuyos intereses en juego las hacen respingar, están bastante complacidas con lo que les pronostican sus asesores de cabecera. Las encuestas de opinión les confirman la efectividad de los pasos que han dado para el mantenimiento de su poder: alrededor de 70 por ciento del electorado potencial encuestado inclina sus actuales preferencias por sus dos partidos (PRI y PAN). La izquierda apenas roza 25 por ciento juntando sus agrupaciones y combinando, con orden, a sus precandidatos. Sin embargo, el inmenso deterioro de la vida organizada por las que atraviesa el país introduce inconvenientes para afianzar tales pretensiones continuistas. El modelo de gobierno y convivencia hace agua por todos lados y, en repetidas ocasiones, el orden imperante parece derrumbarse por la fuerza y la contundencia de los golpes que recibe. Los hechos se suceden con velocidad indetenible y su gravedad no puede soslayarse. Los barruntos de la segunda parte de la crisis económica mundial se concretizan con el paso de los días. Los avatares y las penurias de las econo-mías avanzadas es asunto cotidiano. La debilidad de la actividad productiva interna se enlaza con el aumento del desempleo y la caída de las exportaciones, motor del crecimiento. Nada detiene la rampante sensación de inseguridad, el temor generalizado y la cruda indefensión de los ciudadanos de a pie. Aun aquellos situados en escalones de mediana y alta preferencia rehacen sus expectativas y no pocos optan por el exilio, aunque sea uno de medio tiempo. En la mera médula del deterioro nacional aparece, una y otra vez y a cada suceso traumático, la generalizada corrupción que invade todo resquicio del quehacer privado y público. El caso de los salones de juego no es más que una muestra palpable de los enredos burocráticos propicios para evadir culpas y responsabilidades. Pero, también, de las ambiciones desmedidas de los traficantes de influencia y los clanes del crimen. La mediatización comunicativa de las televisoras, metidas hasta el cuello en estas andanzas, tratan de esquivar su parte en el entramado. Con todo esto apilándose del lado oscuro del sistema, su continuidad entra en una zona de indeterminación que pone nerviosos a los capitanes de los grupos de presión. A cada rato barren la mirada y la fijan en la casa de enfrente. Consultan a sus adivinos y, aunque éstos les repiten que el control ejercido es completo, que la izquierda está destrozada, dividida, enroscada en sus fantasmas seculares, no duermen con tranquilidad. Algo falta, sobra o no es asible para sus incipientes modelos de acción y pensamiento: los asusta la factible insurrección de buena parte del electorado que ya asoma su enérgico rostro por toda la república. Este fenómeno de masas, ahora concientizadas por sus penurias, enojos, angustias y nublados horizontes es ya un actor de primer orden. Para muchos es totalmente desconocido y, para muchos más, ninguneado. No se atreven a estudiarlo, y menos aún valoran sus dimensiones y capacidad de acción transformadora. Los críticos, difusores e intelectuales de los de arriba están, según sus cuentas, vacunados contra los demagogos o populistas que lo pregonen como suceso trascendente. Afirman que lo que de tanto en tanto les aparecen por las calles son los mismos gritones de siempre, el disco duro de la marginalidad. Y, si llegan a verlos de otra forma más ajustada con la realidad, les predican desorganización congénita. Mandones del modelo y los subalternos intelectuales que los ilustran han caído en sus alegadas prisiones conceptuales. Se han ofuscado ante la creciente de un movimiento ciudadano que los arrincona y al que responden con fórmulas vacías, calificativos y difusión controlada. …………. |
Obama, el PRI, Calderón,
o será que todos esos,
andan esparciendo sesos
por la sufrida nación.
Tienen para ello un montón
de matones a destajo
que cumplen con un trabajo
de pavoroso cariz:
encaminar al país
derechito hasta el carajo.
Con tal de aterrorizar
ningún método les sobra:
se trata de crear zozobra
y de desmoralizar;
así nos podrán saquear
a como les dé la gana
y la estrategia malsana
abarca de la frontera
a la región lagunera
y a la tierra michoacana.
Ya Felipe el Horroroso,
entre trago y alipús,
consiguió que Veracruz
se vuelva un fúnebre foso.
Cierto es que su plan odioso,
engendro vivo del mal,
tiene un aliado local
que la tarea comparte:
para eso está Javier Duarte,
gobernador nominal.
Obama, que es mayordomo
de Bush y la güera Hilaria,
esta orgía funeraria
va alimentando con plomo,
y sin perder el aplomo
ni la labia demagoga,
las facultades se arroga
de atizar la matazón
dando armas a Calderón
y a los capos de la droga.
Es un designio fascista
que busca, al precio que sea,
convertir a nuestra aldea
en mercado armamentista.
La conjura está a la vista
y, con su andar de gorila,
a la nación descarrila
y la va hundiendo en el fango,
por Jalisco, por Durango,
por Nayarit y Coahuila.
Se abate el plan asesino,
por conducto del sicario,
contra joyería, acuario,
estadio, bar o casino,
y no hay que ser adivino
para ver los atentados
como argumentos preciados
en cadena nacional
para el engendro legal
que traman los diputados:
esa mentada reforma
se va a tratar, en los hechos,
de quitarnos los derechos
que la carta magna norma,
y de actuar, en tiempo y forma,
con cobertura legal
y estilo discrecional,
en capturas y cateos
y otros abusos muy feos
contra el pueblo en general.
Con mentirosa indecencia
dicen combatir el narco
y afirman que en este marco
abaten la delincuencia
mas la popular sapiencia
mira con sagacidad
que la enorme mortandad
es, en realidad, castigo
y el verdadero enemigo
es toda la sociedad.
…………. MÉXICO, D.F. (apro).- Un singular maratón televisivo se organizó en el programa Primero Noticias, de Canal 2 de Televisa, para que el presidente de la República, dirigentes partidistas, líderes legislativos y gobernadores se mezclaran con deportistas, comediantes, conductores de noticias, incluidos los de TV Azteca, e intelectuales y, cada uno por su lado, expresaran la necesidad de “cerrar filas” en torno al combate al crimen organizado, además de manifestar su solidaridad y sus condolencias a las víctimas del Casino Royale y llamar a “sacar la grandeza mexicana”. A través de enlaces, el conductor Carlos Loret de Mola recabó las expresiones del mandatario Felipe Calderón, quien aprovechó para afirmar que “siempre he estado abierto a revisar lo que sea necesario de esta lucha por la seguridad”, pero también respondió a las expresiones de su antecesor panista Vicente Fox, quien propuso un pacto con los cárteles de la droga: “Imagínate que a los criminales que arrojaron la gasolina en el casino le demos amnistía y los dejemos libres. ¿Qué es esto?”, afirmó Calderón. El presidente nacional del PRI, Humberto Moreira, el dirigente del PRD, Jesús Zambrano y el líder del PAN, Gustavo Madero, también aparecieron en la pantalla de Televisa para expresar su apoyo al gobierno federal y “cerrar filas” en el combate al narcotráfico. El jefe de Gobierno capitalino, Marcelo Ebrard, en su condición de presidente en turno de la Comisión Nacional de Gobernadores (Conago), manifestó su solidaridad con el pueblo de Nuevo León y planteó celebrar una reunión de “alto nivel” entre gobernadores y el presidente de la República. También desfilaron por la pantalla el gobernador mexiquense Enrique Peña Nieto; el de Sonora, Guillermo Padrés Elías; el de Puebla, Rafael Moreno Valle, y Ángel Aguirre, de Guerrero. El coordinador de la bancada del PRI en el Senado, Manlio Fabio Beltrones, también llamó a formar “un solo frente” entre legisladores, jueces y gobierno federal, así como “hacer una investigación judicial muy sólida” para “castigar a los responsables”. El exsenador panista y actual precandidato presidencial del blanquiazul, Santiago Creel, quien antes había sido “borrado” de la pantalla de Televisa, volvió a aparecer para expresar su pésame a las víctimas y hacer un llamado a legislar para afectar “directamente” las finanzas de los criminales. En este punto coincidió con su contrincante interna del PAN y todavía coordinadora de la bancada en San Lázaro, Josefina Vázquez Mota, quien reiteró que se necesita “una ley contra el lavado dinero”. Los políticos se mezclaron con los deportistas Fernando Platas, Iridia Salazar, Ana Gabriela Guevara, los líderes empresariales Eugenio Garza Herrera, presidente del Consejo Mexicano de Hombres de Negocios, y Mario Sánchez Ruiz, dirigente del Consejo Coordinador Empresarial, junto con los comediantes de la casa televisora como Adal Ramones y Eugenio Dérbez, este último criticado duramente en Twitter por haberse burlado hace una semana durante la balacera en el Estadio Corona de Torreón. Entre las pocas voces discordantes con el guión de “cierre de filas”, el escritor Fernando del Paso manifestó que es necesario que el gobierno replantee la estrategia en materia de seguridad. Pero sus declaraciones quedaron sepultadas frente a las expresiones de apoyo de Isabel Miranda de Wallace, de Enrique Krauze y hasta de Javier Alatorre, conductor del noticiario nocturno de TV Azteca. …………. |
…………. Los chocolates disponibles en el mercado son muy calóricos y comer demasiados puede llevar a un aumento de peso, riesgo de diabetes y padecimientos cardiacos, indicó el estudio. En la imagen, con una envoltura que recrea euros, se encuentran a la venta en una tienda de Austria París, 29 de agosto. Comer chocolate oscuro, ver películas cómicas, evitar trabajos estresantes y pedalear fuerte al andar en bicicleta son opciones que ayudan a mantener el corazón sano, según estudios difundidos en París en el congreso de la Sociedad Europea de Cardiología. Las bondades del ejercicio para evitar problemas cardiovasculares ya han sido documentadas, pero ahora una investigación demostró que lo que importa es la intensidad de ese ejercicio, concretamente al andar en bicicleta. El trabajo, dirigido por el cardiólogo danés Peter Schnohr, indicó que los hombres que pedalean a un ritmo acelerado sobreviven 5.3 años más que los que los hacen a un ritmo mucho más lento. Lograr una intensidad media fue suficiente para ganar un extra de 2.9 años. Para las mujeres, la diferencia fue menos llamativa, pero aún significativa: 2.9 y 2.2 años más, respectivamente, en comparación con quienes pedalean lento. Gran parte de la actividad física diaria durante el tiempo libre debe ser vigorosa, basada en la propia percepción de intensidad que tenga el individuo, dijo Schnohr en un comunicado. La veracidad del viejo adagio de que la risa es la mejor medicina se comprobó en otro estudio, que concluyó que una buena dosis de humor beneficia a los vasos sanguíneos. En investigaciones de más de una década, Michael Miller, de la Universidad de Maryland, ya había probado que los hombres y las mujeres con enfermedades cardiacas eran 40 por ciento menos propensos a ver los hechos típicos de la vida desde una perspectiva humorística. Beneficios de la risa En el nuevo estudio, Miller convocó a voluntarios a ver la película de Steven Spielberg Salvando al soldado Ryan, sobre la Segunda Guerra Mundial. Durante las escenas de batalla, el revestimiento de los vasos sanguíneos de estos sujetos desarrolló una respuesta potencialmente insalubre llamada vasoconstricción, que redujo su flujo sanguíneo. En cambio, cuando los mismos sujetos vieron más tarde una comedia el revestimiento de sus vasos sanguíneos se extendió. En total, se registró 30 a 50 por ciento de diferencia en el diámetro de los vasos sanguíneos entre las fases de risa y de estrés mental, dijo Miller. Las condiciones de trabajo estresantes, tanto físicas como mentales, también se han asociado con problemas de salud cardiovascular. Pero una nueva investigación divulgada el lunes halló que la combinación de presión intensa para conseguir resultados, junto con condiciones que dificultan el cumplimiento de esas demandas, conduce a enfermedades cardiacas, e incluso a una mortalidad temprana. Investigadores finlandeses, liderados por Tea LaLlukka, de la Universidad de Helsinki, concluyeron que la tensión laboral y las horas extraordinarias de trabajo se asocian con comportamientos poco saludables, aumento de peso y obesidad, según un comunicado de prensa. Quizás el camino menos doloroso para una mejor salud cardiovascular es el más natural de todos para muchas personas: comer chocolate. Investigaciones anteriores ya habían establecido una relación entre los productos a partir de cacao y la reducción de la presión arterial o la mejora en el flujo sanguíneo, a menudo atribuido a los antioxidantes, pero la magnitud del impacto seguía siendo poco clara. Oscar Franco y sus colegas de la Universidad de Cambridge, en el Reino Unido, revisaron media docena de estudios que abarcan 100 mil pacientes, con y sin enfermedad cardiaca, comparando a quienes consumieron más y menos chocolate en cada uno. Hallaron que el mayor nivel de ingesta de chocolate se asoció con una reducción de 37 por ciento de los males cardiovasculares, y una caída de 20 por ciento de los accidentes cerebrovasculares, en comparación con quienes consumían menos o nada de chocolate. No se informó de una reducción significativa en la frecuencia de ataques al corazón. Estos resultados, sin embargo, deben tenerse en cuenta con una advertencia importante: las moléculas saludables se encuentran en el cacao amargo, no en el azúcar y en la grasa con la que éstas se combinan habitualmente. El chocolate disponible en el mercado es muy calórico y comer demasiado puede llevar a un aumento de peso, riesgo de diabetes y enfermedades cardiacas, indicó el estudio. …………. |
¡¡Exijamos lo Imposible!!
…………. No puede minimizarse el ascenso político de militares, marinos y policías de origen castrense desde que Felipe Calderón se hizo de la presidencia de facto mediante procedimientos documentadamente facciosos e ilegales. Es un hecho innegable, no siempre explícito, en buena parte del territorio nacional y con base en una nueva idea de la seguridad nacional sin sus tradicionales resonancias en términos de soberanía o independencia. Esta sería una de las explicaciones de la triste, desangelada y poco prestigiosa celebración del bicentenario en 2010, en contraste con los festejos, bastante más espontáneos y alegres, de las también bicentenarias independencias bolivarianas y del Cono Sur. El estado de emergencia decretado desde Los Pinos –bajo el cual avanzan los síntomas de descomposición, retroceso en los derechos civiles y pérdida de soberanía– encuentra en la militarización causa y efecto. Las muertes colaterales, los allanamientos arbitrarios, las detenciones injustificadas, la renovada práctica de la tortura y las desapariciones se justificarían con base en una necesidad de la seguridad que los ciudadanos, en particular los jóvenes, consideran perdida. Como se sabe, una reciente encuesta universitaria arrojó alarmantes resultados al mostrar que los adolescentes justifican la tortura con buenos fines y la pena de muerte contra los malos. Resulta doloroso ver a qué valores responden las nuevas generaciones. No podemos deslindar de esto a la prédica ideológica de los intelectuales reaccionarios, a la devaluación cualitativa y ética de la educación pública (y el paralelo avance de la enseñanza privada, elitista y ultra conservadora), ni a la calculada histeria de los medios electrónicos. A México le tomó más de un siglo retirar a los militares del poder político. El último general presidente, el olvidable Manuel Ávila Camacho, dejó el poder al terminar la Segunda Guerra Mundial. Hoy, aunque el Estado sigue formalmente en manos de civiles, a ojos vistas militariza su conformación y sus procedimientos con base en justificaciones falaces o profecías autocumplidas de caos y criminalidad. El ejercicio periodístico se ha vuelto peligroso, y los medios optan razonablemente por proteger a los reporteros y fotógrafos que cubren historias de violencia, bien con el anonimato, bien con el relevo de su habitual obligación de estar allí y generar información de primera mano. Marco Lara Klahr, brillante cronista y reportero que ahora ha optado por desarrollar una suerte de deontología periodística en su blog meDios y por coordinar el proyecto Violencia y medios, describía recientemente el panorama de militarización informativa que se ha extendido a la par de la guerra del gobierno contra el crimen organizado: “Por canales formales y/o informales, se provee a los medios noticiosos y los periodistas de un flujo permanente de información… con mucha mayor capacidad de incidencia” que las agencias que nutren al periodismo convencional de nuestro país. En dicho flujo, los contenidos provienen oficialmente del lugar mismo de los hechos, y los medios se limitan a encuadrar los contenidos según los requerimientos editoriales de sus respectivos medios. Lara Klahr revela que, como nunca, las áreas de comunicación de las instituciones de seguridad y procuración de justicia han habilitado policías, militares y empleados como reporteros, sabiendo que mientras más detalles provean de los hechos, menor esfuerzo harán medios y periodistas para hacer su propio acopio de información. Sostiene que el enfoque y el discurso implícitos en los contenidos de las instituciones de la política criminal, incluidas Fuerzas Armadas, así como su profusión de detalles verosímiles, permiten a medios y periodistas presentar vibrantes escenarios bélicos sin haber estado presentes. Dicha estrategia comunicacional agravó la adicción de los periodistas y los medios a la información gratuita. Lara Klahr asegura que los tiburones comunicacionales del régimen calderonista están capitalizando la mutación de la industria noticiosa global que ahora alimenta al mercado noticioso con contenidos de interés periodístico producidos por otros, casi siempre de forma gratuita. De esta manera, “los periodistas hemos ido convirtiéndonos en editores técnicos y los medios en diseminadores por goteo de la versión oficial de la ‘guerra’… En este ecosistema informativo hay una correlación entre la militarización de la seguridad pública y el predominio, en los medios, de periodistas funcionales, desde los niveles ejecutivos hasta los reporteriles, produciéndose una prensa que puede considerarse militarizada también, sea sumisa o crítica ante la militarización de la seguridad”. Ya no se necesitan spin doctors que orienten a los reporteros dóciles en los temas delicados; tampoco chayotes ni chantajes disfrazados de línea. El relevo de los militares es amplio y eficaz. La guerra por otros medios. …………. |