Recibímos de Pedro Gellert :
Fecha: 7 de julio de 2009 01:11
Asunto: dossier: EUA Y EL GOLPE DE ESTADO EN HONDURAS
Para: solidaridadconcuba@listas.mmsc.laneta.apc.org
SEÑAL EN VIVO DE TELESUR:
NUEVA PAGINA DE JUVENTUD REBELDE SOBRE HONDURAS:
SITIO WEB DEL GOBIERNO DE ZELAYA
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REUNION URGENTE:
Reunión para discutir nuevos pasos a seguir tomando en cuenta la
evolución de los acontecimientos en Honduras, martes 7 de julio a las
17:30 horas en Tacuba #53, primer piso, cerca del Metro Allende, entre
Isabel la Católica y Motolinía, Ciudad de México.
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DOSSIER: ESTADOS UNIDOS Y EL GOLPE DE ESTADO EN HONDURAS.
1. HONDURAS: EL MOMENTO DE LA VERDAD EN LA ADMINISTRACIÓN DE OBAMA por
James D. Cockcroft
2. EL GUIÓN DE WASHINGTON: EL GOLPE SE REPITE, AHORA HONDURAS por Eva Golinger
3. EL GOLPE EN HONDURAS: ¿ ES OBAMA INOCENTE? por Michael Parenti
4. ¿INICIA BARACK OBAMA UNA CARRERA DE ASESINATOS DIRECTOS EN AMÉRICA
LATINA Y EL CARIBE? por Frank Rodríguez Bueno
ESTADOS UNIDOS Y EL GOLPE DE ESTADO EN HONDURAS.
El zarpazo gorila en Honduras ha recibido la condena de todos los gobiernos y fuerzas progresistas de América Latina y del mundo. Los golpistas han quedado aislados en su acción ilegal y contraria a la
Constitución hondureña y a las leyes internacionales. La represión contra el pueblo ha ido en aumento y ya ha cobrado sus primeras víctimas fatales, al disparar las fuerzas del ejército hondureño contra una manifestación de miles de hondureños que de manera pacífica acudió a recibir a su Presidente constitucional en el Aeropuerto de Toncontín y a manifestar su rechazo al golpe. Pero aunque los golpistas estén aislados y que aparentemente no cuentan con el apoyo de nadie, aparecen elementos y datos que, cada vez con mayor fuerza, revelan las vinculaciones y contactos del funcionarios y entidades del gobierno de los Estados Unidos con los principales cabecillas civiles y militares de las fuerzas que pretenden retrotraer a Honduras -y arrastrar a toda América Latina- a la época fatídica de los Golpes de Estado y las dictaduras militares.
¿En qué medida estuvo la actual Administración de Obama implicada en el golpe de Estado en Honduras?
¿Fue una acción consciente y dirigida de la actual administración norteamericana o existen fuerzas e instituciones que escapan del control del Presidente de los Estados Unidos y actúan siguiendo sus propios intereses?
La presente Edición de Entorno incluye varios trabajos con interesantes informaciones, enfoques y datos que evalúan la relación pasada y presente de los Estados Unidos con los sectores golpistas en Honduras, así como los intereses geoestratégicos de los Estados Unidos en ese país y la región que sirven como antecedentes de la actual situación y brinda a nuestros lectores elementos para ampliar su conocimiento sobre el tema.
Consejo Editorial Entorno.
Fuente: Cubarte
1. HONDURAS: EL MOMENTO DE LA VERDAD EN LA ADMINISTRACIÓN DE OBAMA
por James D. Cockcroft
El golpe militar actualmente en proceso en Honduras es un golpe duro acompañado por varios intentos vanos de aparecer blando y “constitucionalista.” Detrás del golpe hay varias fuerzas sociales, económicas, y políticas, de las cuales la más importante es la administración del presidente Barack Obama. Ningún cambio importante puede ocurrir en Honduras sin la aprobación de Washington. La oligarquía hondureña y las corporaciones transnacionales (bananeras, farmacéuticas) están defendiendo sus intereses como siempre han hecho, con un golpe militar.
Oficiales del gobierno estadounidense supieron antes del golpe los planes golpistas, en que participaron y siguen participando sean lo que sean las diferencias típicas que siempre se encuentran en situaciones tan difíciles, en este caso debido a la fuerza de los movimientos sociales promoviendo la democracia y una asamblea constituyente.
A la vez, varios individuos y grupos de la ultra-derecha en Estados Unidos siguen promoviendo golpes militares e “incidentes” como la reciente detención de una vieja pareja norteamericana acusada de pasar secretos del gobierno a Cuba al momento del rechazo por la Corte Suprema estadounidense del caso de los Cinco Héroes cubanos injustamente encarcelados por conspiración de cometer espionaje. La ultra-derecha norteamericana ve a Obama como “un socialista” en su política doméstica y “un traidor” en su política externa, por ejemplo acerca de Cuba, Venezuela, Bolivia, Ecuador, Paraguay, El Salvador – y, lógicamente, Honduras, por haberse permitido su entrada en el ALBA. Por eso se ven gente como Negroponte, Reich, y otros ex funcionarios gubernamentales metiéndose en el golpe hondureño y su defensa. Esta ofensiva ultra-derechista en Estados Unidos es paralela a la de Centro América y otras partes de lo que llamaría José Martí Nuestra América, donde se oyen muchas voces y una significativa parte de los medios no solamente defendiendo el golpe gorila en Honduras sino promoviendo procesos similares en sus países.
Las fuerzas militares estadounidenses están presentes para coordinar u ofrecer su ayuda en todo esto, como se manifestó en abril de 2002 en Venezuela y ahora en Honduras desde su base en Soto Cano, antes usada en la guerra sucia contra los sandinistas nicaragüenses en la década de 1980. El líder de las Fuerzas Armadas de Honduras, General Romeo Vásquez, y el Comandante de la Aviación de Honduras, General Luis Javier Prince Suazo, son graduados de la Escuela de las Américas, establecida por Estados Unidos para entrenar miles de soldados latinoamericanos, de los cuales algunos se hicieron dictadores durante las guerras sucias del siglo pasado que han seguido hasta hoy en países como Colombia, Perú, y México, y comienzan aparecer de nuevo a través de paramilitares en Venezuela y otros países.
La ambigüedad y las contradicciones de las declaraciones del presidente Obama y su Secretaria de Estado Hillary Clinton en cuanto a Honduras y su golpe militar “ilegal” (¿puede un golpe militar ser “legal”?) reflejan la complejidad de la política estadounidense actual. Pero no debe ser sorpresa ninguna, ya que hemos visto las reversas de promesas hechas en la campaña electoral de 2008 representadas por el mantenimiento de las torturas a presos o “capturados,” la suspensión de habeas corpus y la posibilidad de detener sin proceso judicial hasta ciudadanos norteamericanos, la falta de transparencia, las guerras en Irak, Afganistán, y Pakistán, etcétera.
El cadáver conocido como la OEA mostró una señal de posible nueva vida con su voto contra el golpe en Honduras pero detrás de eso hay un intento por el gobierno estadounidense de ocultar su propio papel en el golpe y usar la OEA como un arma en una solución “negociada” o aún armada, estilo Haití 2004 o Santo Domingo 1965. La posibilidad de otro escenario como aquellos pero aún más peligroso existe ahora, porque la fuerza militar estadounidense es tanto mayor que cualquier resistencia civil-militar insurreccional o guerrillera hondureña que se puede imaginar, hasta ahora por lo menos.
Mientras tanto, los gorilas de Honduras consolidan su poder sobre el terreno y los movimientos sociales hondureños resisten pacífica y heroicamente. En el resto de Nuestra América las fuerzas de la derecha, apoyadas económica y militarmente por la administración de Obama, están tratando de derrocar el ALBA y sus gobiernos, principalmente Venezuela.
Es un deber moral y una necesidad política que los otros gobiernos latinoamericanos y del mundo, comenzando por los más progresistas, remuevan del poder a los golpistas, los lleven a la justicia, y restituyan al presidente democráticamente elegido, Manuel Zelaya. Para la administración de Obama es el momento de la verdad.
Fuente: Rebelión
2. EL GUIÓN DE WASHINGTON: EL GOLPE SE REPITE, AHORA HONDURAS
por Eva Golinger
Todos los que vivimos los sucesos del 11 abril 2002 en Venezuela hemos estado reviviendo los acontecimientos en Honduras durante los últimos días. Un presidente secuestrado a punto de armas de fuego, unos medios de comunicación que manipulan los sucesos y luego un empresario que se auto-nombra "presidente" en una ceremonia aplaudida por la llamada "sociedad civil". Pero mucho más allá de los obvios puntos en común entre el golpe de estado en Venezuela en 2002 y el golpe que ocurrió en Honduras el pasado 28 de junio, hay profundos paralelos que evidencian - sin duda - la reactivación del manual del golpe "made in USA".
Tanto como lo fue en el caso de Venezuela, detrás del golpe en Honduras hay una serie de actores que han estado creando las condiciones para ejecutar el acto final y lograr el derrocamiento del Presidente Manuel Zelaya. Vemos como el guión se copia casi al detalle:
El Embajador de los Estados Unidos:
- En el caso de Venezuela, durante los meses previos al golpe de abril, Washington envió un nuevo embajador al país en sustitución de su embajadora, Donna Hrinak, quien tenía apenás un año en el cargo. La decisión de cambiar embajadores fue tomado cinco meses antes del golpe, en diciembre 2001, cuando la oposición al Presidente Chávez se consolidaba y daba muestras de tener posibilidades, aunque evidentemente necesitaba de orientación y apoyo experimentados. Entonces, fue enviado un experto en golpes de estado, el embajador Charles Shapiro, quien había sido asesor militar de la embajada estadounidense en Chile durante el golpe contra Allende, y también había trabajado cinco años en la Embajada de EEUU en El Salvador durante la guerra sucia conducida por Washington en los años ochenta.
- En el caso de Honduras, ocurrió un cambio muy interesante con respeto al embajador de Estados Unidos. Fue enviado el embajador Hugo Llorens en septiembre 2008, para reemplazar al embajador Charles Ford, quien había estado en el cargo desde que fue elegido el Presidente Zelaya en el 2005. Ford, un veterano de la diplomacia estadounidense, había trabajado anteriormente en la embajada de Estados Unidos en Venezuela, entre otros cargos. En junio 2006, comenzaba a dificultarse la relación entre Washington y Honduras cuando el embajador Ford declaró a la prensa que el gobierno de Manuel Zelaya estaba entrando en "reuniones secretas" con una delegación de la empresa estatal petrolera de Venezuela, PDVSA, sobre la venta de gas a la nación centroamericana. Según Ford, la reunión era "un negocio sucio" para dar a Venezuela una ventaja en el proceso de negociaciones para el suministro de gas al país. Ford había asegurado ya que unas empresas estadounidenses lograrían el lucrativo negocio. Mientras el Presidente Zelaya, quien respondiendo a las declaraciones del embajador Ford dijo que Honduras "no era colonia de nadie", se acercaba más a Venezuela y los países del ALBA, más Washington comenzaba sus preparativos para desestabilizar su gobierno. En el 2008, cuando el Presidente Zelaya anunció que había recibido un fondo del ALBA para construir un terminal civil en la base militar de Soto Cano, ocupado por fuerzas armadas estadounidenses, y convertirla en un aeropuerto internacional, calentaron las cosas. El embajador Ford fue enviado al Comando Sur, para asumir el cargo de "asesor diplomático", colocándolo en una posición sumamente estratégica para orientar el mando del control militar que mantenía el Pentágono sobre las fuerzas armadas hondureñas. Y el embajador Hugo Llorens fue enviado a Honduras para reemplazar a Ford. Llorens se graduó de la Universidad Nacional de Guerra de Estados Unidos y fue el principal asesor del Presidente de Estados Unidos y el Asesor de Seguridad Nacional sobre Venezuela durante los años 2002 a 2003, justo cuando sucedió el golpe de estado contra el Presidente Chávez.
Debido a sus altas credenciales y experiencias con golpes de estados, no sorprende cuando el Departamento de Estado admite que su embajador en Honduras "ha estado conversando" con los sectores involucrados en el golpe contra el Presidente Zelaya durante los días prevíos al suceso.
La Sociedad Civil:
- En Venezuela, durante los meses antes del golpe de abril 2002, diferentes sectores políticos y sociales comenzaron a conformar una coalición de oposición al Presidente Chávez. Se unieron grupos empresariales, la cámara de comercio Fedecámaras, medios de comunicación, organizaciones no gubernamentales, la confederación de trabajadores (CTV), la iglesia católica y los partidos políticos tradicionales para formar un conjunto que luego se denominó "la coordinadora democrática". Se referían a sí mismos como "la sociedad civil", intentando crear una distinción clasista y racista entre aquellos, principalmente de la clase popular, que apoyaban al Presidente Chávez, clasificándolos como "las turbas chavistas." Su único objetivo era salir de Chávez. Fue esta coalición, financiada por las agencias de Washington, como la National Endowment for Democracy (NED), y luego la USAID, que ejecutaron el golpe de estado de abril 2002, utlizando como excusa "el rescate de la democracia" que ellos veían amenazada por los cambios sociales y políticas que estaba implementando el gobierno del Presidente Chávez. Exclusivamente de clase media y clase alta, la llamada "sociedad civil" violó todas las normas de una democracia para impedir que los pobres tuvieran voz y representación en el país.
- En Honduras, justo en el mes previo al golpe contra el Presidente Zelaya, se conformó una coalición entre diferentes organizaciones no gubernamentales, empresarios, partidos políticos, la iglesia católica y los medios de comunicación, denominada "la unión cívica democrática". Su único propósito era derrocar al Presidente Zelaya para impedir que abriera los pasos hacia una constituyente, que permitiría al pueblo alzar su voz y participar en su proceso político.
La "unión cívica democrática" de Honduras esta compuesta por éstas organizaciones como el Consejo Nacional Anticorrupción, el Arzobispado de Tegucigalpa, el Consejo Hondureño de la Empresa Privada (COHEP), el Consejo de Rectores de Universidades, la Confederación de Trabajadores de Honduras (CTH), el Foro Nacional de Convergencia, la Federación Nacional de Comercio e Industrias de Honduras (FEDECAMARA) y la Asociación de Medios de Comunicación (AMC), el Grupo Paz y Democracia, además del grupo estudiantil, Generación X Cambio. La mayoría de éstas organizaciones han sido los beneficiarios de los más de 50 millones de dólares que anualmente invierten la USAID y la NED en el "desarrollo democrático" en Honduras. De hecho, un informe de la USAID sobre su financiamiento y trabajo con COHEP, destaca que "el perfil bajo de la USAID en este proyecto ayudó asegurar la credibilidad de COHEP como una organización hondureña y no un brazo de la USAID."
Los voceros de la unión cívica democrática de Honduras, representando, según ellos, a la "sociedad civil", declararon a la prensa hondureña el 23 de junio - cinco días antes del golpe contra el Presidente Zelaya - que "confían que las Fuerzas Armadas cumplirán con su deber de defender la Constitución, el Estado de Derecho, la paz y la democracia." Cuando sucedió el golpe el día 28 de junio, fueron los primeros que salieron a decir que no hubo un golpe de estado sino que habían "rescatado su democracia" de las manos del Presidente Zelaya, cuyo crimen fue querer dar al pueblo voz, visibilidad y participación. También representando a los sectores de clase media y clase alta, la unión cívica democrática ha clasificado a los sectores que apoyan al Presidente Zelaya como "turbas".
Los Militares:
- En Venezuela, la misión militar de Estados Unidos estaba ubicada dentro del Fuerte Tiuna, la gran base militar de Caracas. Incluso, los militares estadounidenses mantenían sus oficinas dentro de la Comandancia del Ejército venezolano. Cuando sucedió el golpe en abril 2002, los militares estadounidenses estaban desplegándose por la base militar, reuniéndose con sus contrapartes venezolanos que acababan de secuestrar al Presidente Chávez, dando órdenes de los próximos pasos de seguir. Por no tener una base militar dentro de Venezuela, el Pentágono había enviado helicópteros Black Hawk, barcos de guerra llenos de equipos y hasta un submarino para apoyar a las operaciones militares antes y durante el golpe. Los militares de la misión militar de Estados Unidos en Caracas mantenían una relación muy estrecha con los militares golpistas en Venezuela. Por eso, tres días antes del golpe, durante una recepción de diferentes agregados militares en el país, el Capitán de la marina estadounidense David Cáceres, le preguntó a un General González del ejército venezolano, "¿Por qué no han contactado con los barcos que tenemos en la costa y el submarino sumergido en La Guaira?" Pero el oficial estadounidense se había equivocado de general, y en lugar de dirigir su pregunta al General González González, actor principal en el golpe, cometió el error de interrogar al General González Cárdenas, quien luego divulgó los planes golpistas. Los principales militares venezolanos involucrados en el golpe de abril 2002, como el General Nestor González González, el General Efráin Vásquez Velasco y el Contralmirante Molina Tamayo, habían recibido instrucciones y entrenamiento en instituciones militares estadounidenses, y mantenían relaciones muy estrechas con la misión militar estadounidense en Venezuela. Y fue el General González González quien públicamente desobedeció a su Comandante en Jefe, el Presidente Chávez, un día antes del golpe, cuando compareció en la televisión nacional y demandó la renuncia del presidente "o ya verán".
- En Honduras, Estados Unidos mantiene una base militar muy grande y muy estratégica en Soto Cano (Palmerola), en las afueras de Tegucigalpa. Ha sido operativa desde el año 1981, cuando fue activada por el gobierno de Estados Unidos durante la administración de Ronald Reagan. En los años ochenta, Soto Cano fue utilizada por el Coronel estadounidense Oliver North, como una base de operaciones para la "Contra", las fuerzas paramilitares entrenadas y financiadas por la Agencia Central de Inteligencia (CIA), encargadas de ejecutar la guerra contra los movimientos izquierdistas en Centroamérica, y particularmente contra el gobierno sandinista en Nicaragua. Desde Soto Cano, la "Contra" lanzaba sus ataques terroristas, escuadrones de muerte y misiones especiales que resultaron en miles de asesinatos, desaparecidos, torturados, desfigurados y aterrorizados en Centroamérica. La base de Soto Cano es la sede de la Fuerza de Tarea Conjunta "Bravo" (JTF-B) de Estados Unidos, compuesta por efectivos del ejército, las fuerzas áereas, fuerzas de seguridad conjuntas y el Primer Batallón-Regimento No. 228 de la Aviación estadounidense. Son aproximadamente 600 tropas en total y 18 aviónes de combate, incluyendo helicópteres UH-60 BlackHawk y CH-47 Chinook. Soto Cano también es la sede de la Academia de la Aviación de Honduras.
Estados Unidos también tiene un grupo militar que opera desde una sede cerca del aeropuerto internacional en Colonia Los Torres. Responde directamente al Comando Sur. El grupo militar es el enlace principal con las fuerzas armadas hondureñas y conduce alrededor de 55 maniobras conjuntas cada año con más de 600 efectivos de Honduras. También financia con acerca de 2 millones de dólares anuales a los programas de formación y entrenamiento de las fuerzas armadas hondureñas. Los dos principales actores militares en el golpe contra el Presidente Zelaya son dos generales entrenados en la Escuela de las Américas, la famosa escuela militar estadounidense responsable por entrenar la mayoría de los dictadores y represores en América Latina: el Comandante de la Aviación de Honduras, General Luis Javier Prince Suazo y el jefe del estado mayor conjunto el General Romeo Vásquez. El General Romeo Vásquez fue destituido por el Presidente Zelaya el 24 de junio por desobedecer sus órdenes, y luego se convirtió en actor principal en el golpe militar sólo días después. Los dos altos oficiales hondureños mantienen relaciones muy estrechas con el Pentágono y las fuerzas militares estadounidenses del grupo militar y
las que están en la base de Soto Cano.
El Departamento de Estado:
Aunque en el caso de Venezuela, la Casa Blanca salió de inmediato a reconocer a los golpistas como un gobierno "legítimo" y en el caso de Honduras, el Presidente Obama ha dicho que las acciones tomadas contra el Presidente Zelaya constituyen un "golpe ilegal", sin embargo, existen similitudes en la reacción oficial del Departamento de Estado. Una guía de prensa del Departamento de Estado, de fecha 16 de abril de 2002, dos días después del retorno al poder del Presidente Chávez, decía lo siguiente:
"Los funcionarios estadounidenses se han reunido con un amplio espectro de venezolanos durante los últimos meses, tanto en Caracas, como en Washington. Nuestro mensaje a todos los venezolanos con los que nos reunimos ha sido consecuente. La situación política en Venezuela es algo que compete a los venezolanos resolver por medios pacíficos, democráticos y constitucionales. Hemos afirmado categóricamente a todos nuestros interlocutores venezolanos en varias ocasiones y en muchos niveles, que bajo ningún concepto Estados Unidos apoyaría una acción antidemocrática y anticonstitucional, como es un golpe de estado."
Luego, el mismo documento instruye a los voceros del Departamento de Estado que si los periodistas preguntan, "¿Participó Estados Unidos en el intento por derrocar al presidente venezolano Chávez del poder?" La respuesta es "De ninguna manera".
El miércoles, 1ro de julio de 2009, tres días después del golpe de estado contra el Presidente Zelaya, los voceros del Departamento de Estado declararon lo siguiente:
"Han sido semanas muy difíciles y tensas, con mucha desconfianza entre los actores políticos, y la creciente confrontación política había incendido un fuego en Honduras que era extremamente peligroso. Nuestra propuesta y la de nuestros socios con quienes estábamos trabajando era intentar reducir las tensiones, intentar facilitar a la comunicación e intentar asegurar que las instituciones hondureñas encontraran una manera pacífica y constitucional para resolver el conflicto. Estábamos obviamente preocupados por las posibles actividades extra-constitucionales, y por eso, fuimos muy claros en nuestra comunicación con todos los actores políticos, que Estados Unidos no apoyaría ninguna acción extra-constitucional."
En declaraciones a la prensa, el Asesor Presidencial para América Latina, Dan Restrepo dijo que "algunas personas han querido vincular al Gobierno de Estados Unidos con la situación actual en Honduras", pero el diplomático aclaró que "estos hechos pertenecen a un pasado que ahora está "congelado".
O sea, lo mismo que decir, "de ninguna manera".
¿Parecen similares las declaraciones del Departamento de Estado durante abril 2002 y junio 2009? Mientras que en abril, Washington precipitó su aceptación pública del golpe de estado contra el Presidente Chávez, esta vez el gobierno de Obama está respondiendo con más cautela, más mesurado. Pero no existe duda ninguna que hasta los voceros estadounidenses siguen el mismo guión a pie de la letra.
En fin, las evidencias comprueban que el plan golpista ejecutado en Honduras esta semana ha sido fabricado y financiado desde Washington. Cuando el golpe de estado contra el Presidente Chávez fue derrotado por el pueblo venezolano y las fuerzas armadas leales, Estados Unidos declaró a la prensa que "Nuestra respuesta a la situación en Venezuela el 12 de abril fue exponer los hechos a medida que los conocimos en un momento de mucha confusión "Nuestra posición fue que esta situación debía ser resuelta pacífica y democráticamente, y de conformidad con la Carta Democrática Interamericana". Con ese objetivo, nuestro representante ante la OEA expresó claramente que el llamado "gobierno provisional" todavía tenía que demostrar que ellos eran la "autoridad civil legalmente constituida". Pero eso fue una gran mentira. Los voceros de Washington simplemente estaban buscando la formar de salvar su imagen pública luego de haber avalado el golpe y reconocido al gobierno golpista apenas cuando fue instalado.
Esta vez, Washington sigue mintiendo, pero con más inteligencia. La primera respuesta del Departamento de Estado el día del golpe fue emitido en una declaración de la Secretaria de Estado, Hilliary Clinton, que decía: "Esta acción tomada contra el presidente hondureño Mel Zelaya viola los principios de la Carta Democrática Interamericana, y entonces debe ser condenado por todos. Nosotros llamamos a todas las partes en Honduras a respetar al orden constitucional y el estado de derecho, de reafirmar su vocación democrática y comprometerse a resolver las disputas políticas de manera pacífica y a través del diálogo."
Primero, nota que hacen referencia a "todas las partes", implicando que el Presidente Zelaya había de alguna forma violado el orden constitucional. Y segundo, no hacen ninguna referencia a que un golpe de estado haya ocurrido. Durante los días siguentes, comienzan a hacer referencia a los sucesos del 28 de junio como un "golpe" pero que no había sido determinado "legalmente" por los abogados del Departamento de Estado como un "golpe militar". El miércoles 1ro de julio, los voceros de Washington declararon sobre el tema: "En referencia al golpe mismo, lo mejor sería decir que esto fue un esfuerzo coordinado entre los militares y algunos actores políticos civiles. Obviamente, los militares fueron quienes condujeron la remoción forzada del presidente y han actuado para asegurar el orden público durante este proceso. Pero para que el golpe sea más que una insurrección o una rebelión, hay que ver una transferencia del poder a los militares. Y en ese sentido, el congreso - la decisión del congreso de juramentar a su presidente Micheletti, como el presidente de Honduras, indican que el congreso y miembros claves del congreso han jugado un papel importante en esta situación."
Lo que significa esa declaración es que Washington no va a clasificar lo que sucedió en Honduras como un "golpe de estado" bajo sus conceptos legales, porque el poder no lo retuvieron los militares sino que fue asumido por los civiles. Esto permite a Estados Unidos continuar con su relación diplomática en Honduras y no suspender su importante paquete de millones de dólares en ayuda económica y militar al país centroamericano. Tampoco obliga al Pentágono retirar su inmensa y estratégica presencia militar en el país.
Obviamente los medios de comunicación jugaron un papel fundamental en este golpe, y el cerco mediático y la censura que han impuesto desde que fue ejecutado el golpe contra el Presidente Zelaya, ha sido fundamental para mantener al pueblo hondureño sin información veraz y oportuna. También, la carta de renuncia falsa que el congreso hondureño presentó a la prensa el día del golpe, mintiendo descaradamente y diciendo que fue enviado "vía correo" por el Presidente Zelaya, nunca ha sido explicado. Lo mismo sucedió en Venezuela, cuando el canal de televisión Venevisión presentó una supuesta carta de renuncia del Presidente Chávez, que luego fue desmentido por este mismo, y nunca fue explicado por los golpistas. En los dos golpes, acosaron a los embajadores y sedes diplomáticos de los países amigos, como en Venezuela fue el acoso contra la embajada de Cuba en Caracas, y en Honduras fue el secuestro y la violencia física contra los embajadores de Cuba, Nicaragua y Venezuela. En los dos casos, también han culpado al presidente por las razones detrás del golpe, intentando así justificar sus acciones. Por eso en Honduras, dicen que fue el Presidente Zelaya quien "violó" la constitución por insistir en convocar una encuesta no-vinculante para que el pueblo expresara su voz. También, los golpistas hondureños utilizan a la relación con Venezuela y Cuba para justificar sus acciones, diciendo que Zelaya quería implementar el "castro-comunismo" en el país. En Venezuela, los golpistas decían que el Presidente Chávez era responsable por todas las divisiones y problemas en el país y que lo estaba intentando "cubanizar". Sus acciones, según ellos, eran para "recuperar la democracia".
En Venezuela, el pueblo y las fuerzas armadas revolucionarias resistieron y derrotaron al golpe de estado en un tiempo breve, rescatando a su democracia, su constitución y su presidente. En Honduras, hoy, el pueblo está resistiendo al estado dictatorial que están imponiendo los golpistas con su brutalidad y violencia. El pueblo está en las calles, no solamente en Honduras, sino en toda América Latina, para derrotar al guión golpista de Washington y demostrar no solamente la unión del pueblo hondureño, sino la fuerza de la integración latinoamericana y el poder de la solidaridad internacional.
Fuente: Aporrea org
3. EL GOLPE EN HONDURAS: ¿ ES OBAMA INOCENTE?
por Michael Parenti
Muchos se preguntan: ¿Es realmente inocente Obama de lo que sucede en Honduras? Muchos creen también este presidente es "diferente". Michelle Collon ha pedido su opinión al famoso escritor norteamericano Michael Parenti ...
¿Es el Presidente Obama inocente de los acontecimientos que ocurren en Honduras, específicamente del golpe lanzado por los militares hondureños que condujo al secuestro y la deportación forzosa de Manuel Zelaya- presidente democráticamente elegido? Obama denunció el golpe y exigió que las reglas de la democracia fuesen respetadas, sin embargo, varias preguntas problemáticas persisten.
En primer lugar, casi todos los altos oficiales militares hondureños activos en el golpe son graduados de la Escuela de las Américas del Pentágono (conocida por muchos de nosotros, como la Escuela de Asesinos). Los militares hondureños han sido entrenados, asesorados, equipados, adoctrinados y financiados por el Estado de Seguridad Nacional de los Estados Unidos. Los generales nunca se hubieran atrevido a moverse sin el consentimiento tácito de la Casa Blanca ,el Pentágono y la CIA.
En segundo lugar, si Obama no estaba directamente involucrado, entonces debe ser responsabilizado por no tener una firme dirección sobre todos aquellos agentes de EE.UU. que sí lo estaban.
Los militares y la inteligencia militar estadounidense deben haber conocido acerca del complot y la inteligencia militar estadounidense deben haber conocido acerca del complot e informado a Washington. ¿Por qué la gente de Obama que estaba en contacto con los líderes del golpe falló en lograr que desistieran de hacerlo? ¿Por qué no expusieron y denunciaron la trama haciendo posible frustrar totalmente la aventura? En lugar de ello, los EE.UU. mantuvieron silencio al respecto, un silencio que, en los hechos si no en la intención, sirve como un acto de complicidad.
Tercero, inmediatamente después del golpe, Obama declaró que él estaba en contra de utilizar la violencia para lograr el cambio y que correspondía a las distintas partes en Honduras resolver sus diferencias. Sus observaciones fueron más bien una tibia y muda respuesta a un golpe gangsteril.
Cuarto, Obama nunca imaginó se produjera una enorme protesta por el golpe de Honduras. Él se unió apresuradamente al clamor contra sus autores sólo cuando se hizo evidente que la oposición a los golpistas
era casi universal en toda América Latina y en el mundo.
Quinto, Obama todavía no ha tenido nada que decir acerca de los otros muchos actos de represión perpetrados por los militares hondureños y la policía con posterioridad al golpe: los secuestros, las palizas, las desapariciones, los ataques a los manifestantes, el cierre de la Internet y la supresión de los pocos pequeños medios de comunicación críticos que existen en Honduras.
En sexto lugar, como James Petras, me recuerda, Obama rehusó reunirse con el Presidente Zelaya. A él no le gusta Zelaya sobre todo por su estrecha e inesperada afiliación con la Venezuela de Hugo Chávez. Y debido a sus medidas de reformas igualitarias, Zelaya es odiado por los oligarcas de Honduras, los mismos oligarcas que durante muchos años han sido cercanos y han servido espléndidamente a los empresarios del imperio norteamericano.
En séptimo lugar, debido a una ley aprobada por el Congreso de los EE.UU. cualquier gobierno democrático que sea víctima de un golpe militar, se le niega la ayuda militar y económica de Estados Unidos. Obama todavía no ha cortado la ayuda económica y militar a Honduras lo que está obligado a hacer en virtud de esta ley. Este es quizás el dato más revelador con respecto a de qué lado él se encuentra.
Como presidente, Obama tiene una considerable influencia e inmensos recursos que podría muy bien haber frustrado a los golpistas y tal vez podrían ser utilizados contra ellos de forma efectiva. A partir de ahora, su postura sobre Honduras será demasiado poco y demasiado tarde, como sucede con muchas otras cosas que él hace.
Traducción: Carlos Benet. Cubarte.
Fuente: L´infodécodeé
4. ¿INICIA BARACK OBAMA UNA CARRERA DE ASESINATOS DIRECTOS EN AMÉRICA
LATINA Y EL CARIBE?
por Frank Rodríguez Bueno
En un artículo publicado en esta página web, el 1 de julio de este año con título “Junio 2009, el Golpe de Estado en Honduras y Barack Obama” y con información cierre del 30 de junio, analicé en forma muy resumida los principales eventos que caracterizaron el golpe de Estado fascista desatado por el ejército hondureño en la madrugada del 28 de junio con el secuestro y deportación forzada del presidente constitucional José Manuel Zelaya Rosales, la reacción del pueblo hondureño, de la comunidad internacional en especial de América Latina y el Caribe y de los medios masivos de comunicación privados de la derecha tanto nacionales como internacionales, el desarrollo dictatorial, fascista y represivo del gobierno de facto instalado y la posición cuando menos dubitativa y contradictoria de la administración de Barack Obama, que progresivamente se fue convirtiendo en respaldo taimado y encubierto de los golpistas en su intento de retrotraer al sur del Continente a las cavernas y al infierno tal como ocurrió en muchos países desde la década de los años 30 hasta los años 90 del siglo XX. Entre los párrafos del artículo del día primero estaba:
“Los hechos, posiciones y acciones descritas anteriormente ponen de manifiesto una vez más que por parte (o en el marco) de la nueva administración del demócrata, Barack Obama, continúan las acciones conspirativas y desestabilizadoras de las embajadas y de las agencias de inteligencia de EE.UU. contra los procesos revolucionarios y progresistas de países de la región como Cuba, Venezuela, Bolivia, Nicaragua, Ecuador y ahora Honduras y en forma destacada contra sus propios presidentes. También demuestran que se pretende mantener a la OEA como importante elemento de dominación y en muchos casos de subversión y desestabilización de gobiernos progresistas de la región y de represión brutal contra los pueblos del sur del Continente y de sus aspiraciones de justicia, de paz y de desarrollo económico y social.”
El respaldo encubierto a los golpistas por parte del gobierno de EE.UU. se confirmó una vez más durante los primeros días de julio del 2009 cuando el vocero del Departamento de Estado de EE.UU., Ian Kelly, declaraba ante requerimientos de los periodistas que estaba pendiente una evaluación legal de la ocurrencia o no de un golpe de Estado en Honduras contradiciendo lo declarado reciente y en forma pública por Hillary Clinton y por el propio Barack Obama, que la permanencia del Embajador en Honduras se justificaba por la necesidad y la conveniencia (para el imperio) de mantener contacto directo con los entes golpistas y evaluar el impacto de los acontecimientos, que una suspensión de la ayuda económica a Honduras solo contribuiría a aumentar la pobreza del pueblo hondureño (¿y que pasa con los casi 50 años del bloqueo contra el pueblo cubano?), que el Departamento de Estado (el gobierno) no estaba de acuerdo con el anunciado viaje del presidente Zelaya a Honduras pospuesto para el sábado 4 y luego para el domingo 5 del mes de julio argumentando sospechosamente que podría conducir a una guerra civil y sin tomar ninguna medida contra el apoyo militar al ejército golpista y represivo hondureño principalmente a través de las bases militares de Soto Cano y de Palmerola en Honduras, ni tampoco de apoyo económico referido al comercio y a las remesas enviadas desde EE.UU.
Sin dudas todas esta acciones estaban dirigidas a ganar tiempo a favor de la desidia, la aceptación y el olvido tal como pasó con el golpe militar en la República de Haití y a buscar una salida negociada que salvara y otorgara futura impunidad a los usurpadores y perpetuara el golpe de Estado sentando de esta forma un terrible precedente en la región; golpistas y usurpadores que sin dudas se sintieron oxigenados, apoyados, estimulados y envalentonados continuando la represión contra el pueblo hondureño el cual se agrupaba en un Frente de Resistencia Popular al golpe en medio de huelgas, paros cívicos, manifestaciones masivas, valientes y desafiantes y acciones de desobediencia civil en este caso estimulados por el próximo regreso del presidente Zelaya respaldado en forma real y no solo formal y retórica por la inmensa mayoría de la comunidad internacional y en especial de América Latina y el Caribe.
Por otra parte la mayoría del Congreso de Honduras convertido a la ilegalidad y a la inconstitucionalidad abierta y fascista como una vulgar dictadura cívico-militar decretaba el Estado de Sitio o de Emergencia suspendiendo parte de las garantías individuales consagradas en la Constitución hondureña, aumentaban en cientos las detenciones arbitrarias contra líderes civiles y otras personas opositoras al golpe, extendían los plazos del Habeas Corpus, amenazaban, intimidaban y bloqueaban con retenes militares y policiales los accesos a la capital impidiendo por la violencia el acceso a la capital de los pobladores del interior que protestaban contra el golpe, se reactivaban los terribles escuadrones de la muerte y los grupos de sicarios del siglo XX, el ejército y la policía secuestraba y reclutaba a la fuerza a jóvenes hondureños en varias regiones del país para su incorporación forzada al ejército, continuaba la anulación y el bloqueo a la información nacional e internacional que expresaran opiniones distintas o en contra de los intereses y propósitos de los golpistas y desafiaba el ultimátum de la Asamblea General de la OEA. Sin dudas se sentían respaldados en general por el gobierno de EE.UU. y en particular por el Pentágono, la CIA, las transnacionales estadounidenses, los grandes medios de comunicación y las políticas y las estructuras conspirativas y golpistas desarrolladas por las administraciones de George W. Bush y mantenidas en forma inalterable por la administración de Barack Obama.
Igualmente los líderes golpistas organizaban y financiaban (ropa blanca, salarios y transportación) concentraciones y manifestaciones de apoyo al golpe utilizando con presiones y extorsión a trabajadores públicos, de empresas privadas nacionales, de transnacionales y de maquiladoras incluyendo la participación de sus hijos, a estudiantes de colegios y universidades privadas, así como a otros sectores de la burguesía hondureña, y ante la anunciada visita el viernes 3 de julio del Sr. José Miguel Insulza, Secretario General de la OEA, a Tegucigalpa para notificar personalmente a los golpistas la Resolución y el ultimátum de la OEA como mandato no negociable, comenzaban a manejar farisaicamente términos como diálogo, negociaciones y elecciones adelantadas con un gran despliegue mediático por parte de la CNN en Español y otros grandes medios internacionales de comunicación y desinformación privados.
A la CNN en Español (posiblemente participante y/o promotora del increíble bloqueo o sabotaje satelital a la transmisión del discurso del presidente Zelaya de la madrugada del 1 de julio del 2009 desde la emisora de televisión de la ONU) se le unieron en el complot y la conspiración mediática importantes medios de comunicación masiva de la derecha reaccionaria en EE.UU. como el Washington Post, el Wall Street Journal y el National Review y en España y en América Latina y el Caribe el País y otros periódicos del Grupo Prisa, así como políticos de la extrema derecha republicana de EE.UU. tratando de establecer una matriz de opinión nacional e internacional que justificara el “golpe bueno” de los gorilas hondureños y utilizaban términos como sucesión forzada, problemas internos e institucionales propios de Honduras, acciones golpistas respaldadas por las mayorías hondureñas y a favor de la ley y de la democracia y como una respuesta a la intervención extranjera (principalmente del presidente de Venezuela y de la influencia del “chavismo”).
Sin dudas la OEA y otras organizaciones multilaterales de la región se verán obligadas pronto a darle también un ultimátum a la CNN y a otros medios transnacionales de difusión de mentiras de la derecha reaccionaria, cada vez más fascista, terrorista y golpista tanto nacional como internacional para que cesen sus acciones conspirativas, desestabilizadoras y golpistas en la región incluyendo las realizadas en EE.UU.
El viernes 3 de julio en Honduras se incrementaban las manifestaciones populares y las acciones de protesta por parte de numerosos sectores de la sociedad civil hondureña e igualmente la represión del régimen golpista con cientos de personas heridas, golpeadas y detenidas en forma arbitraria, mientras el Sr. José Miguel Insulza, Secretario General de la OEA, se entrevistaba en Tegucigalpa con el presidente de la Corte Suprema, Jorge Rivera, y con representantes del Congreso golpista los cuales le comunicaba la posición del gobierno de facto sobre mantener inalterable e irreversible la dictadura establecida y la existencia de una orden de captura emitida contra Zelaya. Igualmente Insulza se entrevistó con representantes de las organizaciones sociales hondureñas que fueron acompañadas ese día por una enorme manifestación popular en Tegucigalpa en apoyo al presidente José Manuel Zelaya Rosales.
Durante el sábado 4 de junio se producían nuevas acciones por parte de los golpistas tratando de permanecer en el poder como las declaraciones de la cúpula católica y de Andrés Rodríguez el Cardenal de Honduras defendiendo y justificando al golpe de Estado cada vez más fascista contribuyendo a reforzar la matriz de opinión iniciada por el vocero del Departamento de Estado, Ian Kelly, de que el regreso del presidente Zelaya a Honduras podría desatar la guerra civil y un baño de sangre, mientras que el representante de Nicaragua y el propio presidente, Daniel Ortega, denunciaban los planes golpistas de realizar provocaciones y agresiones armadas al ejército y a la policía en el aeropuerto a través de infiltrados en la manifestación popular del domingo 5 de junio en las afueras del aeropuerto internacional de Tegucigalpa, la versión de un supuesto trasiego de armas a Managua procedentes de Venezuela, de Cuba y de la propia Nicaragua y el desarrollo de un ambiente de xenofobia contra ciudadanos nicaragüenses, venezolanos y cubanos residentes en Honduras. En horas de la noche del sábado 4 de julio se celebraba en Washington una reunión extraordinaria de la Asamblea General de la OEA para conocer el informe de las gestiones realizadas en Honduras por el Secretario General de la OEA, el Sr. José Miguel Insulza, con la participación de los presidentes Manuel Rosales de Honduras, Cristina
Fernández de Argentina y Fernando Lugo de Paraguay que ratificaban su decisión de trasladarse el día siguiente a Tegucigalpa, produciéndose en la madrugada del domingo la separación de Honduras como miembro de la OEA.
Durante la mañana del domingo 5 de junio los golpistas establecieron un férreo cerco con fuerzas del ejército y de la policía a los accesos del aeropuerto internacional de Honduras dando órdenes expresas de no dejar aterrizar el avión que llevaría al presidente Zelaya, mientras que esta anunciaba en Washington que se habían conformado dos delegaciones, una que saldría para Tegucigalpa integrada por el mismo y por el padre Miguel D´escoto presidente de la Asamblea General de la ONU entre otras personalidades internacionales y otra delegación que viajaría a El Salvador integrada por José Miguel Insulza para trabajar por la aplicación del Artículo 21 de la Carta de la OEA para restituir a Zelaya como presidente de Honduras acompañado entre otros por los presidentes Cristina Fernández de Argentina, Rafael Correa de Ecuador y Fernando Lugo de Paraguay, mientras por falsas acusaciones del régimen golpista sobre desplazamiento de fuerzas militares de Nicaragua se evidenciaba planes de autoagresión en zonas fronterizas con ese país.
Por la tarde se producía una agresión del ejército de Honduras contra un número enorme de manifestantes apostados en los alrededores del aeropuerto de Tegucigalpa con dos muertos por disparos a la cabeza, quizás efectuados por francotiradores, frente a las cámaras de televisión al menos de la cadena multinacional Telesur (contrapartida del Sur subdesarrollado a la CNN en Español representante del Norte desarrollado) y decenas de periodistas y reporteros internacionales, mientras que el mando militar del aeropuerto negaba el permiso de aterrizaje al avión que trasportaba a Zelaya y al padre Miguel D´escoto, atravesaba vehículos militares en la pista de aterrizaje y amenazaban al piloto con ser interceptado por la fuerza aérea hondureña si no se retiraba del espacio aéreo de Honduras, obligando a sus ocupantes a trasladarse a Managua, Nicaragua.
Conclusiones y recomendaciones
En el artículo del 1 de julio expresé entre otras conclusiones que “…llego a la conclusión de que el golpe de Estado en Honduras a finales de junio fue un “balón de ensayo” para en caso de resultar positivo sentar un precedente que permitiera desatar con mayor impunidad golpes de Estado militares y cívico-militares similares en numerosos países de la región” y que “Los hechos, posiciones y acciones descritas anteriormente ponen de manifiesto una vez más que por parte (o en el marco) de la nueva administración del demócrata, Barack Obama, continúan las acciones conspirativas y desestabilizadoras de las embajadas y de las agencias de inteligencia de EE.UU. contra los procesos revolucionarios y progresistas de países de la región como Cuba, Venezuela, Bolivia, Nicaragua, Ecuador y ahora Honduras y en forma destacada contra sus propios presidentes.” Los eventos de los primeros días de julio del año 2009 relacionados con el golpe de Estado en Honduras confirmaron plenamente las conclusiones anteriores. Realizando un análisis de las acciones correspondientes a la planificación y a la ejecución de la conspiración y complot que desarrolló el golpe de Estado en Honduras se evidencia que respondieron a las técnicas actualizadas por diferentes organizaciones del Pentágono, del Departamento de Estado y de las agencias de inteligencia de EE.UU como la CIA, a partir de las experiencias de golpes de Estado en Europa efectuados por la derecha fascista durante la década de los años 40 y 50 del siglo XX expuestas genialmente por el escritor italiano, Curzio Malaparte, y de los golpes de Estado promovidos y dirigidos por numerosos gobiernos de EE.UU. en América Latina y el Caribe desde la década de los años 30 del siglo XX, se llega a la conclusión de que dichas técnicas solo pudieron ser aplicadas bajo la dirección directa de las entidades estadounidenses que las han utilizado por más de 100 años contra prácticamente todos los pueblos de la región, con el visto bueno de factores claves de poder de la administración del demócrata, Barack Obama, con la posible inclusión del propio presidente y de su Secretaria de Estado.
Igualmente entre otras conclusiones expresé que “… También demuestran que se pretende mantener a la OEA (por parte del gobierno de EE.UU.) como importante elemento de dominación y en muchos casos de subversión y desestabilización de gobiernos progresistas de la región y de represión brutal contra los pueblos del sur del Continente y de sus aspiraciones de justicia, de paz y de desarrollo económico y social.” A pesar de que la OEA, y en especial el gobierno de EE.UU., en el casodel golpe de Estado en Honduras se vieron forzados a adoptar resoluciones que fueron inéditas en su tradicional accionar subordinada a los gobiernos de EE.UU. y en la madrugada del día 5 de julio se acordaba la máxima sanción a un país en cumplimiento a la Carta Democrática de la OEA consistente en la suspensión de Honduras de la organización después de un inútil plazo de 72 horas dado a los golpistas para que depusieron su actitud sin establecer una propuesta de salida a la crisis actuando en cierta forma como Poncio Pilato al lavarse las manos de ese momento en adelante (soy inocente de la muerte de ese hombre, refiriéndose a Jesús, vosotros responderéis por ella), extendiéndose un clamor, un reclamo y una pregunta por todo el sur del Continente: ¿bueno y ahora qué? evidenciándose la necesidad de que alguna otra organización multilateral de la región, sin la participación de EE.UU., establezca una estrategia para lograr la reconstrucción y la recomposición de la legalidad y la constitucionalidad en la República de Honduras. No queda más remedio que sustituir de inmediato a la OEA por una organización multilateral que con liderazgo y responsabilidad vele por los pueblos de América Latina y el Caribe y sea capaz de llevar a cabo acciones eficaces a su favor.
Dos nuevas recomendaciones son, una la necesidad de documentar al máximo y con todo detalle el proceso de preparación y de ejecución interna y externa del golpe de Estado a raíz de los resultados de la V Cumbre de las Américas en Puerto España, Trinidad-Tobago y del 39 Periodo Ordinario de Sesiones celebrada en San Pedro Sula, Honduras, ambas desfavorables a EE.UU., y de la imperdonable incorporación de Honduras a la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA).
Sin dudas una adecuada, profunda y detallada documentación del golpe de Estado y de sus resultados constituyen un enorme peligro para sus organizadores y directores, en particular de EE.UU. como Otto Reich, John Negroponte y Richard Cheney, de un golpe de Estado planificado para que fuera “bueno o benévolo” y asimilable para el mundo como balón de ensayo para desatar nuevos golpes de Estado en la región de América Latina y el Caribe, lo cual ha llevado a sus líderes sin credibilidad internacional alguna a posiciones de desesperación pero también de arrogancia y de prepotencia (hasta para calificar al presidente estadounidense, Barack Obama, de “negrito que no conoce donde queda Tegucigalpa”) y de atrincheramiento en forma aparentemente irracional contra toda lógica de acuerdo al rechazo internacional provocadas por las violaciones flagrantes al Derecho Internacional y a los Derechos Humanos en lo que puede calificarse como una huida hacia delante (hacia el precipicio).
Una segunda recomendación se refiere a sacar experiencias en cuanto a la necesidad de que los movimientos sociales con sus dirigentes de vanguardia al frente se organicen en todos los países de América latina y el Caribe en forma de redes y estructuras organizativas semiclandestinas y/o clandestinas en caso necesario con estrategias y planes y programas de acción correspondientes para hacer frente con eficiencia a las acciones de la reacción derechista de las oligarquías nacionales incluyendo intentos de golpes de Estado fascistas y represivos al máximo.
Termino el presente artículo repitiendo una frase del artículo anterior ¡A que nivel de incapacidad, inoperancia y falta de perspectiva política han llegado las cúpulas políticas y militares del fascismo estadounidense! y la última recomendación: “Igualmente que entiendan (la administración de Barack Obama y otros factores de poder de EE.UU.) que las fuerzas de la extrema derecha y fascistas de EE.UU., en particular los neoconservadores, los republicanos fundamentalistas cristianos-sionistas y las mafias y grupos de poder de proyección internacional más extremistas como la mafia cubana-americana, harán todo lo posible por el fracaso de la administración demócrata de Barack Obama y de esta forma facilitarles su retomo el poder aun con más fuerza en los próximos procesos electorales de los años 2010 y 2012 y quizás a través de la culminación del golpe de Estado en progreso en EE.UU. desde el 11/09/01, siempre a su abierto favor y beneficio en el orden nacional e internacional. ¡Póngase duro Sr. Barack Obama, tiene que reaccionar pronto, lavarse un mínimo el cerebro, limpiar rápido la casa y su patio y sacudir la mata de saboteadores internos mientras tenga tiempo en su ingrata e imposible tarea de tratar de salvar al Imperio estadounidense!”
Hoy lunes 6 de julio del año 2009 caben entre otras las siguientes preguntas ¿el día 5 de julio se produjeron los dos primeros asesinatos en Honduras y por tanto en América Latina y el Caribe a cuenta directa del presidente Barack Obama con la mayor impunidad y como parte y evidencia de la ausencia de cambios sobre las políticas imperiales de EE.UU.? y ¿decidió el imperio del norte convertir a Honduras en el Israel centroamericano al igual que con Colombia convertido en el Israel andino? Las respuestas las obtendremos durante los próximos días. Sr. Obama recuerde que su imagen y su esperanzador aval político se consumen a una velocidad vertiginosa a nivel mundial y en especial en la región de América Latina y el Caribe.
Fuente: La Jiribilla
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