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jueves, 13 de mayo de 2010

Maestros Mártires de la enseñanza


Mártires de la enseñanza

Autor: Edgar González Ruiz

.9 MAYO 2010
El 15 de mayo forma parte del calendario cívico nacido de la Revolución Mexicana, que hoy la derecha en el poder quiere anular.
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El Día del Maestro se instituyó oficialmente en 1918, bajo la premisa de que el maestro había sido factor decisivo del progreso de la nación y dado que los maestros fueron de los primeros en unirse al movimiento de 1910.
Durante la Guerra Cristera, de 1926 a 1929, en la que el clero se opuso a la educación laica y en general al laicismo, muchos maestros fueron perseguidos por los cristeros, que en la década siguiente renovaron sus ataques.
El 15 de mayo de 1935, el presidente Lázaro Cárdenas presidió una ceremonia en honor de los educadores asesinados o desorejados por los cristeros, y dispuso que cada año, en esa fiesta cívica, se leyeran los nombres de 10 de esos mártires de la educación.
En esa época, los intentos de implantar la enseñanza socialista y los rudimentos de la educación sexual en las escuelas primarias motivaron reacciones violentas de grupos de fanáticos que destruían escuelas y libros de texto, asesinaban, mutilaban y ultrajaban a maestras y maestros rurales.
Con el tiempo, se ha ido perdiendo la memoria de los maestros sacrificados, mientras que los herederos ideológicos de los cristeros han llegado al poder y con los recursos del erario promueven el culto a los fanáticos de hace varias décadas.
El odio que profesa el gobierno derechista hacia la educación pública propicia también que se relegue la labor magisterial. Por ello, vale la pena recordar los nombres de algunos de esos maestros sacrificados por el fanatismo.

María Rodríguez Murillo

La madrugada del 26 de octubre de 1935, los cristeros le advirtieron a la maestra que se fuera del pueblo; como no lo hizo, la violaron, la golpearon, la amarraron con una soga de los pies y la arrastraron a galope de caballo por el camino terregoso que lleva a la salida de Huiscolco. Le cortaron los senos y los colgaron en arbustos localizados en la orilla del camino. Uno a la derecha, otro a la izquierda, como ejemplo, para que los demás maestros rurales desistieran de impartir educación socialista (véase David L Raby, Educación y revolución social en México, 1921 a 1940, SEP, México, 1974, p. 137; Salvador Frausto Crotte, “Maestra María R. Murillo. Víctima de fanatismo y rencor religioso”, El Universal, 17 de junio de 2001).
Así asesinaron a la maestra María Rodríguez Murillo, una profesora muy dedicada, que trabajaba en Huiscolco, municipio de Tabasco, Zacatecas. A la mañana siguiente del sangriento asesinato, el cura del lugar dijo misa y absolvió a los asesinos.
La señorita Murillo fue acusada de ser comunista y de apoyar el reparto de tierras, mientras que la gran mayoría del clero condenaba el agrarismo y amenazaba a los campesinos que recibieran tierras con los castigos eternos del infierno.
Murillo se había enfrentado con el cacique del lugar porque él no quería que sus trabajadores aprendieran a leer y escribir, mientras que el cura la tachaba de hereje.

Carlos Toledano

En la misma época, en la región de Tlapacoyan, cerca de Altotonga, Veracruz, los cristeros cometían en esa época desmanes similares. De acuerdo con Indalecio Sáyago, político mexicano que en esa época era maestro rural: “…Los terratenientes, los ‘guardias blancas’, los acaparadores de los productos del campo, los curas, organizaron la más feroz campaña en contra de los trabajadores de la educación: maestras violadas y mutiladas de los senos, profesores desorejados y asesinados. En esos días, un grupo de ‘guardias blancas’, en pleno día, rodeó la escuela donde estaba laborando el maestro Carlos Toledano. Lo ataron con alambre de púas de pies y manos. Con los muebles de la escuela, cuadernos y libros hicieron una hoguera y lo quemaron vivo frente a sus alumnos” (Miguel Baltazar Vázquez Altotonga, Un pueblo con historia, Altotonga, Veracruz, 2005, pp. 231-32).

Los mártires de Teziutlán

El 15 de noviembre de 1935, en Teziutlán, Puebla, fueron asesinados, en sus escuelas, en presencia de sus alumnos, tres maestros rurales: Carlos Sayago Hernández, en La Legua; Carlos Pastrana Jiménez, en Ixtipan, y Librado Labastida Navarrete, en San Juan Xiutetelco; a quienes apuñalaron al grito de ¡Viva cristo rey!
Todo indica que los cristeros se pusieron de acuerdo para matarlos al mismo tiempo y secuestrar a la profesora Nieves González, de 20 años, a quien se llevaron para ultrajarla. En uno de sus partes de guerra, los cristeros se jactaron de haber asesinado a esos profesores:
“(…) Debemos hacer resaltar el hecho de que (los cristeros de la zona) han castigado severa y definitivamente a varios pervertidores de la niñez, que al amparo de la tiranía venían desarrollando una labor incalificable. Los nombres de esos llamados ‘profesores’ son los siguientes: Librado Labastida, de la escuela de Santiago, municipio de Xiutetelco; Carlos Sayago, de la escuela La Legua, y Carlos Pastrana, que prestaba sus servicios en la escuela rural de Ixtipan. Todos han sido muertos y estampados aquí sus nombres, para ignominia de los mismos…” (Consuelo Reguer, Dios y mi derecho, Tomo 4, Jus, México, 1997, p. 532).
En Teziutlán, año con año, se lleva a cabo una ceremonia en honor de los maestros mártires, y en el centro del poblado, hay tres placas conmemorativas.

Micaela y Enriqueta Palacios

En el local de la Sección 47 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, en Guadalajara, se exhibe el mural “En honor a los mártires de la educación”, del profesor David Carmona, colocado el 7 de diciembre de 2007, junto con una placa conmemorativa con los nombres de maestros y maestras asesinados o mutilados por los cristeros.
Desde hace décadas, el sector magisterial ha procurado rendir homenaje a los maestros mártires, y se tenía el proyecto de construir un monumento en Guadalajara en honor a ellos, mismo que fue abandonado en 1995 con la llegada del Partido Acción Nacional al poder.
En la placa conmemorativa se mencionan a las maestras Micaela y Enriqueta Palacios, agredidas el 19 de noviembre de 1935. La prensa de la época reportó los graves atropellos que las profesoras sufrieron de un grupo de sublevados que asaltó la escuela oficial de la ranchería de Camajapita (en los Altos de Jalisco).
“Relataron las víctimas que cerca de las 23 horas se presentó un grupo de alzados (…) Violentamente sujetaron al padre de las muchachas, atándolo con una soga al cuello, en tanto que las profesoras sufrían toda suerte de atropellos y vejaciones. Seguidamente los hombres de la partida les dijeron que iban a proceder a un gran escarmiento por impartir educación socialista, y sin escuchar los gritos y lamentos de las infelices mujeres ni las imprecaciones del padre, procedieron a cortar con un enorme cuchillo una oreja a cada una de las profesoras y al padre originándoles una fuerte hemorragia. Los asaltantes agregaron que si permanecían en la ranchería ellas, estaban dispuestos a regresar para matarlas. Antes de partir, quemaron gran cantidad de libros de texto y los títulos oficiales de las profesoras y destrozaron los muebles y las puertas.”

Vicente Escudero: héroe de la Prevocacional

El profesor Vicente Escudero, de apenas 16 años, fue uno de los alumnos de la Prevocacional número7, Rafael Dondé, que por su alto desempeño escolar fue propuesto para ocupar las plazas de maestro rural en 1934.
Ese mismo año se trasladó al poblado de Santa Mónica de viudas, en Valparaíso, Zacatecas, para desarrollar su labor, pero pronto fue víctima del odio de los cristeros, que lo acusaban de ser comunista y ateo.
El 5 de abril llegaron hasta su casa unos 70 de ellos, cuando el joven profesor se estaba vistiendo para ir a dar sus clases. Lo apresaron, lo arrastraron, le desollaron las plantas de los pies, le cortaron las rodillas con un cuchillo, y así, ensangrentado y con lágrimas en los ojos, lo apedrearon y luego lo colgaron de un árbol, pues los fanáticos lo consideraban un “anticristo” que ofendía a la Iglesia.
*Maestro en filosofía; especialista en estudios acerca de la derecha política en México
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http://contralinea.info/archivo-revista/index.php/2010/05/09/martires-de-la-ensenanza/

martes, 24 de febrero de 2009

Protestas contra Perberto...


México: Nuevas protestas en Catedral

Con gran civismo y valentía, algunos ciudadanos han estado protestando afuera de Catedral contra los abusos de la jerarquía católica.
Edgar González Ruíz Para Kaos en la Red Hoy 8:34 60 lecturas
www.kaosenlared.net/noticia/mexico-nuevas-protestas-catedral


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Al igual que hace dos años, algunas personasse han manifestado a las puertas de Catedral contra los abusos del clero, y en defensa del estado laico.
Lo hacen valientemente, a pesar de que Norberto Rivera dispone, gracias a Calderón, de pefepos y elementos del Estado Mayor presidencial listos para reprimir a quien se atreva a cuestionar al jerarca, que sin embargo, cada semana arremete contra librepensadores, feministas y otros sectores de la sociedad, desde las páginas de la publicación clerical Desde la Fe.
De manera incongruente, los abogados de que dispone Norberto han llegado a acusar a sus críticos alegando que quien critique al cardenal, o en general al clero,incurre en “discriminación” contra los ensotanados, quienes desde hace años han organizado campañas contra las mujeres que abortan, contra los homosexuales etc.
Se ha destacado en esas protestas, con una gran valentía y sentido cívico, la señora Julia Klug, quien ha sufrido diversas agresiones, tanto físicas como judiciales, por parte de las huestes de Rivera.
El pasado viernes 20 de febrero, acudieron algunos manifestantes a las afueras de Catedral, cuestionando la intromisión del clero en asuntos políticos, y el contubernio de jerarcas católicos con el gobierno de Fecal.
En sus pancartas hacían notar el papel de la jerarquía católica a lo largo de la historia, avalando apersonajes sanguinarios, como Hernán Cortés y Victoriano Huerta, oponiéndose a la Independencia de México, a la reforma Liberal encabezada por Benito Juárez, y a la revolución mexicana, y orquestando episodios sangrientos y retardatarios, como fue la guerra cristera de 1926 a 29, y ahora apoyando al PAN y al gobierno de Fecal, que buscan el expolio y la militarización del país.
Ciertamente, Cortés y la tropa de asesinos que conquistaron México,violaban, mutilaban y mataban apelando al nombre de Dios, como lo dejó asentado ese personaje en sus famosas Cartas de Relación a Carlos V.
Vale la pena citar un par de pasajes de la segunda de esas cartas, que data de 1520. Leemos: “Bienpareció que Dios fue el que por nosotros peleó, pues entre tanta multitud de gente y tan animosa y diestra en el pelear, y con tantos géneros de armas para nos ofender, salimos tan libres”.
Otro pasaje de los muchos que demuestran como se impuso la religión católica en el país: “Y como traíamos la bandera de la cruz, y pugnábamos por nuestra fe y por servicio de vuestra sacra majestad en su muy real ventura, nos dio Dios tanta victoria que les matamos mucha gente, sin que los nuestros recibiesen daño”.
En la colonia, el Santo Oficio castigó e incluso mandó a la hoguera a personas acusadas de no profesar la religión católica, o hasta de decir algo contra ella, con una actitud que quiseran revivir Fecal y Norberto Rivera.
Miguel Hidalgo, fue degradado y excomulgado por haber encabezado la lucha por la Independencia, y es bien conocida la fobia de la jerarquía y de la derecha contra Benito Juárez, actitudes en las que se destacaron, más recientemente, personajes como el foxista Carlos Abascal y como su padre Salvador Abascal, quien publicó un libro contra Juárez titulado “Juárez Marxista”, y donde leemos:
"Los hechos demuestran que excede con mucho el indio zapoteca al turco, quizás judío en ese bárbaro oficio de odio, en exacta coincidencia con Carlos Marx, a la Iglesia Católica y consiguientemente a su obra, la Cultura Occidental"
Victoriano Huerta, el asesino de Madero y Pino Suárez (cuya madre, dicho sea de paso, era de origen guatemalteco, igual que la señora Klug), actuó con el apoyo de jerarcas católicos, que aplaudieron su llegada al poder, y que habían conspirado con él, como lo documenta Alfonso Taracena en su verdadera Revolución Mexicana.
Como dejó asentado el historiador y periodista, en febrero de 1913, días antes del cuartelazo de Huerta, se multiplicaban las conjuras secretas, de tal suerte que en el templo de la Profesa se reunía el arzobispo Mora y del Río, con el embajador estadounidense Henry Lane Wilson, y con Huerta y otros personajes para derrocar a Madero.
La violencia cristera condujo a esos fanáticos a desorejar y asesinar maestras rurales, a masacrar a los agraristas, y a perseguir a quienes no profesaban el catolicismo.
Ahora, como aliada histórica que es del PAN, la jerarquía justifica los desmanes de Fecal, incluyendo la militarización del país, que la propaganda oficialista intenta justificar apelando a una supuesta lucha contra “el narco”, que descansa, a su vez, en la absurda idea de mantener la criminalización de las drogas, como a principios del siglo XX sucedía con el alcohol, al cual, como es sabido, Fecal es muy adicto.
En suma, esos ciudadanos que van a protestar a Catedral están dando a la sociedad una lección de civismo y lucidez, están demostrando cómo se debe actuar, en momentos en que muchas personas se han dejado influir por la constante propaganda que difunden los “grandes” medios, sobre todo la televisión, en apoyo al gobierno de Fecal.

Edgar González Ruíz en Kaos en la Red