Por: Alejandro Escudero
Un trovador es aquel
que cultiva la palabra
para hacer versos que labra,
a veces, como Espinel.
Un cantor … ¡pude ser él!;
que, diferente al cantante
no sea de estampa elegante,
pues su pinta es de trovero
¿decimista o decimero?,
me presento cual … ¡Trovante!
…………. ¡DISOLVAMOS EL ESTIGMA! (Alejandro Escudero) Asistiendo a la reunión de muy buenos decimistas yo descubro que hay aristas que merecen su atención. Puede ser que la cuestión según lo que constaté se lo explico ... ¡mire "usté"! invitándolo a trovar cordialmente a conversar degustando un buen café Degustando un buen café puede darse ese momento que propicie el seguimiento a lo que se ha dado pié. Como ya lo comenté Espinel es un enigma que se ha vuelto paradigma para el novel versador yo lo digo, cual clamor ¡disolvamos el estigma! El estigma ha sido aquel que, por cierta circunstancia ha sufrido la asonancia pues la apartan de Espinel. Y, ¿qué culpa tiene él? que, en su nombre se dijese que tal rima no pudiese habitar en "La Espinela" ojalá, desde la escuela su inclusión se permitiese Su inclusión se permitiese cual pariente que se estima que por ser tan buena rima al idioma así enriquece. Pues el versador se crece dando vuelo a la palabra el oficio así se labra un ejemplo, es este verso que lo rimo con “progreso” para que la mente se abra E N V I R T U D D E … Que, el quehacer de versificar surge cuando tenemos la necesidad de expresar ideas de manera especial y con un propósito que esté más allá de que sólo se entienda lo que decimos, de tal forma que expongamos la esencia de esas ideas, de manera emotiva y por medio del uso estético de nuestro lenguaje … Que, así como la prosa tiene el componente constitutivo de la frase, la versificación tiene el componente del “verso”, mismo que construimos a partir de alguna idea y haciendo uso de la rima, el ritmo, y la métrica como elementos simbióticos de este importante quehacer de la humanidad … Que, a través de la historia, LA DÉCIMA ESPINELA (o “Malara”) ha resultado ser la estructura literaria más recurrida y aceptada entre versadores de diversos países de habla hispana, estrofa que ha sido adoptada como una excelente forma poética para el intercambio de ideas, ya sea de manera unilateral o por medio de “contrapuntos” o “controversias” , que suelen darse tanto en forma improvisada como escrita ... Que la reglamentació n de esta estructura decimal se ha desarrollado de manera ambigua y discrecional, sin que haya sido definida por algún organismo normativo y sólo se ha dado a partir de diversos trascendidos históricos, así como de interpretaciones que se pierden en el tiempo. Esto ha provocado que se haya extendido un confuso paradigma que se ha instalado, inexorablemente, en el quehacer de los versadores … Por tal razón … sigue pertinente la pregunta: ¿QUIÉN DECIDE LO PROHIBIDO? (Alejandro Escudero) ¡No hay Espinela sin horma! eso es algo en que hay acuerdo mas, no obstante, yo recuerdo que no hay claridad de norma. Y lo digo de otra forma algo en que ya se ha insistido y que está en el contenido de mi actual disertación es muy clara la cuestión: ¿Quién decide lo prohibido? ¿Quién decide lo prohibido? ¿Quién permite y reglamenta? ¿Quién restringe y ornamenta a este noble cometido? ¿Qué congreso se ha reunido para promulgar la norma? ¿Quién sentencia que no hay forma que se acepte la asonancia? sin embargo, hay arrogancia de quien opta por la corma Por lo anterior expuesto y con la intención de incentivar la reflexión en lo relativo a esta materia, he considerado pertinente proclamar el siguiente M A N I F I E S T O A quienes se interesen en perfilar acuerdos en torno a los propósitos, objetivos, construcción y reglamentació n de la DÉCIMA ESPINELA … Para lo cual, pongo a consideración los siguientes enunciados: La Décima Espinela pertenece a todo aquel que libremente la cultive siguiendo su estructura básica, al margen de la pretensión de que sea considerada como una estrofa exclusiva de quienes atiendan a determinados parámetros restrictivos en su elaboración DEL PUEBLO CANTOR (Pedro Lazcano - Siglo XVI) Aunque el poeta inventor fuera Vicente Espinel La Décima ya no es de él sino del pueblo cantor. Si la inventó un ruiseñor o si la plantó un isleño o si fue un margariteño el que le dio picardía como no es tuya ni mía … ¡a todos tiene por dueño! Por lo tanto, la reglamentació n de esta estructura literaria deberá ser la que mayor consenso produzca entre las diferentes tendencias con las que se concibe esta forma de versificar, sin que nadie se apropie de la estructura y la reglamente, de manera arbitraria, a su gusto o conveniencia Así, propongo como REGLA ÚNICA que esta estrofa sea concebida como: “Un párrafo de diez versos octosílabos, constituido por dos redondillas unidas por un puente de dos versos, lo cual se representa con el esquema: "ABBA AC CDDC"; con cuatro rimas diferentes y una pausa después del cuarto verso” Tomando en cuenta que esta estructura literaria tiene a la voz como elemento primordial, … ¡los versos tendrán que trovarse! … para que se aprecien plenamente sus atributos Por consecuencia natural, al trovar los versos, notaremos que rimar “en consonancia" produce una sensación más precisa al oído, por lo que se recomienda hacerlo de esta forma; sin embargo, no deberá tomarse como error hacerlo “en asonancia" por ser ésta una rima válida, además de que, de esta manera, se incrementan las posibilidades para la rima, propiciando con esto versar con un mayor libertad de palabra Tomando en cuenta que lo principal de la versificación es cuidar el sentido poético, buen manejo y enriquecimiento del lenguaje, sería un contrasentido excluir el uso de las asonancias, así como restringir las rimas entre iguales conjugaciones de los verbos o entre palabras plurales y singulares, lo mismo que otras tantas limitantes que suelen surgir como añadidura de su pretendida y arbitraria reglamentació n Ahora bien, en el entendido de que “rimar perfecto”, aún siendo una cualidad muy apreciada al escuchar los versos … ¡en nada contribuye para hacer mejor poesía ni mejora la calidad literaria del versador! … no deberemos desestimar, desechar o modificar trabajos que contengan “rimas imperfectas”; debiéndose, en cambio, aplicar criterios que estimulen los esfuerzos que le den un mayor enriquecimiento a nuestro lenguaje, así como el mejor sentido poético y honestidad en lo que se versa LAS FIGURAS DEL LENGUAJE (Alejandro Escudero) Pienso … ¡no valen la pena! las "figuras del lenguaje" mientras no le den linaje a los versos en decena. ¡Que se exprese en forma plena! una idea en el sentido, de cuidar el contenido ... el valor de la palabra ¡El oficio es el que labra este noble cometido! Este noble cometido que es el de versificar muy lejano debe estar de lo ya preestablecido. Pues será un contrasentido cuidar tanto el tecnisismo pues el “reglamentarismo” no reemplazará al talento buen amigo será el viento lo demás … ¡será activismo! En todo caso, lo que habría que cuidar es qué tanto la idea se expresa en forma plena y contundente, con sentido poético, buen manejo de lenguaje y con la recomendación de evitar caer en "lugares comunes" o en rimas predecibles; de igual modo, evitar la rima forzada (a veces deshonesta) que se conoce como "ripio" A LOS PURISTAS DE LA DÉCIMA (Alejandro Escudero) ¿Qué me dicen de Espinel y me dicen de Mal Lara? ¿Que, si existe doble cara ... ¿Que, si es este o es aquel? Lo que pongo en el dintel es al Verso ... ¡como usía! cuando yo hablo de poesía no le pongo apelativo pues no quiero ser cautivo de esos brotes de porfía De esos brotes de porfía que acompañan la bravata digan: ¿dónde está la errata? si es que insisten todavía. Pues la errata existiría si es que acaso propusiera hacer versos como fuera sin que hubiera alguna rima siendo pues, de mi alta estima que la veta sea trovera Que la veta sea trovera pa’ trovar un decimal más allá de “bien o mal” de “malara” o “espinelera”. Pues mi veta es de cantera para hacer verso sincero, con un trovo verdadero y con plena honestidad algo de espontaneidad que yo canto ... cual trovero Que yo canto cual trovero si es que me place versar. Yo no rimo por rimar pues mi verso es muy entero. Y prefiero aquel sendero que me pide contundencia, buena dosis de elocuencia ¡con respeto a la palabra! Y ... pa’ que la mente se abra ¡cierta dosis de paciencia! …………. |
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