¡¡Exijamos lo Imposible!! Felipe, Enrique y el incendiode Coppel Escrutinio Juan José Morales La dramática muertede seis empleadasde una tienda Coppel en Culiacán, que perecieron quemadas vivas enun incendiodel cual nopudieron escaparporque habían sido encerradas deliberadamenteen el establecimiento mientras trabajaban por la noche, según informó ayer nuestro periódico, me hizo recordardoscosas: un caso semejanteocurrido hace años en la Ciudad de México, yel hechode queEnrique Coppel Luken, principalaccionista de la cadena detiendas Coppel, fueuno delos más activosorganizadores y patrocinadoresde la guerra sucia contraLópez Obradorantes de las eleccionesde 2006 ytodavía mantieneuna feroz campaña contraél. El caso similaral que me refierofue el de un velador dela yadesaparecida tiendadepartamental Blanco, en el Distrito Federal,quien tampoco pudo escapar de un incendio que destruyó por completo el lugar, porque durante la nochese le dejabaencerrado—igual que ahorase hizo conlas empleadasde Coppel— “para quenopudiera robarse nada”. En el casode Culiacán, según las primerasindagatorias, las seis empleadasdebíantrabajar toda la nocherealizando inventariosen el interior de la tienda, que carecíade salidas de emergenciay fue herméticamentecerradacon cortinas metálicas y candadosen el exteriordelas mismas, presumiblementetambién para que las trabajadoras “nose robaran nada”. Por ello, los bomberos nopudieronsalvarlas. Es más: no hubo siquieraquien les informara sobre la presencia de gente en el interiory fue sólocuando abrieron un boquetey entraronpara sofocar las llamas, que descubrieronlos cadáveres. Lo queahí ocurrió, pues, nofue “un lamentable accidente”comoreza la estereotipadaexpresión, sinoconsecuencia de un acto criminalpor el cual se debeexigir responsabilidadesa la empresa propietaria de la tienda. Peroeso es pedir peras al olmo. Coppel Lukenes uno de los consentidosdel régimen. Y node gratis, sinoa cambio del gran apoyo que le dio aCalderón, tantoen una carta personal como enel boletín publicitario delas tiendas Coppel y otras publicaciones—inclusohistorietas ilustradas— que elpoderosoempresariopagó yrepartiópor millonesy en las cuales se denostaba yridiculizaba a López Obrador, en tantoque se elogiabasin límite al candidato panista, aquien cariñosamente llamaba“Felipe”, así, a secas. La cadena de tiendas Coppelesunapoderosa empresa mercantilconestablecimientosen todos y cada uno de los estados del país.Son cientos, entreellosmás de medio centenar en Sinaloa —dondese originó—, 40 en el DF, nueve en Mérida, cuatro en Cancún, uno enChetumal, dos en Playa del Carmeny uno másen Cozumel, améndetres en ciudad del Carmenydos en Campeche. En2006 decía tener25 mil empleados —que yavimos en qué condicionestrabajan— yqueCoppel Luken parece considerarde supropiedad, a tal gradoque casiles ordenóvotar por Calderón yhacer campaña contraAMLO. Les decía el magnate enla cartaque les hizollegarantes delas elecciones presidenciales: “Hasta ahora, pareceser quela competenciaestarácerrada entre el PRDy el PAN... y que un pequeño porcentaje de votosque se inclinen al PANo al PRD van amarcarla diferencia. Piensen que somosen Coppel25,000y que si cada uno de nosotrospodemosconvencer a tres clientes, tres amigos y tres parientes, ya hablamos de250,000 votos. ¡Podemoshacer la diferencia!” Apenas llegó Calderón al poder, comenzó a pagarleeste apoyo,dándole todas las facilidades a sus negocios. Por ejemplo,permitiéndolediferirel pago de impuestos. Al cierre del tercer trimestredelañopasado la cadena Coppelya adeudaba al fisco casicuatro mil millones de pesos. Igualmente le dioamplias facilidadespara fundar Banco Coppel, uno de esos típicos negocios bancariosque —al estilo de Banco Elektra, propiedad de Ricardo Salinas, otro delos apoyadoresde Calderón— funcionan a base de clientessemicautivosa quienes sedan créditoscon altísimosintereses paracomprar, a elevadosprecios, artículos que venden las tiendas de la cadena. Seríaen verdad ingenuo suponerque el gobierno de “Felipe”haráalgoque puedaafectar los intereses de sugran amigo“Enrique”.Como enel caso de la guarderíaABC deHermosillo, los años pasarány los deudosdelas víctimasseguirán pidiendo justicia. Pero la ciudadanía puede castigar a Coppeldejando de comprar en sus tiendas. Así le pegarándonde másle duele a gente como él: enel bolsillo. Comentarios: kixpachoch@yahoo.com.mx