Polémica por compra de Chichén Itzá
MARTES, 30 DE MARZO DE 2010 21:56
La transacción sería sólo negocio de unos cuantos
La compra de los terrenos de la zona arqueológica de Chichén Itzá por parte del Gobierno del Estado, en una suma estimada en 230 millones de pesos, generó fuertes críticas, principalmente por quienes se dicen afectados por este hecho.
La compra de los terrenos de la zona arqueológica de Chichén Itzá por parte del Gobierno del Estado, en una suma estimada en 230 millones de pesos, generó fuertes críticas, principalmente por quienes se dicen afectados por este hecho.
Artesanos y comerciantes que laboran en el sitio acusaron al Gobierno del Estado de “querer engañar a los yucatecos, porque lo que en realidad se debió haber hecho, era expropiar y no comprar las 83 hectáreas en donde están los vestigios”.“Fue un acuerdo entre amigos en el que tiene beneficios Jorge Esma Bazán, titular del Patronato Cultur”, aseguró el asesor jurídico de la Nueva Kukulcán, Villevaldo Pech Moo, en una conferencia en donde se hizo acompañar de varios vendedores y representantes de ese sindicato.
“El Gobierno del Estado dio atole con el dedo a la población maya y en especial a todos los yucatecos, ya que no expropió sino compró esas tierras beneficiando con ese dinero a toda la familia Barbachano”, acusó.
“El Gobierno del Estado dio atole con el dedo a la población maya y en especial a todos los yucatecos, ya que no expropió sino compró esas tierras beneficiando con ese dinero a toda la familia Barbachano”, acusó.
“La familia Barbachano sigue siendo dueña de gran parte de tierras en Chichén Itzá, ya que en totalidad la zona arqueológica cuenta con una extensión de mil 550 hectáreas de las cuales 746 pertenecen a esa familia y en especial a Hans Jürgen Thies Barbachano”, añadió. “Lo más correcto hubiese sido la expropiación y no la compra-venta, porque a final de cuentas se benefició económicamente a esa familia que tiene comercios, restaurantes, tiendas de artesanías, puestos de cerveza y dos hoteles en la propia zona arqueológica y, aunado a todo ello, ahora le regalan 230 millones de pesos”, sentenció.
Anunció que la Nueva Kukulcán, el Sindicato de Trabajadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), y el Frente de Unidad Popular Yucatán, solicitarán a la Cámara de Diputados, al Senado de la República y al Gobierno Federal la expropiación de las 746 hectáreas, excluyendo las 83 que ya son del Gobierno del Estado.
DENUNCIA
Por su lado, el secretario general del Sindicato Nacional de Investigadores del INAH, Felipe Echenique March, anunció que interpondrá una denuncia en contra del Gobierno del Estado para evitar la adquisición de terrenos de Chichén Itzá mediante un “jugoso negocio lleno irregularidades”.
DENUNCIA
Por su lado, el secretario general del Sindicato Nacional de Investigadores del INAH, Felipe Echenique March, anunció que interpondrá una denuncia en contra del Gobierno del Estado para evitar la adquisición de terrenos de Chichén Itzá mediante un “jugoso negocio lleno irregularidades”.
Entrevistado vía telefónica, aclaró que primeramente solicitarán al Jurídico de la Presidencia de la República información sobre la compra-venta de los terrenos en esta ciudad precolombina, así como al INAH, a través de la vía de transparencia, pues “el Gobierno del Estado pretende adelantarse a la Federación”.Asimismo, acudirán a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) para interponer la respectiva denuncia, ya que “el Ejecutivo local no puede efectuar esta acción y menos privilegiar a la familia Barbachano”.“Es una verdadera sorpresa la acción que efectúa la gobernadora Ivonne Ortega Pacheco así como el director del Patronato Cultur, Jorge Esma Bazán”, acotó.
Expresó que son numerosas las irregularidades que prevalecen en esta “sospechosa compra”, y son diversas las interrogantes que el Gobierno del Estado debe de responder.Cuestionó de dónde sacó el Ejecutivo local 230 millones de pesos, por qué este recursos no aparece en el presupuesto de 2010, por qué efectuó una compra pública de un bien nacional y por qué no avisó al INAH sobre la transacción.
Expresó que son numerosas las irregularidades que prevalecen en esta “sospechosa compra”, y son diversas las interrogantes que el Gobierno del Estado debe de responder.Cuestionó de dónde sacó el Ejecutivo local 230 millones de pesos, por qué este recursos no aparece en el presupuesto de 2010, por qué efectuó una compra pública de un bien nacional y por qué no avisó al INAH sobre la transacción.
Afirmó que se viola la Ley General de Bienes Nacionales así como la Ley Federal sobre Monumentos Históricos y Zonas Arqueológicas, Artísticos e Históricos, ya que tal acción le compete al Gobierno Federal y no al Estatal.En dado caso, tendría que existir un acuerdo entre las secretarías de la Función Pública, la de Educación Pública y el INAH.
“Todo parece indicar que el Gobierno del Estado pretende convertir Chichén Itzá en un negocio local”, subrayó.Afirmó que esta ciudad precolombina es Patrimonio de la Nación, por lo que es la Federación la encargada de realizar ya sea la compra o la expropiación, pero “no se puede convertir en un destino local”.
“Todo parece indicar que el Gobierno del Estado pretende convertir Chichén Itzá en un negocio local”, subrayó.Afirmó que esta ciudad precolombina es Patrimonio de la Nación, por lo que es la Federación la encargada de realizar ya sea la compra o la expropiación, pero “no se puede convertir en un destino local”.
Expresó que lo más sorprende es la celeridad de los trámites, pues la transacción duró seis meses, y se pagó 275 pesos por metros cuadrado, cuando para comprar el área para el Museo de la Civilización Maya se pagó a los campesinos “sólo centavos”.
DETALLES DE LA COMPRA
El pasado lunes, Esma Bazán confirmó que el precio acordado con los Barbachano fue de 230 millones de pesos de los cuales, dijo, 80 millones ya se han entregado al vendedor y se tiene un plazo de seis meses para finiquitar el resto.
Se precisó que la Junta de Gobierno del Patronato autorizó un endeudamiento de hasta por 230 millones de pesos. Sin especificar con qué banco, señaló que el Patronato gestionó un préstamo bancario, previa autorización de su Junta de Gobierno.En total se adquirieron 83 hectáreas comprendidas en los tablajes 32-32, conocidos porque en él se encuentran “La pirámide de Kukulcán”, “El Templo de los Guerreros”, “El Juego de Pelota” y otros monumentos de la zona; el 32-34, 38-37, 77-55 y 77-58. Insistió en que el préstamo contraído es totalmente autofinanciable, ya que las actividades comerciales en la zona arqueológica generan flujos de efectivo, que permiten que se pueda cumplir con este compromiso crediticio.
http://www.tribunacampeche.com/index.php?option=com_content&view=article&id=17934:polemica-por-compra-de-chichen-itza&catid=28:primeraplana&Itemid=43
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