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lunes, 8 de noviembre de 2010

La triste y truculenta historia de la Ultra derecha mocha mexicana...



Ultraderecha mexicana: sus sociedades secretas


Las organizaciones secretas católicas han existido durante mucho tiempo, incluso enfrentadas entre sí, pero últimamente han encontrado coincidencias para facilitar su reencuentro y acción común.


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Aunque la Iglesia Católica condena las sociedades secretas, las tolera en contextos de adversidad como un mal menor, siempre y cuando las controle. Es entonces cuando florecen las llamadas sociedades reservadas, de acuerdo con Fernando M. González (FMG), doctor en Sociología de las Instituciones por la Universidad de París e investigador del Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), quien actualmente realiza un estudio de larga data sobre este tipo de organizaciones en México. Una de ellas, Los Tecos, se distanció de la jerarquía católica en 1958 y se enemistó a muerte con el Yunque en 1965, aunque una vez que las condiciones del país han cambiado pueden hallarse evidencias de una reconciliación, especialmente en Jalisco.
HV: ¿Por qué la Iglesia prohíja sociedades secretas en México?
FMG: Se dan en un contexto creado por las Leyes de Reforma del siglo XIX, al separar a la Iglesia del Estado, por lo cual los católicos no podían manifestar abiertamente sus convicciones políticas. A partir de ese momento se crea una especie de cultura embozada y clandestina porque el clero tenía que pasar sus bienes a prestanombres para conservarlos. Y así fueron creadas: como una estrategia ante actos de persecución que se recrudecen con la Constitución de 1917, aunque ésta ya no hablaba de separación sino que dejaba en la inexistencia jurídica a las iglesias.
HV: ¿Ha habido alguna instrucción o lineamiento del Vaticano para fundar y dirigir estas sociedades, o la Conferencia Episcopal y las diócesis tienen autonomía para hacerlo?
FMG: Hay cierta discrecionalidad. Este es el caso en los años treinta, cuando después de haber perdido la Cristiada y cuando se iniciaron en México la educación sexual y la supuesta educación socialista, se fundó en 1935, bajo la bandera de la libertad de cátedra, la primera universidad privada de la República: la Universidad de Occidente, que en 1937 pasó a llamarse Universidad Autónoma de Guadalajara (UAG). Ahí, tres jesuitas jaliscienses y varios ex alumnos de ellos crearon también la sociedad secreta de Los Tecos.Cuando el arzobispo José Garibi Rivera se enteró de su existencia, la dejó correr por la sencilla razón de que en su contexto la consideraba un mal menor que servía como valladar frente a los comunistas, para así jugar con tres cartas: la Acción Católica, que venía de Roma; la Unión Nacional de Estudiantes Católicos, abierta y que se dirigía a la política, y las sociedades reservadas.

Efráin González Luna, fundador del PAN. Foto: Archivo
DIVERGENCIAS SOBRE EL PAPA
HV: ¿Qué diferencias hay entre los Tecos y otros grupos abiertos o secretos?
FMG: Una ideológica, muy fuerte, que es el antijudaísmo católico. En 1965 se dio una ruptura entre Los Tecos y el Yunque, sociedades secretas que son primas hermanas. Lo siguiente me lo contó Manuel Díaz Cid, fundador del Frente Universitario Anticomunista en Puebla y miembro del Yunque: Anacleto González Flores Guerrero (que había entrado a la sociedad secreta de Los Tecos en 1940-41, y quien era hijo de Anacleto González Flores) lo había invitado a él, junto con Ramón Plata Moreno (creador del Yunque) a su casa en México, para reunirse con Antonio Leaño Álvarez del Castillo, último tecofundador y rector vitalicio de la UAG, quien murió el cuatro de julio de aquel año. Ahí, Leaño les dijo: “Señores: hemos considerado que Paulo VI es un judío asquenazí infiltrado en la cabeza de la Iglesia, donde se ha instalado la gran conspiración judeomasónica. Por lo tanto, les pedimos que nos apoyen para declarar sede vacante”. Según esto, el Papa no sería el verdadero Papa.
HV: Y al arzobispo de Guadalajara, por supuesto, tampoco lo reconocían.
FMG: Tampoco. El pleito con él había empezado en 1958; pasaron de un anticlericalismo regional a un anticlericalismo mundial. Es una diferencia sustancial. La respuesta de Los Yunques, de Plata Moreno y de Díaz Cid, fue que el Evangelio dice: “Yo estaré con vosotros hasta la consumación de los siglos”, así que no aceptaron la petición. Y cuenta Díaz Cid que Leaño les dijo: “A partir de este momento seremos sus peores enemigos”.
HV: ¿Este rompimiento fue exclusivamente por motivos teológicos o había también otros de tipo político o económico?
FMG: No sé. Lo que puedo decir es que en los años sesenta Los Yunques se empezaron a meter en los organismos empresariales, como la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), la Confederación Nacional de Cámaras de Comercio (Concanaco), etcétera. Y Los Tecos fueron por primera vez a un mitin del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en 1962; esto me lo contó el que fue gobernador de Jalisco y secretario de Agricultura, Juan Gil Preciado.
HV: ¿El acercamiento es puramente pragmático? ¿Por qué no con el Partido Acción Nacional (PAN)?
FMG: Es pragmático, fundamentalmente. Con el PAN no, porque hay una historia en Jalisco: Efraín González Luna, quien fue de los fundadores de la UAG, en cuanto se dio cuenta de la sociedad secreta, se abrió y empezó a cuestionarla desde 1936. Desde entonces sería visto por Los Tecos como “la bestia negra”, hasta su muerte en 1965. Él fue candidato por el PAN, partido visto por Los Tecos como una abominación, cuando menos hasta los años ochenta.

Juan XXIII y Karol Wojtyla, en los años sesenta. Foto: Archivo
HV: Tengo entendido que el Yunque tuvo el objetivo de conquistar posiciones concretas de poder, de gobierno. ¿Los Tecos también?
FMG: Sí, en la medida en que tienen una universidad. Tienen influencia ideológica en los estados del norte y en Guadalajara, en definitiva. Porque volvieron al redil, a mediados de los noventa, el cardenal Juan Sandoval Íñiguez los ha apañado totalmente y hasta escribe los lunes en su periódico Ocho Columnas; ha olvidado la historia de Los Tecos.
HV: ¿Hay una reconciliación?
FMG: Total. No sólo eso, sino que el Cardenal les llevó uno de los huesos de Anacleto González Flores. Hicieron la Plaza Anacleto con el nombre de su mártir dentro de la rectoría de la UAG, el Centro de Estudios Cristeros, etcétera. Hay una reconciliación porque tanto Los Tecos como el gobernador Emilio González Márquez (quien viene del Yunque) y el cardenal Sandoval tienen la misma estrategia con los cristeros beatificados y con toda la cultura católica de la persecución.
HV: Pero si González Márquez viene del Yunque, ¿no hay motivo de conflicto conLos Tecos?
FMG: No hay una pugna hasta donde se sabe. Yo entrevisté a un Ex yunque, panista, quien me dijo que en la tercera ceremonia de juramento, en la que lo nombraron jefe nacional, estuvieron como padrinos González Márquez y Herbert Taylor. Pero, bueno, el primero es gobernador de Jalisco, donde los que son más fuertes son Los Tecos, y estuvo en la misa y el velorio de Antonio Leaño. El Cardenal dijo la misa y lo alabó como un gran hombre. A Sandoval le han publicado cuatro libros que compilan sus columnas. Esto te da una idea de que González Márquez tiene que negociar con Los Tecos, irremediablemente.
HV: ¿Cómo es que en determinado momento el cardenal Sandoval se acerca a Los Tecos, si persiste todavía el desconocimiento al Papa?
FMG: No lo sé. El hecho es que se han acercado. Posiblemente Juan Pablo II los empezó a inspirar por sus posiciones tan conservadoras y porque se dedicó a golpear a los de la Teología de la Liberación, quienes eran sus enemigos comunes.
HV: ¿Es posible que haya alguna negociación entre ellos?
FMG: El problema de una sociedad secreta, cuando has sido educado en las catacumbas y sientes que te quieren acabar, es que la estrategia es de infiltración: no se pueden ocupar puestos de poder directamente, sino estar siempre camuflado y tratar de que otros hablen por ti. Pero cuando el PAN llegó al poder, entonces Los Tecos tuvieron que cambiar de estrategia. Si eran priístas, tuvieron que decir: “Ahora el que tiene el poder es el PAN; ya no podemos seguir como sociedad secreta”.


El investigador Fernando M. González. Foto: Miriam Sánchez
COINCIDENCIAS EN LA BIOPOLÍTICA
HV: Ya no hay persecución.
FMG: Ya no. ¿Qué se hace cuando no hay persecución? Hay un desplazamiento hacia toda la gran zona de lo que llamaríamos la biopolítica: aborto, homosexualidad, píldora del día siguiente y otros temas de moral pública, que es un amplio territorio que cada vez crece más.
HV: Y es algo que les da unidad.
FMG: Claro, porque son huérfanos del anticomunismo y el antisemitismo. ¿Y a dónde se van? ¿Cuál es el nuevo cemento? La moral pública. Creo que hay una transformación: que tienen que jugar más abiertamente, porque hay otros actores que van por la misma línea, como el gobernador, el Cardenal, los grupos empresariales, etcétera. En la zona de la moral pública, de la biopolítica, las cúpulas son intercambiables. Ahí están Tecos, Yunques, Ex yunques, priístas y panistas.
HV: ¿Qué falsedades se creen sobre las sociedades secretas católicas?
FMG: Que son homogéneas, que infiltran como un solo hombre y que donde lo hacen imponen su ley. No es cierto. Sí infiltran, pero las instituciones resisten y golpean. Si José Luis Luege, el director general de la Comisión Nacional del Agua, es del Yunque, ya no va a tener tiempo para conspirar con su célula secreta durante la noche. Él tiene que responder por qué se desbordó tal río, por qué se rompió tal cañería que está inundando la ciudad, etcétera. Es decir, cuando de la clandestinidad llegas a puestos de poder, te fregaste, porque entonces tu lógica cambia irremediablemente.
HV: ¿Tendrá contados sus días este tipo de sociedades, una vez que las causas que las propiciaron no son vigentes?
FMG: No lo sé, depende de varios factores. Un lugar en el que sí podrían florecer es el Distrito Federal (DF), porque si algo distingue al Partido de la Revolución Democrática (PRD) en la capital —aunque en la parte económica y política puede ser intercambiable con el PAN y con el PRI— es la biopolítica. En ésta el gobierno del DF ha marcado una clarísima diferencia. En esta zona este tipo de grupúsculos violentos, secretos y conspirativos, puede prosperar. Pero, por lo pronto, la cosa está tranquila en cuanto a violencia, pero no desde la parte ideológica, en la que se está jugando a tambor batiente.
Héctor Villarreal


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